proyecto ABP de estudiantes

Sniace, la chimenea se resiste

Izan Crespo, Araceli Barategui, Carmen Cerro

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Sin acuerdos, sin palabras, sin fábrica. ”La empresa nos dijo durante 2 años que se estaba produciendo un periodo de negociación para revertir los despidos, lo que con el tiempo se descubrió que era una simple forma de aguantar durante ese tiempo a los trabajadores, y que era todo mentira. Algunos de los trabajadores seguían sin derecho de subsidio y otros directamente fueron de cabeza al paro”, nos cuentan distintas fuentes sindicales.

Gracias a estas negociaciones solo se consiguió que a 52 trabajadores mayores de 58 años se les pudiera revertir el despido del 2013. El resto de los trabajadores fueron despedidos y los que por cualquier motivo han vuelto, han empezado desde cero y han debido de renunciar a una serie de derechos. Por ejemplo, dentro de un concurso de acreedores, hay deuda ordinaria y privilegiada. Si una parte es ordinaria, entonces queda una quita del 50% y otra parte que es de pago inmediato. Lo que ha pasado es que han obligado a renunciar a la parte privilegiada en un solo pago. Por lo tanto, derivarlo a un pago de 5 años con la característica de que el primer año les pagan el 5%, el segundo el 10% de la deuda y la parte fuerte está en el tercer y cuarto año. En definitiva, han echado a los empleados sin ningún tipo de explicación y a los que han vuelto les han tenido trabajando con un coste laboral muy bajo hasta dentro de 3 años. Y además, el presidente y la directiva están cobrando todos los meses durante 3 años, y el salario anual del presidente varía entre 332.000€ y 354.000€. En un futuro, esperemos que cercano, se analizará la gestión de la empresa y se sacará a la luz si todo está en regla y es legal.

Sniace tiene un grave problema de viabilidad. La situación a la que llegó en 2012 fue producida por su falta de competitividad. Este problema surgió debido a que el producto se vendía muy barato en el mercado y, a la vez, la empresa, lo producía de forma muy cara debido a la antigüedad de sus máquinas. Debido a esa situación, era casi imposible que la fábrica pudiese competir con otras empresas productoras muy potentes de China o Brasil. En el 2016, solo ha habido despidos, bajas salariales, grandes dificultades y muchas necesidades.

Hay diferentes sindicatos que tienen vinculaciones con la dirección, el secretario del comité de UGT de hace unos años es el jefe personal de la empresa ahora. Algunas fuentes sindicales defendieron a los trabajadores y descubrieron que todo esto es una mentira. Si no hay inversor no hay futuro para la fábrica y, hasta la fecha, no hay inversor.

La empresa pasa de forma inexorable por una mejora del sistema productivo, hay que producir más, a menos precio y eso lleva consigo una inversión. Las únicas inversiones hasta la fecha han sido una par de ampliaciones del capital, que han sido utilizadas por muchos inversores como pelotazos. Pero es insuficiente con un millón de euros en la segunda inversión y 15 millones en la primera, para mejorar los sistemas productivos. El sistema productivo necesita un cambio de dirección, es inexorable, con esta dirección, la fábrica no va a ningún sitio.

El gobierno regional de Cantabria ha dado apoyo político, pero no económico. Se lava las manos en temas medioambientales, lo único que ha hecho es permitir que se abra la fábrica, pero no ha invertido ni 1 euro.

 

Actual estado de parte de las instalaciones de la empresa Sniace que ha iniciado su reapertura este año / I. CRESPO

Se preguntarán, ¿por qué se ha vuelto a abrir la fábrica en tan malas condiciones? Pues esa simple pregunta nos la hacemos todos. Es debido a que hay un interés de la directiva de la empresa por continuar con los sueldos altos. “Las condiciones actuales dentro de la empresa no son las óptimas y es que no sabemos el interés más allá que este hombre quiera jubilarse (tiene casi 60 años) con un nivel salarial que tiene ahora. Pero, si de verdad quiere tener futuro, esta empresa pasaría por que un grupo inversor del gremio pudiera hacerse cargo de la dirección e invertir de proceso industrial y Mezquita, el cual es el actual director general de la empresa, no es la persona indicada, Mezquita ha hecho una gestión desastrosa , la gestión de Mezquita tiene  un déficit de muchos ceros durante los 15 años, estamos hablando igual de 300 millones de euros porque 190 se debe a los acreedores más la bajada de la acción estamos hablando de más de 300 millones de euros” nos informan varias fuentes sindicales. Y precisamente una persona que haya permitido semejante escalabre económico no se puede permitir que siga en la directiva.

Los afiliados nos cuentan cómo está la empresa: “la situación actual de la factoría es que está en un estado muy viejo, muy deterioradas todas las máquinas y necesita una fuerte inversión en obra civil y celulosa. Es decir, está en estado pésimo”.

Actualmente, habrá 150 trabajadores a jornada completa y otros tantos a jornadas parciales cobrando 500€ al mes, y como no se pueden dar ayudas sociales a alguien despedido lo que ha hecho la fábrica es contratarles y los tiene limpiando.

Por si fuera poco, se han encontrado muchas dificultades en el tema de la energía porque las turbinas están viejas y ha habido que alquilar una turbina nueva y desmantelar esta parte de la factoría durante dos semanas, lo que ha costado 8 millones de euros.

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