Lara
Allende estudiante de secundaria, Colegio
la Paz, Torrelavega (Cantabria)
las
niñas de alcaser
Desaparición
de un niño es un término que significa que una familia
presenta agonía y esperanza de saber si sigue con vida, el problema
es el despertarse cada mañana con esa esperanza, con ese sentimiento
de “no saber”...
Hay niños que desaparecen sin dejar rastro y la incertidumbre
tortura cruelmente a la familia.
Cada año desaparecen sobre 10.000 personas es España,
la mayoría regresan a sus hogares a las pocas horas de haber
desaparecido , pero hay un tanto por ciento que jamás aparece
y esos casos, a veces, quedan sin poder resolverse. Según ADESEPA,
Asociación de Familiares y Amigos de Desaparecidos, en España
hay 14.600 desaparecidos y unos 4.000 cadáveres sin identificar.
Todos los casos de menores sin resolver se catalogan como “de
alto riesgo”, es decir, “son desaparecidos en contra de
su voluntad”, y detrás de cada caso se esconde un delito
de secuestro, violación, explotación sexual, pornografía
infantil, tráfico de órganos e incluso asesinatos.
Josue Monge
Hay
tres tipos de desapariciones:
-Los niños que desaparecen sin dejar rastro y de los que nada
se vuelve a saber.
-Los adolescentes que abandonan sus hogares voluntariamente, por problemas
como discusiones familiares, malas notas, etc.
-Los casos de secuestro de carácter interparental, uno de los
progenitores es extranjero, el padre o la madre divorciada que no tiene
la custodia secuestra al niño y se lo lleva a su país.
Juan Pablo Martinez Gómez
En
España, los casos que más impacto social han tenido son
entre otros:
Juan Pablo Martínez: Un caso antiguo e intrigante. En 1985 un
camión cisterna lleno de ácido sulfúrico volcó
en Somosierra. El conductor y su esposa murieron en el acto, y su hijo
que viajaba con ellos, desaparece misteriosamente, sin dejar rastro.
Hay testigos que justifican haber visto una furgoneta blanca en el lugar
del accidente, incluso, hay otra hipótesis que cuenta que el
cuerpo pudo ser disuelto por el ácido.
David Guerrero: Más bien conocido como “el caso del niño
pintor”. Hace 20 años un chico amante de la pintura cogió
un autobús en Málaga para asistir a una exposición
de pintura en la que colgaba un cuadro, pero nunca volvió a su
casa. Hay una leyenda urbana que dice que fue raptado por una banda
de falsificadores de obras de arte.
Las niñas de Alcasser: Tres chicas valencianas entre 14 y 15
años se dirigían haciendo auto-stop el 13 de noviembre
de 1992 a una discoteca para ir a una fiesta de su colegio, pero nunca
llegaron, porque fueron secuestradas, violadas, torturadas y asesinadas.
Dos meses más tarde se encontraron sus cuerpos en un lugar cercano
a la desaparición.
Josué Monge: En el 2006 un niño de 13 años, en
Sevilla, cogía su bicicleta para ir a dormir a casa de un amigo.
No se volvió a saber nada de él. Lo curioso fue que su
padre fue junto a su furgoneta a buscarle, y dos semanas después
también se perdió su rastro.
Yeremi Vargas: Desapareció frente a la puerta de su casa, en
Gran Canaria, hace ya más de dos años. La esperanza de
encontrarle se agota, pero la familia no la pierde. Este niño
no se fue voluntariamente de su casa, por lo que parece un claro secuestro.
A la angustia de esta familia, se une la de Sara Morales otra canaria
de 14 años, desaparecida cuando se dirigía a un centro
comercial, pero de momento han descartado la relación entre ambas
desapariciones.
Mari Luz Cortés: Desaparecida el 13 de enero de 2008 en Huelva,
para ir a comprar chucherías a un kiosco cercano a su casa. A
los 58 días su cuerpo fue encontrado flotando en el Puerto de
Huelva.
Tras varias investigaciones es detenido Santiago del Valle, reincidente
pederasta que debido a una serie de errores judiciales estaba eludiendo
la cárcel desde el año 2002.
Madeleine McCaine
Otro
crimen que ha causado mucha expectación entre la población
mundial es el caso “Madeleine”. La pequeña niña
inglesa que desapareció una noche de 2007 en Portugal, mientras
pasaba unos días de vacaciones con sus padres, sigue hoy perdida.
La investigación se cierra en un puñado de especulaciones,
porque no se sabe si la niña fue raptada, extraviada o fue asesinada.
Ha habido sospechas hasta de los mismos padres como responsables del
suceso. Pero... ¿Dónde está Madeleine?, no sabemos
que le pasó, evidentemente... nada bueno.
En
el caso de que apareciese alguna persona con vida después de
haber sido secuestrada por un tiempo, nada vuelve a la normalidad. Sufrirían
secuelas sicológicas para toda la vida, tanto ellos como sus
familiares. Todo esto conllevaría al miedo a salir a calle, desconfiar
más de las personas (sobre todo desconocidas), problemas con
su vida social e incluso a una atención continua y pendiente
de los familiares para evitar que vuelvan a suceder los hechos.
El
secuestro actualmente está penado con entre seis y diez años
de cárcel. Recientemente familias de desaparecidos han iniciado
una campaña para pedir un endurecimiento de las condenas, exigiendo
introducir en las penas judiciales, la cadena perpetua.
Siempre son los mismos porqués: ¿Por qué ocurren
estas cosas?, ¿por qué a niños?, ¿por qué
una persona puede hacer cosas así?, ¿por qué los
casos no se resuelven?... Muchas preguntas, pero... ¿Y respuestas?.
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