Marta
Bustamante estudiantes de bachillerato, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)
Por
fin se muere el famoso filósofo Arne Naess que dedicó
su vida a difundir la religión de los actuales ecologistas según
la cual el aborto y los métodos anticonceptivos son estrictamente
necesarios porque se debe "estabilizar la población humana"
ya que somos nosotros, los seres humanos, quienes sobran en el querido
planeta Tierra.
Arne Eide Dekke Næss nació el 27 de enero de 1912 y falleció
feliz el pasado 12 de enero a los 96 años. Considerado el mayor
filósofo noruego del siglo XX, dedicó su vida a difundir
la religión de los actuales ecologistas, cuyo principal mandamiento
es la Igualdad Biocéntrica. Se caracteriza por la profundidad
de sus ideas, o mejor dicho: sentimientos.
“La ciencia ecológica se ocupa de hechos, y la lógica
por sí sola no puede responder a las cuestiones éticas
acerca de cómo debemos vivir. Para ello necesitamos sabiduría
ecológica”. Su objetivo principal es convertir la ecología
en un modo de vida. Sus “compañeros de natura” forman
el actual, radical, polémico y novedoso grupo de apoyo al medio
ambiente llamado Deep Ecology. El término Deep hace alusión
a la profundidad que trasciende a quienes entendieron de verdad el mensaje
de Naess.
LOS MANDAMIENTOS DEL DIOS NATURA
El primero y más importante: la Igualdad Biocéntrica.
Según esta directriz todos los organismos, individuos, ecosistemas
y paisajes poseen la misma importancia. El hombre no es el centro. Es
una pieza de un puzzle. Y al igual que en los puzzles el número
de piezas repetidas sobran. ¿Jamás se han preguntado por
qué estos individuos arriesgan su vida atándose con cadenas
a árboles pero ante la mención del aborto enmudecen? Naess
tiene la respuesta. Con la idea del puzzle en la cabeza, Naess cree
que ese es uno de los problemas imperantes: la superpoblación.
Hay menos recursos que seres humanos. El problema ya no radica solamente
en el injusto reparto del poder sino que, además, hay demasiada
gente. “Tenemos el objetivo no sólo de estabilizar la población
humana, sino también de reducirla a un mínimo sostenible”.
“Pienso que no necesitaríamos tener más de mil millones
de personas para tener la variedad de culturas que teníamos hace
100 años”. (Aviso a los lectores: actualmente somos 6.000.000.000
de personas).
El resto de los mandamientos son simples directrices para guiarnos en
el camino de la sabiduría. Algunos son muy básicos: no
al consumismo, ayuda a los pobres, fuera la contaminación, desconfianza
a la tecnología y al progreso,… y apoyo a la diversidad
cultural. Esto último aunque parezca superfluo nos dice qué
pecadores sobran. Sencillamente 5 de cada 6 personas de todo pueblo
y nación. No importa la edad o el sexo. No hay distintivos. Los
bebés son culpables simplemente por nacer es por eso que todos
los grupos ecologistas favorecen los métodos anticonceptivos,
el aborto y los matrimonios homosexuales y poligámicos. Es más,
Arne Eide Dekke Naess llegó a decir que las personas sin hijos
o con un hijo deberían pagar menos impuestos porque están
haciendo algo bueno por la sociedad.
Aquí finaliza la tabla de los mandamientos del Dios Natura. Su
Mesías ya se sacrificó por todos nosotros pero no para
salvarnos sino para que 5/6 de la sociedad le siga por ese túnel
sin luz eléctrica.