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Opinion |
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Turquia, futuro Europa
Razón tiene Sarkozy cuando dice que Turquía es Asia y no Europa y rechaza su entrada en nuestra Comunidad. Aunque hay que tener en cuenta su posición estratégica y el nuevo Presidente que los turcos han elegido, un partido de islamistas moderados. Su objetivo, como ya era antes, es formar parte de Europa para lo cual van a hacer lo imposible y además tienen a su favor que son muchos los países que esperan su incorporación para invertir en él. Turquía es prospero, hay mucho que explotar, mucho que reflotar y mucha gente en busca de trabajo en el viejo Continente. Ellos lo saben y empiezan a ofrecer contratos de energéticos, de comercio… se están dejando querer y es un punto a su favor. Indudable también es que se está convirtiendo en un atractivo turístico para los europeos gracias a esas paradisíacas playas que recuerdan al Caribe. Como antes decía, podría suponer una gran inyección para la Comunidad en cuanto a comercio y energía ya que necesitamos buscar aliados en estos campos y mejor será que pertenezcan a nuestro grupo. Y además ¿qué tiene Rumania que no tenga Turquía? Quizás sea mas rico el territorio turco que el rumano.
Al igual que a ustedes, a mi tanta cifras macroeconómica y tantos datos de crecimiento que se esperan para Turquía me resultan casi incomprensibles a pesar de que mi futuro se encuentra en saber interpretarlos. Me pueden decir que la inversión extranjera se ha multiplicado, que sus expectativas de crecimiento sobrepasan las europeas, y que su moneda (la lira) se revaloriza sin parar. Pero aunque eso al fin y al cabo sea lo que mas nos tiene que interesar, existen otros factores que a la población nos atañen de mayor forma. La religión y sobre todo sus facciones, están haciendo distinciones entre las sociedades de forma importante. Europa mayormente es cristiana y Turquía islamista. Una diferencia que no tendría que causar repercusión alguna pero viendo como está el panorama, hace que los europeos nos podamos sentir reacios. Pero si no es la religión, siempre existen otros temas los cuales tenemos que poner como disculpa para criticar o no aceptar la incorporación del país. Hace menos de un año, tuve el placer de viajar a Turquía y conocerla a fondo. No quería ver playas paradisíacas ni tumbarme en una hamaca como si me encontrara en el Mediterráneo español. Mi expedición se dirigió hacia la zona mas pobre, la más cercada al Mar Negro, que es donde de verdad se conoce a un país. En mi pensamiento estaba que no me iba a encontrar un territorio como Alemania o Inglaterra ya que no han tenido las mismas posibilidades de crecimiento, pero mi imaginación se quedó corta. No quiero parecerme a esos amigos que después de llegar de sus vacaciones les pasan a amargar la tarde del domingo contándoles lo bien que se lo han pasado y enseñándoles sus videos y fotos por lo que pasaré pues a contarles lo que no sale en los folletos de las agencias de viaje pero que existe en Turquía.
El
aeropuerto de Ankara es una infraestructura que se encuentra a medias,
es decir, algunos techos están sin acabar, falta personal y la
señalización es inexistente. Para facturar las armas que
nuestra expedición llevaba, tuvimos que pasar por un mostrador
con ruedas plantado en mitad de una sala lo cual decían que era
el control policial. En cambio, la Terminal de Salidas es un mundo completamente
distinto lleno de comodidades y comercios.
Hay mucho más que reseñar pero pienso que esto puede ser lo más característico. Nos encontramos con un país a medio construir, subdesarrollado que necesita una gran inyección económica que encontrará con su incorporación a Europa. Pero después de lo que viví, su mayor problema no es que está falto de dinero si no la sociedad. Una sociedad recelosa y desconfiada que no ve que ha de relacionarse con una cultura diferente a la suya a la cual van a tener que entender y habituarse. Se que quizás estoy generalizando, que no todos serán como yo les estoy describiendo y que en todos los países europeos hay radicales que no aceptan otras culturas o países. A nosotros la Turquía que nos enseñan es la que sale en las agencias de viaje, la mediterránea y no la cercana al Mar Negro que es donde se encuentran los sectores mas radicales, menos sociables y mas pobres. España va a ser una de las menos beneficiadas con la incorporación de Turquía ya que pasaremos a ser un país que de recibir millones de € al año en calidad de ayudas y subvenciones, a tener que inyectar dinero en las arcas comunitarias. Lo mismo que les pasó a otras potencias cuando se anexionó España. Y otro factor que no nos va a beneficiar es la llegada de inmigrantes de estos países en busca de trabajo. Ahora en nuestro país la tasa de paro disminuye de forma espectacular porque se necesita mano de obra, hasta que el mayor sector español como es la construcción se pegue el batacazo que todos esperan y la economía, y junto a ella todas las estadísticas, comiencen a decaer. Se
que soy pesimista y que quizás pueda dar una imagen en contra
de que Turquía se anexione a Europa. Estoy contento con el nuevo
partido político que les va a gobernar porque reconozco que es
un verdadero impulso en la sociedad pero no solo nos tenemos que fijar
en todos aquellos datos que daba al comienzo del artículo. Turquía
puede traernos muchas alegrías y un mayor crecimiento de la economía
de nuestra Comunidad, pero Sarkozy no anda falto de razones. Muchos
tienen que aprender a convivir.
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