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¡Que
vienen los rusos!
¿Se quedaron con ganas de saber cómo acababa el culebrón de Repsol y Lukoil? Pues hoy les contamos un capítulo más sobre esta historia que puede dejar en manos rusas la mayor petrolera española. El acuerdo de venta de Repsol tiene que llegar a buen puerto, por la cuenta que le trae a Sacyr Vallehermoso y a la economía española. Si antes del 31 de diciembre la constructora no reduce su deuda, nos encontraríamos ante la mayor suspensión de pagos en la historia de nuestro país con una cifra que llegaría a rondar los 18.550 millones de €. Luís del Rivero se encuentra entre la espada y la pared y eso el Presidente de Repsol, Antonio Brufau, lo sabe. Por ello, hace sus cálculos para que Lukoil compre sólo el 20 % de Repsol. A ese 20 % se llegaría gracias a adquirir el 10 % de la petrolera a Sacyr, el 6,5 % a La Caixa, el 2 % a Mutua Madrileña y el 1,6 % a Caixa Cataluña. La petrolera rusa se lo piensa y se conoce su intención de no pagar ni un € por Repsol. Lukoil pretende que se le subrogue el crédito de 5.200 millones de € que le fue concedido a Luís del Rivero para comprar el 20 % de Repsol, como ya le comentamos la pasada semana, y otro crédito en las mismas condiciones que el de Sacyr para comprar el 9,9 % restante a las cajas catalanas. Y esto, por muy surreal que parezca, puede llegar a ocurrir. Lo que Lukoil pretende, compre a quien compre las acciones, es el control de Repsol adquiriendo tan solo un tercio del accionariado de la petrolera española. De ahí el alto precio que está dispuesto a pagar por cada acción. Dejando a un lado cómo va la negociación del “novio ruso” por hacerse con Repsol, comentemos la situación en la que se encuentra “el padre de la novia” (como les caracterizamos la semana pasada): Luís del Rivero. Ya les he dicho la deuda que soporta Sacyr, unos 18.550 millones de €, y la comprometida situación en la que se encuentra las entidades financieras. Pues bien, la banca, como por ejemplo Santander, Caja Madrid y Citigroup, está dispuesta a renegociar la deuda si la Presidencia de Sacyr deja de estar copada por Luís del Rivero (que posee el 13,75 % del capital). Argumentan los acreedores que han perdido la confianza en él y en sus miembros allegados del consejo de administración. Y están apoyados los bancos por dos personas de dicho consejo que son Juan Abelló (que posee el 10 %) y Demetrio Carceller (con un 6 %). ¿Qué ventajas tendría la renegociación de la deuda? Que Sacyr Vallehermoso podría seguir en el accionariado de Repsol durante un tiempo sin que se tengan que vender de forma precipitada las acciones a Lukoil. Con esta renegociación Sacyr no dejaría de tener unas deudas de más de 18.000 millones de €, pero si le permitiría mantenerse en Repsol sin tener que vender las acciones para hacer frente a la deuda. Dejar claro que algunas fuentes cifran la deuda de Sacyr Vallehermoso en 18.550 millones de € mientras que otras marcan más de 19.700 millones de €. Omitiendo los datos, nos encontramos ante unas cifras muy altas las cuales Sacyr debe refinanciar o reducir en el menor tiempo posible.
Y eso de reducir la deuda ya ha comenzado con la venta de Itínere. La filial de concesiones de autopistas de Sacyr Vallehermoso ha sido adquirida por Citi Infraestructure Partners, fondo gestionado por el banco americano Citigroup (explíquenme cómo una entidad a la cual le ha sido inyectada dinero por parte del gobierno estadounidense, se puede permitir la compra de Itinere). La venta del 100 % de Itinere a Citi ha alcanzado la cifra de 7.887 millones de €. Pero no es eso exactamente lo que va a cobrar la constructora. Ingresará Sacyr Vallehermoso 2.874 millones de € ya que los 5.013 millones restantes corresponden a la deuda que asume Citigroup. Y los ingresos podrían haber sido mayores si tenemos en consideración los que se esperaban en el mes de abril cuando se tuvo que suspender la OPV (Oferta Pública de Venta) por la crisis de los mercados bursátiles, que hubiese importado unos 4.150 millones de €. Aun así, Sacyr reduce en un 37 % su deuda, hasta los 12.000 millones de €, gracias a la cantidad que asume Citigroup. La relación que en toda esta historia tienen el cura (Zapatero) y el padre de la novia (Luís del Rivero) es muy intensa. No de amor, pero si de favores mutuos. Y, gracias a un artículo de El Mundo firmado por Juan Emilio Maíllo, nos hemos enterado que Del Rivero es el constructor favorito del gobierno socialista. Si tenemos en cuenta la facturación de Sacyr Vallehermoso, es la compañía que mas volumen de contratación ha recibido. Como ya les conté, Del Rivero le hizo un gran favor a Zapatero arreglando los socavones que amenazaban con atrasar la inauguración del AVE en Cataluña y de ahí viene la prioridad por Sacyr. En resumen, los ingresos de Sacyr por obras promovidas por gobiernos socialistas (contando el Central) suman 996 millones de €, lo que equivale al 44 % de los ingresos de la constructora. Mientras tanto, el monaguillo (Ministro de Industria, Miguel Sebastian) sigue negándose a prestar asistencia en la ceremonia y pide analizar todas las alternativas de aquellas empresas que presenten una oferta sobre Repsol. Tiene recelo a los rusos y a su amistad con Putin. ¿Y saben cómo acaba el capítulo de hoy? Dando a conocer que el cura que quería casar a la novia si o si (Zapatero) sabía gracias al embajador de España en Moscú que la entrada de Lukoil en Sacyr se podría no producir. La Ley Federal número 57, aprobada por Putin en abril, viene a decir que cualquier operación de inversores extranjeros sobre una compañía estratégica para la capacidad de defensa y seguridad del Estado que comporte controlar el 10 % o más de los derechos en los órganos gestores, deberá pasar obligatoriamente por las manos del Krenlin y recibir el visto bueno de éste. En otras palabras, que las operaciones que conlleven controlar más del 10 % del accionariado de una empresa estratégica, deben de ser aprobadas por el Gobierno. ¿Y que pueda hacer el Ejecutivo español? Pedir, en virtud del principio de reciprocidad, una capacidad de veto similar a la de Putin. Resumiendo el capítulo de hoy, Lukoil aun tiene muchas papeletas de controlar Repsol. Y los escenarios de desenlace que les comentaba en el capítulo anterior, varían. La Caixa ya no tiene que plantearse la compra de Itínere, pero mantiene su duda sobre si tendrá que hacerse con parte del accionariado de Sacyr Vallehermoso. Las entidades acreedoras de la constructora están dispuestas a refinanciar la deuda si Del Rivero abandona la Presidencia, cosa que no se planteaban hace una semana. Y la mano del Gobierno con el Fondo de Adquisición de Activos sigue siendo una posibilidad. La historia se acerca al final, porque poco más puede variar ya que está todo dicho. ¿Dará un último (y único) golpe de efecto Zapatero? P.D.:
Como este serial tiene pinta de llegar a su fin en breve, les animo
a que se interesen por el próximo que protagonizarán Enel
y Acciona que les comentamos en “la Semana económica”.
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Lee
aqui el blog de Pablo Arce
Secretaria
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