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El
cambio climático
Maria
Reguilon, Marta Perez
Alumnas de secundaria, Colegio La Paz,
Torrelavega (Cantabria)

El clima de la Tierra está cambiando, y sobre todo se debe a
la actividad humana.
A
lo largo de la historia de la Tierra el clima siempre ha variado por
causas naturales, pero en este último siglo el ritmo de estos
cambios ha sido mayor. El cambio climático es el mayor problema
medioambiental del siglo XXI con consecuencias ecológicas, económicas,
sociales y laborales.
El
problema se encuentra en el modo en que la sociedad actual produce y
consume energía. Esta energía se basa en la quema de combustibles
donde se liberan enormes cantidades de gases de efecto invernadero a
la atmósfera, que están contribuyendo a aumentar el calentamiento
global y a acelerar el cambio climático.
España es el país de la Unión Europea que más
se aleja de cumplir sus compromisos bajo el Protocolo de Kioto. Las
acciones llevadas a cabo hasta el momento en nuestro país para
frenar las causas que inciden sobre el cambio climático no son
suficientes.
Protocolo
de Kioto se trata del primer compromiso internacional para frenar el
Cambio Climático y tuvo lugar en diciembre de 1997 en la ciudad
de Kioto durante la III Conferencia de las Partes del Convenio Marco
sobre Cambio Climático, que reunió a 125 países.
Compromete a todos los países que participen a reducir las emisiones
de gases de efecto invernadero.
Para que el Protocolo de Kyoto sea una realidad, debe ser aprobado por
un mínimo de 55 países, que sumen por lo menos el 55%
de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.
Este
es el motivo por el que surge movimiento clima, una iniciativa sin precedentes
en España, en la que por primera vez, organizaciones sociales
de muy diferentes ámbitos se han unido ante un problema común:
combatir el cambio climático, un problema que nos afecta a todos
y cuya solución requiere una respuesta conjunta y decidida por
parte de toda la sociedad.
La
concentración de CO2 en la atmósfera es ya un 36% superior
a la que había antes de la Revolución Industrial, la más
alta registrada en los últimos 420.000 años y también,
posiblemente, en los últimos 20 millones de años. El ritmo
actual de crecimiento no tiene precedentes, al menos en los últimos
20.000 años. Se prevé que a finales de este siglo la temperatura
media global suba entre 1,4º y 5,8º C.
Por todo ello definimos cambio climático como la variación
global del clima de la Tierra. Estos cambios se producen a muy diversas
escalas y sobre todo las temperaturas, precipitaciones, nubosidad, etc.,
que se deben a causas naturales y a la acción de la humanidad.
La
consecuencia
será que los periodos de sequía serán más
largos, y las lluvias torrenciales serán frecuentes en más
sitios del mundo.
Habrá más riesgo de incendios forestales durante todo
el año en la franja sur del Mediterráneo. En el resto
de la región este riesgo se extenderá entre 1 y 6 semanas
más, y hasta un mes más en lugares como la Península
Ibérica, norte de Italia o los Balcanes
El nivel medio del mar se elevará entre 0,09 y 0,88 metros entre
1990 y 2100. Muchos asentamientos humanos estarán más
expuestos a aumentos de los procesos de erosión y las inundaciones
costeras, y las personas que viven en zonas costeras bajas o en pequeñas
islas corren el riesgo de ser desplazadas de los lugares en los que
viven
150.000 personas mueren cada año como consecuencia directa de
los efectos del cambio climático
Los impactos del cambio climático aumentaran más las desigualdades
en salud, alimentación, agua y otros recursos en los países
subdesarrollados
Como consecuencia del aumento de las temperaturas, las enfermedades
de las zonas tropicales podrán extenderse a zonas más
templadas.
El
número de desastres naturales se multiplicó por tres entre
1970 y 2002. En este mismo periodo, el número de personas afectadas
por tormentas e inundaciones pasó de 740 millones a 2.500 millones.
Los
inviernos en Europa serán más húmedos, cálidos
y tormentosos. La cantidad de tormentas podría aumentar hasta
un 25%, afectando sobre todo a aquellos que viven en las zonas más
vulnerables, como las regiones costeras y las cuencas de los ríos.
Las
altas temperaturas y las sequías disminuirán los rendimientos
agrícolas del sur de Europa. En España las pérdidas
agrícolas en el año 2005 ascendieron a 2.000 millones
de € según las organizaciones agrarias. La agricultura podrá
llegar perder un 40% de sus beneficios por el cambio climático.
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Medio
Ambiente
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