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Noruega
inicia la construcción de un "Arca de Noe"
La
construcción pretende proteger la diversidad genética
agrícola de la amenaza del cambio climático

Tras
un cataclismo planetario los supervivientes tratan de recuperar el modo
de vida perdido: reconstruir infraestructuras, salvar obras de arte,
libros y sobre todo alimentos. En este futuro quizá no tan hipotético
se ha fijado el Gobierno noruego para crear una suerte de Arca de Noé
con semillas de prácticamente todas las variedades vegetales
cultivables. Los planos de dicha instalación, una cámara
acorazada excavada 120 metros en la roca que se construirá a
poca distancia del Polo Norte (en el archipiélago noruego de
Svalbard), han sido difundidos hoy.
“Este
diseño nos sitúa más cerca de garantizar la seguridad
del recurso natural más importante del mundo”, ha señalado
en un comunicado de prensa el director ejecutivo de Global Crop Diversity
Trust, Cary Fowler. Dicha fundación cofinanciará la construcción
de la cámara acorazada y pagará el trasporte de las semillas
desde países en vías de desarrollo hasta el archipiélago
ártico.
Está
previsto que los trabajos de construcción comiencen en marzo
y terminen en septiembre de este año. La instalación debería
estar funcionando en invierno de 2008.
La
ubicación en la zona ártica se ha elegido pensando en
los hipotéticos efectos del anunciado calentamiento global. Similar
a la cámara funeraria de un faraón egipcio, el silo estará
ubicado en el corazón de una montaña a 130 metros sobre
el nivel del mar. Así se trata de prevenir los daños que
podría acarrear la subida del nivel del mar desencadenada por
los deshielos de Groenlandia y la Antártida.
Los
científicos consideran, además, que el aumento de la temperatura
del aire afectará más lentamente al permafrost (la capa
de tierra congelada de los primeros estratos del suelo en zonas cercanas
a los polos).
“Incluso
un cambio climático a lo largo de 200 años no afectará
significativamente a la temperatura del permafrost”, ha declarado
el director de proyecto, Magnus Bredeli Tveiten, del departamento de
Obras Públicas de Noruega.
El
silo albergará, en dos cámaras, tres millones de muestras
de semillas de todo el mundo. Será construido mediante barrenos
y perforación.
La
puerta de entrada será una estrecha estructura de metal y cemento
(con forma de triángulo si se ve de lado), iluminada con una
instalación artística que cambiará de color según
cambien las luces de la atmósfera ártica.
“En
los meses de verano la entrada brillará como una gema en mitad
del sol de medianoche, mientras que en invierno, cuando el sol no brilla,
destellará suavemente, con luces cambiantes”, ha indicado
Tveiten.
Los
promotores de la idea han decidido que no tenía sentido tratar
de ocultar la ubicación del silo. Confían en que la población
de la zona dará aviso de cualquier circunstancia extraña.
Además,
unas compuertas acorazadas de varias hojas protegerán la entrada
y un circuito cerrado de vídeo vigilará en todo momento
el recinto.
“Esperamos
que el interés despertado por el silo acorazado sirva para aumentar
la concienciación de la necesidad de conservación y de
un uso sostenible de nuestros recursos genéticos”, ha indicado
el ministro noruego de Agricultura y Alimentación, Terje Riis-Johansen.
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Ambiente
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