| PORTADA | HISTORIA DE ESPAÑA | ECONOMIA | ESTUDIANTES | DOMO |
editado Sábado, 14 Junio, 2008 21:09


 

 

 

 

 

 

 

Bibiana se ha ido

Alejandra Martín
estudiante debachillerato, Santander


Pero por los cerros de Úbeda, igual que el que la nombró. Lo de la igualdad entre sexos se ha convertido en una obsesión. Dicen que el año que viene habrá una asignatura sobre ello en cuarto de eso. Hay paridad (o paridas, no se), ahora un ministerio. ¿O no?. Y es que hace unos días, un grupo de periodistas de Onda Cero contaban que al intentar ponerse en contacto con este nuevo ministerio, se habían encontrado con que no tenían el número de teléfono, ni la dirección. Pues se fueron a la web del gobierno, y a la de la Moncloa, y hasta a la de la bruja Lola, y tal ministerio no aparecía. Bueno, pues no pasa nada, será un olvido, se dijeron. Así que tomaron el camino de preguntar a Telefónica. Y cuál será su sorpresa cuando descubren que en las páginas amarillas tampoco saben nada del tema, hasta el punto que la telefonista les discutía que tal ministerio existiese.
Es cierto que parece que les han dado poco dinero, y que carece de medios, con lo que su utilidad es discutible. Pero sea mucha o poca la cantidad de dinero que se ha destinado para este ministerio, al final es dinero. ¿Para qué?. Para la igualdad no, para las bomberadas. Porque al final lo que nos hace iguales es la igualdad de oportunidades y esa nace de la ley, la ley que sobre industria, comercio, trabajo, sanidad o lo que sea otro ministerio hará. Y la igualdad nace de la educación, en valores y en comportamientos, pero también en formación. Nosotras necesitamos estar bien preparadas para poder imponer nuestros derechos. Necesitamos saber matemáticas, química o lengua, no hacer pancartas, juegos y redacciones. Y desde luego necesitamos que se eduque en la cultura y la sensibilidad y el respeto a los hombres, no que les pongan un teléfono para que cuando les entren las ganas de matar a una tía se desahoguen dando la chapa a una operadora, que es la mayor tontería que he oído en años. Y eso que oigo muchas al cabo del día, de mis compañeros masculinos sobre todo. Pero es que la tonteria resulta sangrante, no tanto por el despilfarro en algo inutil y carente de utilidad, sino por las consecuencias que puede tener. ¿Os dais cuenta que podria darse el caso de que un maltratador contumaz, acudiera a ese teléfono, pusiera verde a una mujer, la maltratase impunemente de forma verbal ... y gracias a los impuestos que ella paga?.
Todos nos hemos dado cuenta, y hace tiempo, que el diccionario esta lleno de expresiones y de palabras que en su misma definición, son una discriminación, y hasta un desprecio a la mujer. Y eso debe ser motivo de acciones concretas para corregirlo, porque, que duda cabe, el lenguaje nos influye. Pero de ahí a crear un ministerio, con lo que eso implica, solo para cambiar el lenguaje… Y es que, me parece a mi, las palabras no hacen daño, pero las intenciones que esconden si. Y ahí si se debe actuar. Que maestro es una palabra muy bonita, salvo que te la digan en Jerez de la Frontera, por que te estarán llamando cornudo.
Yo no estoy en contra de la igualdad entre sexos, que no soy tan gilipollas. Pero a veces las cosas se hacen tan mal, que aquello a lo que pretendemos defender se convierte en algo ridículo, presa fácil de los chistes y el deprecio de los más tontos de cada lugar. De todas formas, yo no hago bandera de la igualdad entre sexos, sino de la igualdad entre personas. Tanta necesidad de igualar los derechos efectivos de hombre y mujeres veo, como la de elevar a la categoría de normal los derechos de los inmigrantes, los parapléjicos, los ciegos, los bajitos, los barrenderos o los del partido x. Y es que muchas veces el silencio es el mejor grito Bibiana, de verdad.


Opina y vota por este artículo


Nacional

 

 

     
eolapaz.com© 2008
Revista Indico
¿Quienes somos? | Tutoria y ayuda | Privacidad | Publicidad |
Optimizado para: 1028 x 760 pixels - Internet Explorer 5.0 y superiores -