Maria
Izquierdo estudiante de bachillerato, Madrid
Mientras
medio país, quizás vosotros, estabais pendientes de la
lotería, yo me dirigía el pasado 22 de diciembre a Zaragoza,
era un viaje rápido de unos pocos amigos. Echar unas risas, compartir
unas horas, y viajar al Oasis. Una de las mejores salas de conciertos
de España. Ese día tocaba The Sunday Drivers, me habían
prometido que merecía la pena, y a fe que si. Antes, por aquello
de documentarse, había escuchado uno de sus discos, el ya famoso
"Little Heart Attacks", una joya, para luego comprobar si
realmente en directo son tan buenos como dicen. No lo son, son mejores.
Nacidos al eme-pop, luego derivados al rock, con toques indi, hoy son
Sunday Drivers, algo diferente, intensamente marcado (algo propio de
los grupos), por la personalidad perfeccionista y vital de Jero, su
cantante, un tipo serio y pasional, que ha extendido el mito del grupo
en sus conciertos (los ya míticos de Cadius en Madrid), en su
web, su blog, su Flickr…
Un tipo que lleva un blog durante la fase de grabación de un
disco, y anota en él el devenir del evento, sus dudas conceptuales,
sus sentimientos y el desarrollo técnico de la obra, estaréis
conmigo que no es uno más.
Todo empezó hace nueve años en Toledo, la patria chica
de un grupo que solo graba en inglés, y en Londres o San Francisco.
Y empezó con cuatro amigos, apasionados del indi y las tendencias
de música suburbial norteamericana. Con Jero al micro y las cuerdas,
formaron en aquellos inicios Carlos a la batería, Miguel al bajo
y Fausto a la guitarra. Solo dos maquetas bastaron para descubrir a
los entendidos que estaba naciendo una joya de la música española,
quizá el grupo más interesante del momento. Pero tras”02”,
el grupo paro. Pocos conciertos, muchos silencios en las discográficas
y poca repercusión en las radios. Eran buenos, estaba claro,
pero ¿eran comerciales?. El empujón se le daría
el portal de música Popmadrid.com cuando en 2002 les invito para
un concierto en la sala Moby Dick . Rock Indiana, les vio y de inmediato
les ficho, naciendo su primer disco "The Sunday Drivers".
Once canciones grabadas en los Estudios Brazil de Rivas-Vaciamadrid.
La grabación exigió el trabajo de un teclista, Julián,
con lo que la familia se ampliaría a cinco miembros. Fue un despegue,
lento y trabajoso, pero lo fue. Llegaron los conciertos (Espárrago,
Lemon Pop, Supersónico, Autumn Almanac, Summer in the City ...),
los premios (Jóvenes Artistas de Castilla-La Mancha, Villa de
Bilbao) y las giras con consagrados ( Wilco, los Jeevas, Arlo) .
El mayor eco de su trabajo, y su introducción en los circuitos
de moda les permitió dar el salto a una discográfica mas
potente Mushroom Pillow, con la que nacería su gran éxito
internacional "Little heart attacks", grabado y mezclado por
JM Rosillo en los estudios Supersonic Lounge de Madrid.
Desde entonces el caminar ha sido sostenido, convirtiéndose en
imprescindibles de los grandes festivales (Ebrovisión, Faraday,
Fra de Alaquás, Medinasonora, F.M. Pop, FIB, Vieilles Charrues,
Rock en Seine, Artrock, Les Mediterranées, Musilac Aix-les-Bains,
JDM Festival.), y dando el salto a los mercados europeos festivales
y a las giras europeas (Francia, Dinamarca, Bélgica). Ahora lanzan
desde San Francisco "Tiny Telephone", un disco ya de culto,
como sus creadores, producido por Brad Jones, y en el que son más
claras las influencias de músicos como The Band, Oasis, The Beatles
o Billy Preston.
Entre sus temas, destacan obras de marcado carácter pop (“Do
it”), enamoradizas canciones llenas de afecto (“Often”)
y auténticos himnos ("On my mind").
sonido suave, nada estruendoso, bello, enérgico y emotivo, envuelto
en la voz cálida, llena de influencias de los 70, de Jero, y
con una instrumentación muy clásica, repleta de bajos,
platos, pianos y órganos antiguos, que dan al grupo ese aire
redondo y característico, a tono con esa peculiar forma de vestir,
a lo bravos.