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Spotify
Lo que para algunos ha sido el descubrimiento musical de los últimos años, para muchos sigue siendo aun desconocido. Creado en 2006 y puesto en marcha definitivamente en 2008, el Spotify es ahora mismo, un proyecto en ciernes, a punto de convertirse en el revulsivo que la industria discográfica necesita hoy en día. Para aquellos que aún no han tenido esta herramienta en sus manos, tratemos de explicar en que consiste. Spotify, hablando técnicamente, es un servicio legal de streaming con tecnología P2P para el intercambio global y gratuito de música. Hablando claro, un programa que permite escuchar varios millones de canciones al usuario con la única pega del bombardeo de publicidad entre canción y canción. Lo que en un inicio parece inviable o imposible se convierte en herramienta esencial de DJs, pubs, discotecas o de amantes de la música en general, permitiéndoles usar su inmensa oferta musical dentro de la legalidad. Para hacernos una idea de la repercusión del llamado “boom Spotify”, Google arroja unos datos reveladores: Spotify, con más de 8 millones de entradas en dicho buscador, se ha convertido en la sensación musical del momento, hasta el punto de que sus creadores, de nacionalidad sueca, han llegado a acuerdos con las grandes discográficas, entre las cuales se encuentra Sony o Universal Studios. Con ello ofrecen un catálogo enorme de temas a disposición de usuarios, que con tan solo registrarse o bien gratuitamente (con publicidad) o por una mísera cantidad mensual (sin publicidad) entran en un mundo lleno de posibilidades. Aunque se han dado el caso de ciertas bandas reacias a la publicación de sus canciones en Spotify, éste es considerado como la principal solución o alternativa a la piratería, un problema acuciante en la actualidad. Según Paul Brown, vicepresidente de la empresa sueca, Spotify “compite con la piratería” ya que sus usuarios “apenas utilizan el P2P ilegal”. De la sustentación del proyecto se encarga la publicidad: los espacios para anuncios entre canciones aportan a la compañía el dinero necesario para la compra de derechos y soportan todo el proceso que para ellos “es un paso más” en la lucha contra la ilegalidad en el mercado musical. Pero quizás la razón más importante del éxito de esta aplicación radique en su utilidad para descubrir nuevos artistas. Artistas nuevos, que nacen y comienzan a componer y a colgar sus canciones en webs como MySpace y comienzan a hacerse hueco en el panorama nacional son colgadas en Spotify, lo cual da la oportunidad al usuario medio de encontrarlo con tan solo un clic en la función llamada “artistas similares”. Gracias a esto se ha incrementado la asistencia media a los conciertos en nuestro país en casi un 10%, además de duplicarse el número de descargas legales respecto a años anteriores. Gracias a Spotify, nuevos artistas pueden hacer llegar sus productos a los usuarios con mayor facilidad, quienes escucharan las canciones antes de lanzarse a comprar el CD, en vez de bajarlas ilegalmente. Es tal la importancia de este programa en el mundillo que muchos artistas lanzan sus nuevos trabajos en Spotify antes de comercializarlo en soporte físico para evaluar la aceptación que tiene, lo cual explica por qué Spotify supera, tan solo en España y en su primer año de vida, el millón de usuarios. A pesar de esto, el programa no está disponible en todo el mundo, tan solo en parte de Europa, aunque la compañía tiene en sus planes ampliar su oferta a Estados Unidos en el 2010, lo que lanzará Spotify definitivamente. Pero este sistema de streaming no se queda ahí. Se han desarrollado aplicaciones para móviles y videoconsolas que permiten su uso en cualquier lugar del globo, lo cual proporciona una libertad absoluta y cercana al ideal que se pretende alcanzar. Por el contrario, el problema que se plantea es su controversia en el campo de las ventas de discos. Aunque Spotify proporciona un sistema de venta gratuita y la publicidad aporta dinero, las ventas se verán reducidas sustancialmente, pues es posible escuchar dichos discos sin necesidad de adquirirlos. Es un tema espinoso en el que se está trabajando, ya que Spotify está llamado a ser la solución al problema de adaptación de la música al formato digital. En
definitiva, Spotify supone una revolución en el mundo de la música,
detrás de la cual se verán beneficiados no solo la afición
y cultura musical de los usuarios, sino los nuevos artistas que se verán
impulsados, al amparo de la singular solución que propone Spotify
en la batalla contra la piratería y las descargas ilegales.
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Música
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