Música


 

 

 

 

 

 

 

Serrat y Sabina
dos pajaros de cuidado

Carla López Oliva
estudiante de bachillerato, Torrelavega (Cantabria)


 

Empezaba a anochecer en Laredo. Casi se podía percibir el ruido de las olas golpeando en el mar, cuando en medio del escenario en el campo de San Lorenzo se encontraba una silla alta, y un bombín. ¨Dos pájaros de un tiro¨, ese es el nombre de la gira en la que Serrat, acompaña a su gran amigo Sabina, dos grandes dioses de la poesía, dos amantes de la juerga, que esa noche tenían su cita en Cantabria.
El concierto arrancaba a las 10.09 h exactamente, cuando Iñaki Gabilondo informaba de que Sabina y Serrat estaban ingresados de urgencia en el hospital, después de haber sido vistos en un bar. Cuando de pronto suena una fuerte sirena de ambulancia, y aparecen Joaquín y Joan Manuel interpretando ¨Hoy puede ser un gran día¨ y ¨Ocupen su localidad¨, dos canciones perfectas para empezar una noche de música.
Sabina interpretaba un ripio de Caín y Abel muy gracioso, mientras se llevaba su bombín y su taburete del escenario, dejando solo a Serrat.
Desde el comienzo del concierto hasta el último minuto nos empapamos de canciones de esas de toda la vida, que ya no hay, y solo quedan en el tintero las de siempre, que mientras las disfrutemos de esta manera, no se puede pedir nada más, canciones como ¨Peces de ciudad¨, ¨No hago otra cosa que pensar en ti¨, ¨Contigo¨, ¨Los cantares de Machado¨, ¨Y sin embargo¨, ¨Y nos dieron las 10¨, ¨A la orilla de la chimenea¨, ¨Lucía¨, ¨Mediterráneo¨, ¨Tu nombre me sabe a yerba¨, ¨Aquellas pequeñas cosas¨, ¨Calle Melancolía¨, ¨Princesa¨, ¨Ruido¨, ¨Pastillas para no soñar¨, ¨19 días y 500 noches¨, ¨Aves de paso¨, ¨Una canción para la magdalena¨; canciones en las que no puedes dejar de reír sin dejar de llorar, canciones que siempre te recuerdan a algo, o que simplemente sin tener nada, son demasiado especiales. Acompañados de una banda de nueve músicos y dos coristas, hicieron de aquella noche una noche para recordar.


El ambiente era muy bueno, gente de todas las edades, más gente mayor que joven, acorde con la edad de los músicos, que no tiene nada que ver con su estado físico, todavía tienen mucha vitalidad en el cuerpo, les queda mucha guerra que dar, pero mucha. Dos grandes actores sobre el escenario, interpretando bromas y creando risas en el público son unos verdaderos profesionales.
Los momentos más cumbres fueron bastantes; el momento más gracioso fue en el que Joaquín se dedicó durante diez minutos a hacer una foto a todo el público, metiendo a unas 8000 personas en una cámara de fotos, un verdadero espectáculo. Otro momento especial fue escuchar a Sabina cantando ¨Mi primo el Nano¨, canción que dedicó a Serrat hace más de diez años; o cuando interpretaron ¨El muerto vivo¨ de Peret, con esa actitud tan canalla que les caracteriza.
Entre canción y canción, los dos músicos nos brindaban unas palabras, las de Serrat palabras tranquilas, de emoción y dedicatoria, las de Sabina eran solo versos, con los que es imposible no quedarte boquiabierto; hasta que llegó el final, cuando todos estábamos cansados y tristes porque aquello acababa, pero enseguida notamos que nuestros ánimos subieron cuando pudimos ver a un Serrat y a un Sabina vestidos con sus respectivos trajes de piratas, cantando y bailando ¨La del pirata cojo¨, poniendo un espectacular final de fiesta a un concierto que desde mi punto de vista, ha sido el mejor con el que ha contado Cantabria este verano, sin ninguna duda.
Ante un público entregado de antemano, Sabina y Serrat -por riguroso orden alfabético- conjugaron anoche su aura de músicos de culto y su vena festiva en el que, para muchos, fue el concierto del verano en Cantabria. Una cita cargada de simbolismo en la que la voz crepitante del catalán y la desgarrada del andaluz-madrileño se combinaron a la perfección en la autenticidad de un directo sin aliños ni postproducciones; un concierto que durante más de dos horas transitó entre la entrega casi reverencial y el ambiente de verbena que los dos cantautores han sabido imprimir a una gira, 'Dos pájaros de un tiro', en la que se han echado por primera vez juntos a la carretera y que ayer vivió su única cita en Cantabria.

El pasado 8 de agosto, Joaquin Sabina y Joan Manuel Serrat recalaron en el campo de San Lorenzo de Laredo, dentro de su gira "Dos pajaros a tiro".El concierto comenzo con un video de presentación a cargo de Iñaki Gabilondo, tras lo que el concierto arrancó a los acordes del 'Hoy puede ser un gran día' y 'Ocupen su localidad'. Destacaron los acompañamientos tradicionales de estos dos músicos, Pancho Varona y Antonio García de Diego por parte de Sabina, y el inexcusable Ricard Miralles al piano de Serrat.

 

 


 

 

 

Opina sobre este artículo

 

 


Encuentra aqui lo que buscas en eolapaz.com

 
eolapaz.com© 2008
Revista Indico
¿Quienes somos? | Tutoria y ayuda | Privacidad | Publicidad |
Optimizado para: 1028 x 760 pixels - Internet Explorer 5.0 y superiores -