Ana
Reguilón, Elena Calleja, Frank Alonso, Maria Izquierdo estudiantes de secundaria, Colegio
la Paz, Torrelavega (Cantabria), estuduante de bachillerato, Fuenlabrada
(Madrid)
En
un país atormentado por la crisis, la maldición monclovita
y los desastres futboleros, es muy de agradecer que los chicos de Matthew
Bellamy nos hayan sometido esta semana a una cura intensiva de dos horas
y media de rock, melodrama, adrenalina y decibelios.
Con
una parafernalia digna de las Guerra de las Galaxias, y una sensibilidad
más propia de un cirujano en celo, Muse reventó el miércoles
un estadio Calderón que rememoró los viejos conciertos
de antes, los de aire libre, chaqueta para el intermedio, lagrimas,
cánticos y espíritu libre. No como esas tonterías
a que nos acostumbran hoy en día de sala cerrada. Y es que ya
no es necesario para pisar la hierba a ritmo de rock tener que subirse
al carro del recuerdo, de la mano de viejas glorias como Rolling, U2
o Bruce, Muse son aire fresco.
Es cierto que despistan, con ese aire triste, provinciano y distante.
Pero es solo la timidez del maestro. Pongámosles una tarima,
cien bafles y 44.000 gargantas entregadas. El resultado, el cielo.
Su música sigue siendo lo más de este siglo XXI, embebida
como esta en lo mejor del anterior. Como escribía Fernando Neira
al día siguiente al concierto “estamos ante las mejores
referencias musicales de las tres últimas décadas. Undisclosed
desires, que interpretaron subidos a una tarima, parece una cara B de
Depeche Mode; la apoteósica United states of Eurasia aspira sin
disimulo a tomar el relevo de Bohemian rhapsody, y Guiding light mejora
con creces aquel solemne Vienna, de Ultravox. Añadan un pellizco
de Led Zeppelin y unas gotas de Radiohead, y ya tenemos el éxtasis”.
Un éxtasis que empezó entre miedos de descacharre técnico,
pero que pronto se superaron a los acordes de Uprising, un himno con
reminiscencias a Blondie. La segunda ya nos dejó entregados con
el heroico sonido guitarrero de Supermassive black hole. Cuando llegó
Hysteria, ya nadie podía parar quieto, saltando bailando, o llorando,
era la catarsis por el rock, la liberación, eran Muse.
El espectáculo había comenzado con la irrupción
sorpresiva de un grupo de macarrillas con banderolas antisistema y lemas
del pelo de "No hay nadie en quien puedas confiar". Pero si
hay muchos en quien hacerlo, y la música te lo recuerda. Poco
más en una escenografía más propia del Lidl. Una
tarima para el batería Dominic Howard, un hueco chiquitín
para el tímido Bellamy, y para Chris Wolstenholme, embutidos
en gigantescos cubos luminosos. Un escenario en forma de proa de barco
transoceánico, un ovni del que emerge una trapecista, globos
gigantes con forma de ojos, una explosión de confeti, y para
de contar. Suficiente, Muse es música, no fuegos de artificio,
ni el circo del sol.
Tras el preámbulo, el The Resistance casi al completo y lo mejor
de sus últimos años. Plug in baby y This time is running
out, Black holes and revelations y Starlight. Para postre Exogenesis
sinphony, Stockholm Syndrome o Knights of Cydonia.
Muy
atrás, tras lo visto anoche queda aquella primera arribada del
grupo británico a España en el verano de 2000, cuando
un pequeño festival asturiano les acogió en una carpa.
Ya entonces intuimos que tras aquel trío con líder de
voz potente y virtuosismo a la guitarra, se escondía una banda
rotunda con compaginaba sin medias tintas rock progresivo con toques
electrónicos, solos titánicos y suites sinfónicas.
Desde
pequeños fueron influenciados por la música en su casa,
Matthew por su padre, el cual había sido guitarrista en “Los
Tornados” siendo el que le acercó al modo de vida de una
estrella musical. Pero fue en la adolescencia, cuando se mudaron a Devon,
comenzando a desarrollar cierto espíritu alternativo. Todo empezó
cuando Bellamy se presentó para ser el guitarrista de la banda
de Dominic Howard, le pidieron a Chris Wolstenholme, que tocaba la batería
en ese preciso instante, que aprendiera a tocar el bajo, le pareció
buena idea y acepto, así se formó el grupo.
En 1994 bajo el nombre de Rocket Baby Dolls y con una música
e imagen gótica, ganaban el festival de Glastombury. Destrozaron
el equipo de música en la actuación, y cuando de verdad
se dieron cuenta de que habían ganado, se dieron cuenta también
de que esa era su meta, y de que debían ahorra para comprar un
nuevo equipo. El triunfo les hizo dejar la universidad y sus trabajos
para dedicarse completamente al grupo, cambiando el nombre de la banda
por el actual.
Seria en 1998 cuando varias discográficas comenzaron a poner
sus ojos en ellos, comenzado su trascendencia mediática.
Su
discografía la definiríamos como ascendente, con cada
disco superan al anterior, su primer y segundo trabajo no dieron mucho
que hablar, pero cosecharon muchas fans , su cuarto les introdujo en
las listas de los más vendidos , Black Holes Revelations que
supuso un cambio en su estilo y fue arrasador en ventas, también
se incluyó su single “Supermassive Black “ en “Crepúsculo”
la película basada en la saga best seller que arrasó en
taquilla, y con “The Resistance” han ascendido a lo más
alto, este trata sobre los abusos de la política y la crisis,
y lo calificamos con un sobresaliente.
En toda su trayectoria han aprendido a dominar el directo y a sacar
partido a sus habilidades, en sus conciertos disfrutan y admiten que
suenan mucho mejor que en los discos. Juegan con un pop melódico,
sonidos sinfónicos y de metal.
Son tan solo tres músicos pero con un potencial capaz de levantar
miles de fans fascinados por su música que suena melancólica,
emotiva y contundente ya que realizan de la canción más
rockera a una balada pianística y evolvente.; sus canciones suelen
tratar sobre la conspiración global, vida extraterrestre, teología
y el apocalipsis. Aunque Muse son en realidad 3 más 1. La cabeza
pensante de Mathew Bellamy. Es el compositor, vocalista y guitarrista,
en ocasiones toca el piano en canciones o conciertos. Nació el
9 de junio en Cambridge, Inglaterra, es ingeniero y modifica sus guitarras
para crear efectos de sonido para cada canción.
Dominic Howard, es el batería y percusionista del grupo. Nació
el 7 de diciembre de 1987 en Stockport, Inglaterra. Es zurdo, por ello
ubica su equipo de modo que el platillo hi-tat quede a su derecha y
el tom de suelo a su izquierda.
Christopher Wolstenholme, toca el bajo, a veces los teclados y dirige
los coros. Nació el 2 de diciembre de 1978 en Rotherham, Inglaterra.
Muy ocasionalmente toca la guitarra y el teclado. Aprendió a
tocar el bajo para la banda, como explique en el origen.
Morgan Nicholls, toca con el grupo en algunos conciertos, haciéndose
cargo de los teclados, samples y algunos coros, toco en varias bandas
antes de Muse, sustituyo al bajista de esta en agosto de 2004 ya, que
el bajista se rompió un brazo en un partido de futbol.
Hasta hoy, Muse ha sacado al mercado cinco trabajos
-Showbiz, es el primer álbum de Muse, fue lanzado en el Reino
Unido bajo la productora Taste Media el 28 de septiembre de 1999. Es
(según dicen) el álbum más malo de la banda, ya
que es el primero, al poseer un sonido muy simple. Sus cancione son
Uno, Cave, Muscle Museum, Sunburn y Unintended.
-Origin of Symmetry, fue producido por otra productora, Leckie en el
verano de 2001, tiene un sonido más pesado y oscuro, con el bajo
modificado y a veces utilizan técnicas básicas en algunas
canciones. Experimentaron con instrumentos poco comunes, como el órgano,
el mellotrón, etc.
-Absolution, es su tercer álbum, fue lanzado el 29 de septiembre
de 2003 en el Reino Unido, fue el primer álbum en editarse en
Latinoamérica, algunas de sus canciones son Time is Running Out,
Hysteria, Butterflies and hurricanes, etc.
-Black Holes and Revelations, fue producido por la productora Costey,
salió a la venta en el mercado europeo el 3 de julio de 2006,
es el álbum de mayor éxito de la banda.
-The Resistance, es el álbum más actual, y el que les
ha traido a España por segunda vez. Su tema más popular
es United States of Eurasia.
Nosotros
os recomendamos que escuchéis toda su discografía porque
es un sonido original y explosivo nuestras favoritas son “Supermassive
Black Holes”, “Starlight”, “Time is running
out”, “Sober” o “Feeling good” y de su
nuevo trabajo; “Uprising” y "United States of Eurasia".
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