|
|
Llega
el trigo negro
Luis
Ruiz

El
municipio cantabro de Ribamontan al Mar esta a punto de convertirse
en el laboratorio de un experimento Japonés de siembra experimental
del llamado de trigo negro, sarraceno o alforfón.
Este
verano miembros de la academia de “Soba” de Shinshu, en
Nagano, Japón, visitaron el municipio de Ribamontán al
Mar para iniciar la siembra experimental de esta variedad de trigo,
muy apreciada en algunos países, por su utilidad en la elaboración
de pan, crepes, galletas, cereales, pastas, fideos y productos de repostería.
Esta variedad de trigo destacad por su gran calidad y valor dietetico
y biológico, al contener en gran cantidad un tipo de proteínas
con probados poderes anticancerígenos y cardiovasculares.
Pero esta no es la única utilidad de este tipo de trigo, puesto
que su cáscara en empleada en la industria japonesa para la elaboración
de almohadas que tienen la propiedad de ajustarse con exactitud a la
forma y peso de la cabeza de las personas, lo que favorece la relajación
y la descarga de tensiones en hombro y cuello.
Una de las máximas protagonistas de esta aventura empresarial
es Masako Yamauchi, a la vez gerente del restaurante “El Capricho
de Gaudí” de Comillas. Según Yamauchi, su empresa
pretende iniciar la explotación de “Soba” en España
a través de Cantabria, inicialmente en tierras de Ribamontán
al Mar y Campoo de Suso, analizando los resultados de las primeras campañas.
Si la explotación resultara satisfactoria, este mismo mes se
iniciarían los contactos con los gobiernos regional y nacional,
a fin de recabar su apoyo para la extensión del proyecto. De
hecho, la empresa japonesa ya se ha puesto en contacto con la Comisión
Regional de Desarrollo Rural, que ha manifestado su interés por
el proyecto, una de cuyas utilidades mas importante podría estar
en la alimentación de las personas celiacas ya que el alforfón
es uno de los cereales que no contienen gluten.
En
realidad, el proyecto va a ser una novedad parcial, puesto que ya antiguamente
se plantaba esta variedad en Cantabria, aunque la falta de rentabilidad,
ante la mayor demanda de trigo blanco y cebada fue arrinconando este
cultivo, sustituyendo sus terrenos por praderias.

El trigo del que estamos hablando, no es en realidad un cereal, aunque
se considere así, pues no pertenece a la familia de las gramíneas
sino a la de las poligonáceas. Asiático de origen, hoy
en día es producido en China, Rusia, Ucrania y Polonia. Consumible
en grano (Kasha) o harina, se comercializa en forma de una pasta que
en Japón recibe el nombre de Soba, de la que se obtienen panes,
pasta, sémolas, pasteles o crepes.
Una de sus grandes propiedades esta en su alto contenido en Rutina,
un alcaloide útil en el tratamiento de la fragilidad y permeabilidad
de los capilares sanguíneos, por lo que se emplea en los tratamientos
contra varices, hemorragias retinales y problemas circulatorios, campo
al que añade su poder antiinflamatoria.
Es
un producto ya clásico en la medicina tradicional oriental, que
en forma de cataplasmas lo emplea para curar eczemas y tumores, y también
usado en ciertas partes de Europa, donde es conocido por su empleo contra
la anemia, dado su alto contenido en vitamina B junto y en hierro.
También, por su contenido en ácido oleico, linoléico,
palmítico y linolénico, se emplea en la lucha contra el
colesterol y las enfermedades cardiovasculares.

Pero sus utilidades no acaban ahí. Junto a su valor medicinal,
esta el agrícola, pues favorece a la apicultura, pues son plantas
que no soportan bien los productos fitosanitario químicos, favoreciendo,
además el que las abejas produzcan más miel, debido a
su composición. Su contenido en almidón le hace muy útil
en la fabricación de alimentos industriales, donde sustituye
a grasas y espesantes no naturales. Y también es un buen recurso
en alimentación animal.
En suma, una buena inversión para Cantabria. Desde luego mejor
que hacer tanto campo de golf.
Opina y vota por este artículo
|

|