Patricia
Ruiz estudiantes de secundaria, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria) prospectos
de cine.com ha facilitado el material fotográfico
de este artículo
Patio del butacas del teatro Principal
El mismo año en que finalizó la II Guerra Mundial, y tras
haberse conocido de un modo oficial el holocausto producido por los
nazis, en una pequeña localidad del norte de España, al
mismo tiempo que iban desapareciendo salas como el Teatro Hoyos, o salones
como el Royal, comenzaba a llegar el conocido como séptimo arte
a la ciudad de Torrelavega; se trataba del cine Avenida, situado junto
a la estación de ferrocarril e inaugurado un mes después
de terminar tal fatídica guerra. Pocos meses después fue
inaugurado en la calle Ruiz Tagle un nuevo cine, el Coliseo Garcilaso.
Esta nueva idea de comercio cinematográfico, siguió desarrollándose
durante varias décadas. Fue evolucionando y dando paso a la creación
del cine parroquial promovido por el párroco de la Asunción,
Teodosio Herrera, quien proyectaba la más pura ortodoxia de la
moral católica en aquella etapa de catolicismo nacional.
Vestibulo del Cine
Garcilaso
Pero sería finalmente en los años setenta cuando solo
quedarían en Torrelavega dos lugares en donde poder ver cine
comercial, el Concha Espina y otra instalación como era el Cine
Club Besaya hasta el año de su desaparición en 1972 y
el cual se había visto ubicado en el instituto del mismo nombre.
Pocos años más tarde, en 1981, se instaló un pequeño
multicine, el Arlequín, producto de la empresa Gran Cinema, situada
en Santander. Seis años más tarde se creó el último
cine del siglo XX en Torrelavega y el cual tuvo una vida más
reducida que los anteriores al verse destruido años más
tarde por un incendio, el cine Pereda.
A la vez en aquella misma década, en concreto en 1980, se inauguró
la conocida como Casa de Cultura, con el fin fomentar un punto de encuentro
con la cultura en la ciudad. Es esta la razón, por la cual a
lo largo de estos más de veinte años, se ha convertido
en una zona polivalente, donde se han podido alojar diferentes instalaciones,
desde una biblioteca, hasta aulas pasando por conferencias, exposiciones
entre otras muchas más actividades.
Teatro Garcilaso
Quizás, una de sus más recientes actividades, sea la creación
de una sala de cine (con una capacidad aproximada de 120 butacas) la
cual desde sus inicios, es subsede de la filmoteca regional, los jueves,
pero a su vez, ha sido y del mismo modo continúa siendo, una
sala de cine comercial, en donde los viernes, sábados y domingos,
pueden verse las proyecciones de películas de actualidad.
De este modo, la ciudad, cuenta tras muchos años con un lugar
en donde poder pasar parte de la tarde, viendo una película con
amigos, familia…, tras la desaparición de cines como el
Arlequín o Pereda.
En la actualidad, la afluencia por parte de los ciudadanos al cine de
Torrelavega y junto al bajo precio de la entrada con respecto otros
cines de la provincia, han invitado no solo a la asistencia de ciudadanos
de esta localidad, sino a los de ciudades próximas.
Teatro Cinema de Solvay
en Barreda
Posiblemente, la propulsión de una nueva sala de cine en la ciudad,
nos este mostrando la satisfacción por parte del público
de poder acceder a este tipo de instalaciones de ocio, situadas más
cerca de sus domicilios y con precios más asequibles; y es que,
junto a Los Corrales de Buelna, son los únicos que no se sitúan
en la costa como es el caso de los cines que se encuentran tanto en
Santander como en otras cuatro localidades costeras de la región.
Cabe la posibilidad de llegar a pensar, como un día quizás
no muy lejano, los aficionados al cine puedan llegar a encontrar un
nuevo cine en la ciudad, ya que cada vez la mayor afluencia al cine
local, ya que cada vez, es más difícil poder adquirir
entradas, ante películas de estreno, ya que cada vez, las películas
proyectadas son cada vez más recientes en comparación
a las programaciones tras la apertura de la sala.
De este modo podría haber en la comarca una mayor oferta a la
existe por parte del séptimo arte; pudiendo así producirse
una mayor influencia comercial, ya que si comparamos con otras localidades
provinciales como podría ser el caso de algún centro comercial
en el cual puedan existir este tipo de instalaciones, podemos comprobar
como la influencia por parte del público, hace que los beneficios
y por tanto el consumo, se vean incrementados; ya que los espectadores,
al encontrarse en un determinado lugar con el fin poder disfrutar de
un film, realizan diferentes compras en las tiendas que se encuentran
dentro del recinto comercial.