Un
discurso con miga
Revilla en el dia regional de Cantabria
Luís
Laherran Goznalez estudiante de derecho, Santander (Cantabria)
El
pasado 9 de agosto se celebró en Cabezón de la Sal el
día regional Cantabria. Una jornada dedicada desde hace 43 años
a exaltar el sentimiento regional, y que se ha convertido en un importante
atractivo turístico plagado de ferias de artesanía, productos
locales y tradiciones como los campeonatos de arrastre vacuno, las pruebas
de deporte rural, los bolos, las danzas tradicionales, los piteros,
las rabelistas …. Y los discursos. Y en ese terreno, nuestro Fidel
Castro local es el amo, hay que reconocerlo.
La verdad es que Revilla en esta ocasión mezcló el culo
con las témporas, y lo que debería haber sido un discurso
institucional, patriótico, pero neutro, se convirtió en
el discurso del estado de la nación, pero sin replica. El hombre
tuvo allí al respetable hora y mucho a pie firme, menos las autoridades,
claro, esos no se cansan ni para cobrar.
Para mi, el discurso, que tuvo su interés, estuvo organizado
en tres grandes campos. Lo primero, como no podía ser menos,
Revilla se puso la medalla del sentimiento regional. Recalcó
el hecho de que la autonomía ha permitido rescatar la identidad
cultural de un pueblo, que la había perdido. Un hecho incontestable,
claro que como para no, porque el despliegue folclórico de esta
región no es ni medio normal, así que o te conviertes,
o te conviertes. Ligado a eso estuvo el segundo argumento de la mañana,
la españolidad de nuestra tierra y su vinculación con
el proyecto común. En medio de eso, un repaso pormenorizado de
los avances que hemos tenido por ese doble motivo, la autonomía
regional y el apoyo del gobierno central. Cultura, POL, infraestructuras…
Lo único malo es que cuando Revilla se pone patriótico,
se pone, y ya puestos, pidió hasta la cadena perpetua para los
terroristas, y no pidió la pena de muerte, porque era día
de fiesta. Desgraciadamente, los sentimientos deben estar al margen
de la razón jurídica, y estos días en que esta
gentuza ha hecho tanto daño, no son los más propios para
tomar decisiones, demagogias aparte.
La estrella de la mañana llegó al final. Revilla tuvo
una visión. Vio Cantabria (allí mismo) en 2015, y nos
lo contó, claro. La retahíla de puentes, aves, carreteras,
autovias del agua, Comillas, molinos de viento y desarrollo rural fue
espectacular. Los que fueran forasteros debieron flipar. Nada que objetar
a que se hagan cosas que nos mejoren la vida, pero no se si era el momento.
No se si se deben anunciar tantas cosas a la vez, so pena de sufrir
el síndrome de Stendhal. No se si tanto desarrollo se puede hacer
sin industria, la gran olvidada. No se si tanto desarrollo es posible
sin dar la espalda al medio ambiente, y algunas decisiones tomadas hasta
ahora así lo indican (puertos deportivos, aerogeneradores..).
No se si tantas grandes obras son más importantes que otras quizá
más pequeñas que siguen paralizadas (unificación
ferroviaria de Santander, pasos a nivel de Torrelavega, saneamiento
del Besaya o polígonos industriales). La guinda, lo bueno, estaba
por venir. Un Revilla venido arriba, puesto de puntillas y vociferando,
como si no tuviera micro, empezó a tirar, no se si gracietas
o puyas. Primero se puso a criticar los desmanes del capitalismo y la
ambición desmedida de los bancos, para terminar ironizando sobre
los pardillos que se habian dejado engañar por villanos como
Madoff. Hombre, yo comulgo con todo eso y más. Por mi metia a
todos los banqueros en la carcel, pero decir eso en un acto institucional,
un presidente que igual luego tiene que pedir dinero a Botín
para arreglar tejas en la universidad de Comillas no se si será
buena idea. Sobre todo por que a Botín lo de Madoff todavia le
escuece.
Pero ya puestos a molestar al prójimo y meter arena en los ojos,
el no va más vendria en dos minutos. En un momento en el que
hablaba del Proyecto Comillas y del Soplao, al buen hombre, sonrisa
en rostro, no se le ocurre otra cosa que decir “veo que el consejero
de cultura ni se inmuta”. Hombre, que le quieren procesar, no
le pongas a tiro, que es fiesta. El consejero, que a diferencia de otras
personalidades seguía la oratoria de oreja pero sin mirar, ni
se inmuto, y siguió con el mismo rictus serio de toda la mañana.
¿Por que la gracia de uno y la seriedad de otro?. ¿Se
acabó el amor?. ¿Solo era una manera burda de quitar hierro
a los miedos judiciales?
No se si son cosas mías o si el domingo habia algo bajo el mantel
que no hemos visto. Revilla estaba en su línea. Pero la media
sonrisa de Gorostiaga, el mal gesto y la seriedad de Marcano, y la desazón
de Diego en la bancada de autoridades, no se si es presagio de algo,
o solo un reflejo de cómo es la vida política de nuestra
región, de locos.