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La
talla 34
Aintze
Zaratagabaster
En esa vehemente capacidad taxonómica que tenemos
los humanos, todavia no hemos encontrado espacio para medir y catalogar
la tonteria y la precariedad moral. Llega a nuestras pantallas, a nuestras
páginas o a nuestras ondas un señor que dicta un color,
una linea o una imagen y rapidamente exponemos lo acertado de su idea.
Alabamos la capacidad de ese "genio creador" para anticiparse
al futuro, para escrudiñar en nuestro subconsciente y dar forma
a sensaciones e ideas que si no, no podriamos hacer reales. Son los
"genios" que interpretan nuestra vida y marcan al dictado
formas y comportamientos. Asi, estamos acostumbrados a alabar peliculas
infumables (calificadas de culto), prendas de vestir que un castizo
denominaria llanamente horteras (cortes innovadores) o piezas de arte
que serian objeto de mofa en un jardín de infancia (instalaciones
o atrevimientos estéticos). Y convivimos con ello, a medio camino
entre la incredulidad de que tantos mortales seamos tan tontos como
para no entender la corriente de la historia que nos arrastra, o la
sensacion de que una carcajada permanente nos envuelve, desprendida
de esos que llamamos la elite. Y lo aceptamos. Pero ahora viene el precio.
Hay gente que cree que la risotada ridícula en que se ha convertido
una buena parte de lo que llamamos hoy arte y cultura de vanguardia,
es gratis. Y no. Y un ejemplo le hemos visto estos dias en la Pasarela
Cibeles de Madrid, aunque podria haber sido en cualquier parte del planeta.
Ante la indiferencia de una parte de la sociedad y la indignación
de los protagonistas de nuestra cultura, ante tamaña falta de
capacidad intelectual para comprender el arte en tela, la Asociación
en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y la Bulimia
(Adaner) ha reclamado medidas contra la exhibición de modelos
de "delgadez extrema" en las pasarelas, después de
que, según sus datos, hayan desfilado chicas con la talla 34
en Cibeles. Desgraciadamente, no es la primera vez que esta asociación,
y cuatro voces más , reclama que se cumpla la ley, que se sigan
las recomendaciones establecidas por el Senado en 1999. Ya entonces,
esta institución, segun nos recordaba estos dias María
del Carmen González,portavoz de Adaner, solicitó al mundo
de la publicidad y de la moda que no utilizara la imagen de la mujer
con un peso inferior a unos "límites saludables", una
recomendación que "ha vuelto a ser desoída en la
Pasarela Cibeles", según Adaner.
La respuesta, ridicula. El PSOE, a traves de Javier Gomez, representante
de sus juventudes en la comunidad de Madrid, ha lanzado una dura diatriba
contra Fernando Merry del Val, consejero de economía e innovacion
tecnologica, impulsor del desfile. Politica, nada mas. Cuca Solana,
directora de la Pasarela, ha mostrado su mas energica (no normal, si
no enérgica) indignacion contra tan sordido ataque a la libertad
de creación, Lucia Cordeiro, gerente de la asociación
de creadores de moda argumenta algo tan peregrino como que la mayoria
de las modelos son eslavas, y esas son de una estructura osea delgada
y estrecha de cadera. Vamos, que son rubenianas pero las vemos delgadas
por un efecto óptico.
Igual si, pero yo, con mis 1,77 de altura y mis 58 kilos soy incapaz
de ponerme la ropa de Lucia, una chica vecina de ilusiones en mi universidad
que aspira a modelo, que exuda juventud y belleza, que anhela ser figura
de las pasarelas, que no camina tintineante por Cibeles, pero que ya
esta metida en el engranaje de books, centros comerciales y casting
fotográficos. Lucia, seguro que la conoceis, la llaman el perchero,
por sus homoplatos. Que pena.
Lo mas penoso no es la inhibicion de las autoridades, mas pendientes
de cosas realmente importantes, como la creacion de la selección
vasca de hockey subacuatico (¿?). Ni el silencio de muchos medios
de comunicacion (todos tenemos nuestros intereses), sino la actitud,
cuando no displicente abiertamente provocativa de los diseñadores,
o al menos de algunos de ellos. Pero claro, el Madrid fashion week es
mas importante que la salud y la pedagogia sanitaria.
Que a estas alturas de la vida, firmas como Cloe, o diseñadores
como Roberto Torretta o Francis Montesinos nos vengan con que sus modelos
tienes curvas, comen de todo, y se hinchan a lentejas, es para acabar
de dejar de creer en la especie humana. Podian ver Telecinco, donde
en un reportaje emitido estos dias , la modelo Arantxa Santamaría
aseguraba que "en época de desfiles nos exigen estar extremadamente
delgadas". Otras modelos confesaban que les imponen las tallas
34 y 36, mínimas para jóvenes que superan el metro ochenta
y no pesan más de 52 kilos.
Las imagenes de chicas, de niñas, encorvadas por su osera, de
ojos hundidos, de pechos inexistentes o de laterales rectos, no son
invenciones. Ni mucho menos su certificacion, un tratamiento banal de
una enfermedad tan grave como la anorexia, tal como ha criticado Roberto
Torreta, que hay que tener valor para decir semejante idiotez. Aunque
para sandeces el comentario de Montesinos, "en pasarelas como la
del Carmen, en Valencia, han desfilado mujeres con la talla 44",
y recalcó que no recuerda ni una sola de las 82 modelos que desfilaron
en Pasarela Cibeles que estuviera demasiado delgada, pues, a su juicio,
todas eran "divinas" y "parecían sanas".
Sin comentarios.
¿Es una banalización recordar que las asociaciones que
luchan en el mundo de la anorexia y la bulimia constataron en el ejercicio
2005 un incremento del 19% en los casos registrados de menores y mayores
de 65 años, y un 22% en niñas entre 11 y 21 años?.
Es banalizar recordar que la moda, como otras manifestaciones públicas
de la imagen, tienen una influencia decisiva en la modelacion de los
hábitos y las formas culturales de la población?. Es banal
explicar que comerciar con el cuerpo y la ilusión de las personas
es inmoral?. ¿Es banal exponer que nuestra sociedad sigue teniendo
un grave problema de respeto hacia la mujer, que vivimos episodios diarios
de violencia, desigualdad y falta de respeto a nuestra dignidad?. Luego
nos alarmamos cuando un marido mata o pega a su mujer, cuando un politico
o un famosillo hace un comentario peyorativo de una "tia",
cuando la guardia civil detiene a un grupo de sinverguenzas que trafican
con fotos de mujeres o con ellas en persona, o cuando una ingeniero
cobra la mitad que alguien de su misma titulacion, pero con otras hormonas.
Sabeis chicas lo que primero que os preguntaran si entrais en un chat
"¿como eres?, ¿Que tal de pecho?", eso si no
te preguntan directamente si eres sumisa. Pues esa es la cultura que
estamos forjando señores cibelianos. Una mujer es lo que es su
cuerpo. Un objeto de disfrute, tactil o visual, y por tanto modelable,
ajustable o reducible... a una 34.
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