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Jesus
Villalba de la Torre
Medico e investigador
Andrea
Garcia Balbontin, Abraham Rodriguez, Alex Goicoechea
estudiantes de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)

Jesús Villalba
de la Torre es un importante y conocido ginecólogo y promotor
de la investigación quirúrgica y educativa tanto en Cantabria
como en España. ¿Por qué no conocerle más
a fondo? Él nos lo ha permitido.
¿Quién
es Jesús Villalba? ¿Cómo se definiría como
persona?
Pues, como una persona tímida, ya que en la vida no todo es agresividad
o competitividad; con muchas ganas de hacer cosas a lo largo de la vida,
y como una persona a la que nada le ha cortado, nada me ha impedido
cumplir mis objetivos; soy una persona ambiciosa, pero con los pies
en la Tierra.
¿Cuándo se siente la vocación de ser médico?
Era estudiante de 4º de Bachillerato, y en mi colegio se organizó
un concurso de relato corto. Me presenté con un cuento, titulado
Mi sueño, en el que me encontraba en el interior del cuerpo de
una persona que necesitaba ser operada de apendicitis, y no poseía
los conocimientos médicos necesarios para poder curarla. Gané
el 1º premio. En el cuento describía la angustia por curar
a esa persona y el afán por aprender los conocimientos quirúrgicos
necesarios.
¿Qué es mayor la satisfacción de salvar
a la gente del dolor o el dolor de sentirse impotente ante la enfermedad
y la muerte?
Es mayor la sensación de curar a la gente. La muerte llegará,
es algo contra lo que no podemos luchar. La mente no puede imponerse
a esa realidad. Todos somos mortales.
¿Dónde estudió la carrera?
El 1º año de la carrera de Medicina lo estudié en
Toledo, mi ciudad natal, pero luego me pasé a Madrid. Comencé
5 carreras, ya que fue un momento en el que los estudiantes de Medicina
estaban en huelga, y yo no quería perder el tiempo. Empecé
Biológicas, Química, Física, Geología y
Medicina.
Y al acabar la carrera, ¿cómo empezó su
vida profesional?
Mientras estudiaba, para compensar el esfuerzo que hacían mis
padres pagándome la carrera, comencé a trabajar
como ATS, cubriendo así una parte de mis gastos. Al acabar al
carrera me di cuenta de que no sabía lo suficiente como para
ser médico, y seguí estudiando. Realicé 5 especialidades
médicas: Ayudante Técnico Sanitario, Medicina del Trabajo,
Medicina y Cirugía, Obstetricia y Ginecología y Médico
Puericultor. Al acabar de realizar estas especialidades, me vine a Cantabria
para trabajar como ginecólogo, con la idea de que si no funcionaba,
trabajar en uno de los numerosos balnearios de la zona.

La opinión común es que el médico tiende
a deshumanizarse a medida que avanza en su vida profesional, como medio
para protegerse del sufrimiento de los demás, ¿es cierto?
Puede que sí, pero si tienes la cabeza sobre los hombros tienes
que ser cada vez más humano, ya que tienes que intentar evitar
el sufrimiento en tu persona, pero no puedes evitarlo en los demás,
entonces tienes que ser humano. Puede que algunas partes de la faceta
de la Medicina sí deshumanicen, pero en su interior no.
Está considerado como una de las piezas clave del Servicio
de Ginecología de Sierrallana, ¿cómo fue su incorporación
al hospital?
Yo trabajaba en el Hospital de Cruz Roja, donde desarrollaba mi labor
como médico en un servicio que hasta entonces estaba cerrado,
el de Ginecología y Obstetricia, y cuando este hospital se cerró
nos pasaron a todos al Hospital Sierrallana. No obstante yo ya tenía
plaza en la Seguridad Social.
Una de sus labores más conocidas ha sido la de impulsar
la creación de protocolos de actuación médica,
dentro de su área de servicio, ¿qué es un protocolo?
Un protocolo es una forma de actuar todos conjuntamente, para que cada
uno no actúe de una manera. Se establecen unas normas, que van
a ser el seguimiento de la actuación ante las enfermas.
¿La norma sirve para encauzar la actuación y evitar
errores, o para encorsetar al médico y limitar su capacidad de
acción, como algunos critican?
Yo creo que no. El protocolo se establece también por los médicos,
entonces tiene que haber un consenso. Cada uno puede tener su criterio,
y si lo considera oportuno, puede salirse del protocolo, y realizar
lo más adecuado para la paciente.
¿Qué novedades ha aportado su trabajo a la organización
médica, a los protocolos de actuación?
Al estar de Jefe lógicamente tienes que coordinar los protocolos,
pero no sólo los protocolos de actuación, sino la inquietud
que puede haber en un servicio, en un hospital, de ir avanzando hacia
cosas nuevas. Entonces si uno tiene que creer, la inquietud la transmite
a los demás; si uno se queda callado y no actúa, esa inquietud
no la transmite a los demás.
Un médico, durante una operación, ¿qué
siente más, miedo por una vida o excitación por un triunfo?
Miedo por fallar, ya que en tus manos está la vida de una persona.
Yo, con 30 años de experiencia, no duermo la noche anterior a
una operación, pensando cómo estará la paciente,
si estará preparada, si sangrará, los puntos necesarios…Entonces
esa inquietud por tener en nuestras manos la vida de una persona, hace
que sintamos verdadera angustia por cometer un fallo que la ponga en
peligro.
El mito de la profesión, de cara al lector que pretenda
seguir sus pasos, es el de una profesión reconocida, muy valorada
y bien pagada. ¿Ustedes se sienten comprendidos o poco apoyados
en medios y apoyo social, ya que en unos años los casos de reclamaciones
contra médicos han aumentado?
El problema de la sociedad es que todo el mundo se considera con derecho
a todo. El médico esta en una situación intermedia en
lo que es la administración de quien te paga, bien pagado a mal
pagado, depende de lo que cada uno se valore. Para la administración
posiblemente estemos bien pagados, y sin embargo la mayoría de
los médicos se consideran mal pagados. Pero si es cierto que
la administración está entre los médicos y los
usuarios, los enfermos. La administración exige un médico
que rinda más, y los enfermos protestan si no pueden llegar al
médico y solucionar sus problemas o sus males. Entonces es el
médico el que da la cara, el que se enfrenta al enfermo, y a
quien se queja el enfermo, cuando en realizar se debería quejar
a la administración. A la población, se le dé lo
que se le dé va a estar insatisfecha, cuando más se da,
más se quiere, y la Sanidad es una fuente inagotable: todo el
mundo quiere más médicos, más tiempo, más
dedicación…Se creen que por pagar tienen derecho a todo,
y no comprenden que existen limitaciones en los profesionales.
Ha dedicado tiempo en su trabajo, y mucho a la investigación
y a la divulgación. ¿Cuánto ha cambiado la técnica
quirúrgica en los últimos años y cuánto
gracias a usted?
Sí es cierto que en estos últimos años la técnica
quirúrgica ha cambiado muchísimo. En las técnicas
quirúrgicas convencionales se sigue actuando de igual manera,
pero ha cambiado mucho las técnicas nuevas, como actuar a través
de cámaras de televisión, o la cirugía mayor ambulatoria,
técnicas quirúrgicas con las que se actúa rápidamente,
y el enfermo o enferma se puede ir a casa también rápidamente.
Y luego hay cosas innovadoras, que sí que pueden ser debidas
a mí. Cuando yo llegué a Torrelavega, hace aproximadamente
24 años, aquí no existía lo que se llama la ecografía.
El primer ecógrafo que hubo aquí fue uno que traje yo
de Madrid cuando vine, ya que aquí no había medios. Todo
el material quirúrgico que existía aquí lo traje
yo, era de mi propiedad, un regalo de mis antiguos jefes. Una de las
condiciones que le puse al hospital era que yo lo ponía todo,
el material quirúrgico, mi trabajo… y ellos tenían
que comprar un ecógrafo. Me tuve que ir a Málaga para
comprar un ecógrafo de segunda mano, que había sido utilizado
en unas conferencias. Recuerdo que en Cruz Roja, en base a ese ecógrafo,
me llamaban El Faraón, ya que decían que todas las mujeres
estaban por debajo de mí, ya que hacía ecografías
a todo el mundo. Como nadie sabía utilizarlo, durante 8 ó
10 años estuve realizando las ecografías de todo el hospital,
y de todo Torrelavega.
Existe también un tipo de anestesia local, que se utiliza en
cirugía mayor ambulatoria par no tener que dormir a los pacientes,
que la inventamos en el hospital, a base de deducciones, de poner más
o menos cantidad, si le duele, no le duele, hasta que llegamos a una
concentración que publicamos, hicimos el primer libro de cirugía
mayor ambulatoria de España, aquí en Sierrallana.
También creé una variante del bisturí, soldando
al asa del bisturí una cuerda de guitarra, que me permitía
cortar fácilmente. Hoy en día ya existe este tipo de bisturí
comercializado. También recuerdo que, cuando era estudiante,
existían unos aros de goma que se utilizaban para que a la mujer
no se le cayera el útero, los Prolapsos, que durante un tiempo
se dejaron de comercializar. Yo investigué, y encontré
unos repuestos de caucho para coches y camiones, que, esterilizados,
podían servir como aquellos antiguos aros. Estos instrumentos
también hoy en día están comercializados.
Usted ha realizado campañas y materiales didácticos
para la divulgación médica. ¿En qué han
consistido?
La verdad es que siempre he intentado hacer cosas que se salieran de
lo normal. Me apoyé en mis aficiones, como el vídeo o
la fotografía, para dar a conocer la labor médica. Le
propuse a un laboratorio de fotografía hacer películas
educativas, y ante la dificultad de unir el vídeo con la voz,
inventamos un sistema capaz de hacerlo. Esa idea de querer conocer nuevas
técnicas para enseñar a los demás fue lo que me
dio pie para realizar vídeos educativos hacia la población.
He hecho unas 13 películas de divulgación médica,
de las cuales se han hecho copias en cantidades industriales, dirigidas
a laboratorios, y también unas 50.000 copias piratas, no sólo
en España, sino también en otros países centroeuropeos.
¿Cree usted que las jóvenes actuales están
adecuadamente educadas desde el punto de vista de la salud, del conocimiento
del cuerpo?
Yo creo que tienen suficiente conocimiento de lo que es la anatomía
humana, pero también creo que la mente del joven en cuanto sabe
un poco ya cree que sabe todo, se les llenan las neuronas de conocimiento.
Y creo que están totalmente equivocados. En la vida no puedes
parar de estudiar y de aprender cosas nuevas. Nadie puede saber todo.
Mi lema es: Sé tan poco que casi no sé nada, aunque sepas
todo, tienes que ir aprendiendo día a día.
¿Qué hábitos de las jóvenes le gustaría
desterrar, como médico?
Lo que veo en las consultas habitualmente es que llega un momento en
que el joven se hace pasota. Cuando me viene una chica de 16 años
embarazada, le pregunto si conoce y sabe utilizar los diversos métodos
anticonceptivos, y me contesta que sí, que pensó que por
una vez…Ese pasotismo es el que me gustaría desterrar de
los jóvenes, que fueran responsables y conscientes… es
muy difícil, en una sociedad tan agresiva, en la que todo el
mundo intenta ver cómo actúan los demás, pero las
consecuencias de una mala actuación a veces son muy graves.
Para algunos la mamografía periódica es un riesgo
de radiación innecesario, para otros la única arma contra
el cáncer de mama, ¿para usted?
Mi opinión personal es que cada técnica tiene su momento.
Ahora mismo disponemos de muchas técnicas de despistaje del cáncer
de mama. Se sabe que hasta los 35 años la mamografía aporta
poco, y sí que aumenta la radiación, ya que es acumulativa,
por lo que hay detractores que alegan que si esa radiación se
acumula año tras año, llegará un momento en el
que se convierta en un cáncer de mama. En las mujeres mayores,
la radiación es pequeña, la acumulación en el tiempo
es menor, y por tanto, el riesgo es menor.
La mamografía es lo más fácil y rápido para
el estudio de una población. Aporta un 85% de fiabilidad, y la
ecografía un 80%, y combinadas llegan a un 92%, pero no son técnicas
que aseguran que no se tiene un cáncer de mama. Ahora ha aparecido
la resonancia nuclear magnética, más segura que la mamografía,
pero únicamente se puede realizar una al día.
¿Es cierto que Torrelavega y toda la zona industrial
es una zona de alto riesgo cancerígeno?
Sí, personalmente creo que sí. Realmente se hacen pocos
estudios del riesgo que pueden correr los habitantes de Torrelavega
y colindantes. Cuando llegas aquí del exterior se te llena la
mocosa pituitaria de un olor terrible, al que la gente se ha acostumbrado
y nos les queda otro remedio. Pero posiblemente esta zona sea una de
las más contaminadas del mundo, y en la que más casos
de cáncer existen.
¿Un médico que no investiga es médico?
Hay médicos que son investigadores porque tienen la rama de la
investigación, y hay médicos que son puramente curativos,
que no tienen que investigar, sólo curar sin aportar nada nuevo
a la sociedad. Un buen médico es aquel que habla, que mira a
los ojos y que siente el dolor del enfermo y le dice “No te preocupes,
cuenta conmigo que te voy a ayudar”. Eso es lo que un paciente
espera de un médico, investigue o no investigue.
Torrelavega es una ciudad con un notable índice de inmigrantes,
de culturas muy distintas, ¿qué problemas plantea esto
a los servicios médicos, sobre todo con mujeres con las que entran
en juego prejuicios morales, religiosos o de educación familiar?
Y personalmente creo que nos acostumbramos a todo. Al principio nos
choca ver a una rumana en Sierrallana, pero si alguien está enfermo
tiene que buscarse la vida. Hay gente que se aprovecha de ese sistema
sanitario para poder conseguir el pase para estar en España.
El hecho de tener que tratar a gente de diferentes culturas no es un
problema para nosotros en sí, sino para quien tiene que ir al
médico, al ginecólogo. Pero yo estoy tratando a todas
las personas, y se amoldan a la situación española. Los
problemas que pueden poner son hacia el celador o la enfermera, ya que
a los médicos les tienen mucho respeto y agradecimiento.
¿Cantabria y España cuentan con un nivel adecuado
tecnológico y humano en el ámbito médico actual?
Yo creo que en España hay una calidad médica muy alta.
En los últimos años se la ha considerado la mejor medicina
del mundo, pero no sólo porque seamos buenos nosotros, sino porque
es una medicina a la que tiene todo el mundo acceso y de la que todo
el mundo se puede beneficiar. En Cantabria también es muy buena
la medicina. Sin embargo, los profesionales estamos entrando en una
etapa de pasotismo, ya que la administración intenta jugar con
nosotros, y eso conlleva un cansancio.
¿Porqué con tan buenos profesionales, y con un
hospital de calidad como Sierrallana lo niños han de nacer en
Santander?
Es una muy buena pregunta. Es un problema de dinero. Sierrallana tiene
dotados paritorios, y quirófanos, pero hemos estado en crecimiento
cero, por lo que no resultaba rentable poner en marcha dichos paritorios
para que únicamente crecieran en Sierrallana 2’5 niños
al día. Si se pudiera instalar con las garantías con las
que cuenta Valdecilla, yo creo que aquí nacerían los niños
muchísimo mejor que allí, ya que este es un servicio más
pequeño, con una atención más personal.
A la vista de la proporción entre ginecólogos
y ginecólogas, ¿porqué cuidar de las mujeres sigue
siendo cosa de hombres?
Desde hace cinco años, el número de proporción
que entra en el Hospital Cantabria es de 5 a 1, es decir, por cada 5
ginecólogas hay 1 ginecólogo. Y calculo que, en unos 15
años, prácticamente el 90% serán ginecólogas.
¿Considera el deporte como un escape o como una pasión
previa a la profesión?
Como un deporte, pero no previo a la profesión, ya que mientras
estudiaba apenas tenía tiempo para practicarlo. Cuando llegué
a Cantabria descubrí que es un paraíso terrenal, de lo
más bonito del mundo, en el que he hecho treking, rafting, he
buceado, he visto el fondo de los mares, he subido a las cumbres, he
entrado en cuevas, he paseado a caballo, he volado en ultraligero…
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