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Nacho
Moreno
provincial de la Orden de los Sagrados Corazones en
España
Carlota
Sañudo, Maria Velarde
estudiantes de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)

Nacho Moreno, a la izquierda, junto a Aurelio, parroco
de La Paz
José
Ignacio Moreno Santamaría es, desde marzo de 2005, el provincial
de la orden de los Sagrados Corazones en España. Criado y formado
en el Colegio padre Damián de Barcelona, su trabajo esta marcando
un ciclo en la Congregación muy marcado por el trabajo social
y la potenciación de la labor evangelizadora y humanamente formadora
de los colegios, como él mismo dejo claro en el reciente encuentro
de tutores de los colegios de la orden en el Escorial. Culto, paciente,
buen escuchador, laborioso y algo socarrón, ha charlado con nuestras
compañeras sobre de donde viene, y hacia donde va.
Nombre.
José Ignacio Moreno Santamaría, conocido por Nacho normalmente
¿Desde
cuándo eres provincial en Madrid?
Desde el 31 de marzo de 2005, casi hace tres años.
Antes
de ser provincial ¿a qué te dedicabas?
A ser un religioso como todos. He recorrido bastantes lugares. He estado
en Barcelona, Extremadura, Madrid varias veces, Presidente Franco en
Paraguay un año, Vitoria (al servicio de Proyecto Hombre) y Salamanca.
He trabajado en parroquias, en la Pastoral Juvenil, en el mundo de las
drogas, del sida y en la cárcel. Todo bastante variado.
¿Qué
has estudiado para llegar a ser provincial?
He estudiado teología durante 5 años y después
dos años de teología moral. Para ser provincial no se
estudia nada especial. He aprendido formando parte del gobierno provincial
dos años. El gobierno provincial está formado por el provincial
y 4 consejeros, que se reúnen una vez al mes y tratan de todos
los temas, personales, de grupo y de gestión de la Congregación
en España. Nuestro territorio es una “provincia”
que va desde Madrid hacia el norte y que incluye Puerto Rico, donde
también hay un grupito de hermanos que pertenecen a España.
Además hay otra provincia, la de Andalucía, que ocupa
un poco más que lo que es el territorio “civil”.
La práctica te enseña y son los hermanos los que te eligen,
en dos vueltas de votaciones entre todos los candidatos que cumplen
una serie de condiciones.
¿Cuántos
colegios forman parte de la congregación?
En nuestra provincia 5 en España y uno en Puerto Rico. Entre
los de España hay uno en Miranda, uno en Barcelona, dos en Madrid
y, naturalmente, uno en Torrelavega.
¿Desde
cuándo está formada la congregación?
Desde la Navidad de 1800. Por la noche del 24 de diciembre los fundadores
de la Congregación, hombre y mujer, pronunciaron públicamente
sus votos religiosos, empezando así oficialmente la Congregación.
Luego hubo otros-as que les siguieron y poco a poco se fueron organizando.
Enseguida partieron hacia América y las islas del Pacífico
a evangelizar por ahí lejos. De Francia fueron extendiéndose
por Europa, América, Asia, África, Oceanía…
El origen se reduce a dos personas creyentes que tienen una intuición:
Dios quiere algo de nosotros, nos pide algo. Y responden, en este caso
fundando una Congregación que lee el Evangelio con un matiz determinado,
fijándose especialmente en que Dios nos muestra su amor, o sea
que nos quiere, a pesar de cómo seamos y de lo que hagamos. Y
eso llama la atención de otros creyentes que quieren vivir eso
mismo. Y se van agrupando, van organizando el grupo, van nombrando responsables,
van marchando a otros países para ofrecer su lectura del Evangelio
y su compromiso con las personas de su tiempo. Tratan de seguir hablando
del Dios del corazón, del que tiene entrañas de misericordia,
de que le importamos y por eso nos protege y nos acompaña. Así
hemos llegado a estar en más de 40 países. Antes crecían
Europa y América. Hoy crecen Asia y África. La vida cambia,
pero aquella intuición sigue presente entre religiosos, religiosas
y laicos.
¿Fuiste
de pequeño a un colegio de la congregación?
Sí, al colegio SSCC de Barcelona, hoy llamado Padre Damián.
Me pasé allí toda la vida de colegio, desde los 5 años
hasta los 16 que salí. Entonces empezábamos un poco más
tarde que ahora y éramos más en clase. Otras veces he
dicho que volver allí es volver a casa.
¿Te
gusta tu trabajo?
Por una parte sí porque tienes muchas ocasiones para hablar con
los hermanos, que es lo más bonito, y acompañar un poco
lo que viven y sienten. También con los responsables de los colegios,
directores, profesores, vas conociendo mucha gente que sirve a la Congregación
generosamente. Además el pasar por muchos sitios permite que
te conozcan y te aprecien, si no te movieras no conocerías a
mucha gente con la que ahora me relaciono. También aprendes muchas
cosas del funcionamiento de los colegios, de residencias, de todo lo
que llevamos entre manos. También tiene una parte triste, que
es la enfermedad y la muerte de hermanos religiosos y de otras personas,
de sus familiares: te gustaría estar en todas partes consolando
a todos pero no puedes. Pero a la vez esa parte tiene muchas compensaciones
porque te encuentras con las personas que sufren y cualquiera que se
acerque a una persona que sufre es un signo de la misericordia de Dios.
Eso es lo importante.

Nacho,
en sus tiempos de alumno en el Padre Damian de Barcelona
¿Desde
cuándo son mixtos los colegios de la congregación?
En España desde los años setenta y tantos. Cada uno fue
cambiando cuando la situación concreta era más apropiada.
Pero pongamos que hace más de 25 años.
¿Cuántos
colegios la forman?
Además de los de España norte y Puerto Rico, hay un colegio
Sevilla, tres en Alemania (aunque ya hoy no son propiedad de la Congregación),
uno en Perú, tres en Chile, uno en Argentina… Nuestras
Hermanas de los SSCC tienen también colegios en España
y en más lugares del mundo.
¿Hay
algún colegio fuera de la congregación?
Hay hermanos que trabajan en colegios que no son de la Congregación,
sean de otras congregaciones o sean colegios públicos o institutos.
¿Apruebas
los horarios solo de mañana en los colegios de la congregación?
No, porque me parece que eso es comprimir horarios, que las cosas no
se hacen bien y que los programas son amplios. En general eso sirve
para tener luego más dosis de algunas cosas, como inglés
o informática. Y eso se puede hacer en el horario y para todos.
En esto también nos jugamos la calidad de la enseñanza
que ofrecemos. Queremos hacer una oferta distinta a la escuela pública,
en la que lo que necesita su tiempo lo tenga y que las familias no tengan
que gastarse un montón de dinero en llenar la tarde de sus hijos.
¿A
qué te dedicas en tu tiempo libre?
A pasear por la ciudad, algo que me gusta mucho. A ir al cine todo lo
que puedo y a estar en casa de personas que son importantes para mí.
¿Cuáles
eran tus aspiraciones de pequeño?
De muy pequeño pasarlo bien, como todos. Luego quise ser médico
y lo acabé dejando. Viví el bien y el mal de amores y
después creí que el mundo podía mejorar, Jesús
y el Evangelio se cruzaron por el camino y lo intenté. Volví
a llamar a la puerta de la Congregación SSCC, que nunca dejó
de ser mi hogar. Y aquí estoy.
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