|
|
Rosa
Ceballos
religiosa
Andrea
Sanchez, Sandra Ruiz
estudiantes de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)


Rosa Ceballos, primera por la izquierda, junto a otros
profesores, en las recientes fiestas de La Paz
Esta
presente en nuestras vidas hace ya mucho tiempo, con el ejemplo y la
ilusión de quien ha convertido la fe y el amor a los demás
en un corazón tan grande y tan intenso, que late en el cuerpo,
grande o menudo de todos quienes las rodean, animando vidas y construyendo
ilusiones, al calor de Dios. Esta es la historia de un corazón
muy grande, de una mujer excelsa. Rosa Ceballos, religiosa de los Sagrados
Corazones.
¿Quién fue la primera persona que te hizo creer
en Jesús?
M padres. Ellos eran creyentes, tampoco mucho, no se comían los
santos, eran creyentes normales, pero intensos en su fe. Yo normalmente
rezaba con mi madre, menos que mis hermanas, porque siempre que podía
me escaqueaba, pero sin embargo el mensaje caló profundo en mi.
¿Qué
te llevo a ser religiosa?
El ambiente de fe que mis padres crearon en mi casa, fue propicio. Comencé
a ver a Jesús como un amigo que siempre estaba a mi lado, y aprendí
a convivir con él.
¿Cómo
ha sido todo este proceso como religiosa?
Ha sido un proceso muy largo. El periodo más fuerte de mi formación
llegó cuando fui profesora y descubrí con los compañeros
que tenía, a la persona de Jesús como algo más
personal, como alguien que me cuida, sobre todo por su sensibilidad
de corazón, por como trata a la gente.
¿Qué
te gustaba de Él?
Me gustaba como ayudaba a los que se sentían mal y como luego
me ayudó en mi fe.
¿Hay
muchas personas que te hayan ayudado en tu Fe?
Un profesor amigo mío, me despertó mucho a la profundidad
de Jesús de Nazaret, gracias a él le descubrí todavía
mejor. Mi comunidad de los Sagrados Corazones me ayudó mucho
y también mis alumnos.
¿Quién
cree qué tiene mas fe en Jesús, las personas ricas, o
las pobres?
En general hay un problema, y lo dice el evangelio, la riqueza nos ciega.
Entonces,
¿A quién hace falta adoctrinar más?
Tal vez a los países ricos, pero también conozco a gente
rica, qué es muy buena persona y ayuda a los demás.
Nos
han comentado que estuviste de misionera en Colombia, ¿Qué
encontraste por ahí?
Mas que de misionera, me estuvieron ellos enseñando. Me encontré
con algo impresionante, entre en contacto con el mundo de la guerrilla
y de la droga, con el sufrimiento y la esperanza de la gente. Aprendí
a vivir con lo mínimo, con un trozo de pan como comida diaria.
¿Qué
fue lo que más te impresionó?
Lo que más me impresiono, fue el hambre de los niños.
Y sobre todo su visión de la familia, y los roles de los padres.
Rechazaban al padre, al “papá” porque era violento,
los niños querían a la “mamá”, que
es la madre, y a la “mamita”, que es la abuela. Los hombres
bebían, eran muy machistas. Entregados a sus pasiones primarias,
se despreocupaban de las familias, ese era el problema raíz.
¿Qué cosas ocurrían por allí?
Fue terrible conocer la frialdad y la falta de valores de los sicarios.
Eran conocidos como “tiro fijo”, gente de buena puntería
que por dinero mataba. Me impresiono, por otra parte, cuando conocí
a una niña, de 17 años, que había huido de la guerrilla.
Me la encontré en la parroquia, en nuestras conversaciones me
contó, como era su vida, huyendo de la guerrilla y de aquella
gente. Ella tenía un novio del que se había enamorado,
y entonces se metió en los cartels de la droga. Mataron al novio,
y ella intentó escapar. Estaba escondida porque si la encontraban
la podían matar. Pero Colombia no es solo eso, también
hay gente muy buena.
¿Aprendiste
mucho de aquello?
Me ayudo mucho aquello. Hoy todavía tengo amigos. Yo iba con
una compañera y nos cogió la guerrilla, pero fueron buenos
con nosotros, nos retuvieron con más gente y nos soltaron a las
3 horas más o menos.
¿Cuánto
tiempo estuviste en Colombia?
Estuve 4 años.
¿Volverías
o preferirías quedarte en la enseñanza?
Volví a España y me dijeron que por qué no me quedaba
y entonces decidí quedarme aquí, porque lo jóvenes
tenéis muchas riqueza, mucha más de la que vemos.
¿Qué
diferencias encuentras entre los alumnos de ahora y los de hace 30 años?
Que antes estaban menos despajareados. Significa que ahora los alumnos
tienen muchas cosas que les entretienen, como la televisión,
pero como personas so iguales.
Antes, los ámbitos de la familia y el colegio estaba muy unido,
entonces nos entendíamos muy bien con los padres. Entonces no
había zona de vinos , los fines de semana nos íbamos de
convivencias. Y luego quizá antes estudiaban más, pero
no sois peores.
¿Cómo
decidiste dejar de llevar el hábito?
El hábito le llevé muy poco tiempo. “El habito no
hace al monje”, el hábito le deje muy pronto porque me
producía alergia.
¿Has
pensando alguna vez en dejar de ser religiosa?
No. Tienes altos y bajos, épocas de cansancio, pero dejarlo no
porque la persona de Jesús es como un amigo, me enfado con Él,
pero es un buen compañero.
¿Alguna
vez has sentido algún milagro de Dios?
Yo diría la experiencia de Dios. Para mi el gran milagro es que
sin tocarle, siento que me habita.
¿Siempre
te ha demostrado que se encuentra a tu lado?
No. Soy un poco como los personajes del Antiguo Testamento, que se enfadan
diciéndole pero, “¡donde estás Señor!”.
Pero es un buen amigo.
|
Entrevista
Opina sobre este artículo
Secretaria

Agenda 
Noticias 
Blog
 |