Luis
Herreros
Director del Festival de Invierno de Torrelavega
Cristina
Ceballos, Ramón Fernandez estudiantes de bachillerato, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)
El
verano es una época propicia a los eventos culturales de todo
tipo, la geografía española se llena de ellos, al calor
de las noches amables, y como complemento de un turismo, que ya ha dejado
muy atrás el simple veraneo de playa. Pero en el invierno, cuando
cada ciudad sólo es cobijo de sus moradores, la cultura suele
ser tediosa, máxime en las localidades pequeñas, en eso
que llamamos provincias. Menos en Torrelavega. Hace algunos años,
un grupo de románticos cocieron la idea de poner en marcha un
festival artístico multidisciplinar, donde la gente de nuestra
ciudad pudiera disfrutar de una oferta de ocio distinta, variada y entresacada
de lo mejor del panorama español, o aun más allá.
El empeño no era fácil. ¿Quién iba a venir
a presentar su música de cámara, su teatro gestual o su
exquisito jazz, a una ciudad pequeña de provincias, en pleno
mes de febrero, y a un lugar..... que ni siquiera tiene teatro? Pues
han venido, y después de 15 años, aquellos románticos
han convertido a este festival, al de invierno, en un elemento indispensable
del panorama cultural español, al que, y esto es cierto, algunos
protagonistas no son llamados, se ofrecen, por que actuar en Torrelavega
da caché dentro del circuito nacional.... y eso que seguimos
sin teatro. Contar esta historia no es fácil, así que
hemos creído más conveniente ponerla en boca de sus protagonistas,
y singularizando, en la boca de quien bien podría considerarse
su alma máter. Luis Herreros, algo así como el jefe de
la cultura local, y uno de los hombres más respetados en este
campo, a nivel nacional. Es un hombre muy ocupado, del que dicen que
cuando acaba de trabajar se va a trabajar. Su despacho se encuentra
en la última planta de la Sala de Exposiciones Mauro Muriedas.
Pequeño, una amplia mesa llena de archivadores, ordenador, impresora
y periódicos sirve de trinchera al motor del festival. Junto
a él, afiches de sus películas favoritas, esas que ya
no se hacen, y un reflejo de su familia. Joven, pero curtido, tiene
fama de serio, distante y frío. Sin embargo, nos hemos encontrado
con alguien amable, paciente y que sabe escuchar. Siempre ocupado, gestiona
sus horas con premura. Eficiente y gran conocedor del mundo en el que
se mueve, sabe administrar las distancias para sobrevivir en él.
Pero eso no es antipatía, es virtud.
REDACTORA-Buenos
días, señor Herreros.
LUIS HERREROS- Luis, por favor, buenos días.
Ante todo quisiéramos que se presentase, ¿quién
es Luis Herreros?
El director de los servicios culturales del Ayuntamiento de Torrelavega,
y dentro de ello, director del Festival de Invierno de Torrelavega,
director del Festival Nacional de Cortometrajes, responsable de la dirección
técnica y artística del Festival de Calle, del Festival
de Teatro Aficionado, y en general de todos los servicios culturales
de la ciudad.
¿Desde cuándo está vinculado al Ayuntamiento
de Torrelavega?
Desde hace 19 años, como animador socio-cultural, siendo la primera
plaza de este tipo que se estableció por oposición en
Cantabria. Luego he ido ampliando mis cometidos, hasta la situación
actual.
¿Cómo fueron sus comienzos profesionales?
Yo provengo del campo del periodismo. Me licencié en la Universidad
Complutense de Madrid y trabajé en varios medios de comunicación.
Luego he trabajado siete años en el teatro, como actor y director,
lo que ha sido una buena experiencia para mi trabajo actual.
¿Cómo comenzó a gestarse la idea del festival
de Invierno?
Lo primero, debéis tener en cuenta que esta ha sido la iniciativa
cultural más prolongada de Torrelavega, la próxima será
la decimoquinta edición. ¡Y fijaros, que contradicción!,
festival de teatro, sin teatro. Así que podeís imaginaros
las peripecias que hemos vivido. Hace 19 años, en invierno, al
no existir el Palacio de Festivales de Santander, esa parte de la temporada
era un páramo cultural frente al verano, en el que el Festival
Internacional, la UIMP o los actos culturales de las villas turísticas
lo llenaban todo. Yo vi, o quise ver, que era la oportunidad para convertir
a Torrelavega en la capital cultural de Cantabria en esa parte de la
temporada. La idea se la propusimos al entonces alcalde de Torrelavega,
Manuel Gutiérrez Portilla, que la aceptó, al tiempo que
encontrábamos todo el apoyo necesario en el entonces concejal
de cultura, Tomás Rivero. Todo era una incógnita ante
la falta de tradición e infraestructuras. Comenzamos con 8 millones
y con un espectáculo del Tricicle, "Slastic", a trescientas
pesetas la entrada. Y fue un éxito. Las colas para obtener entradas
rodeaban el edificio de las taquillas, y la demanda nos llegó
incluso de Santander. Estaba claro que debíamos seguir.
En un clima tan húmedo como este, ¿siempre llueve
a gusto de todos?
No, ni en esto ni en nada. Y es normal. Además, el que de vez
en cuando te den un cachete permite corregir errores. Es una máxima
esencial. Lo que me gusta a mí no tiene porque gustarle a todo
el mundo. Mi obligación es observar, sondear, anticiparme a las
reacciones del público y aceptar que a veces me equivoco en mi
trabajo.
La organización de este evento, ¿a cuántas
personas moviliza?
A muchas y en diversas áreas. Programación, dirección
artística y técnica, servicios al público
publicidad, acomodadores... Pero más que cuantos, el público
debe saber cuanto trabajan los que desean hacerles felices un rato.
¿Cuál es el presupuesto, si se puede decir, habitual?.
Ahora, con el Festival consolidado y con imagen, tenemos bastantes colaboraciones
externas de empresas que apuestan por nosotros (ONO, Jazztel, Caja Cantabria,
etc), y eso nos da muchas más posibilidades, hasta llegar actualmente
a los casi 30 millones de pesetas antiguas. Pero es variable, porque
no todas las compañías tiene el mismo precio y las mismas
necesidades técnicas. Además el presupuesto se ve afectado
por los límites que impone el actuar no en un teatro, sino en
un salón de actos de un instituto., y con poco aforo, lo que
nos permite financiarnos muy poco a través de entradas. Lo peor
sin embargo, no es el dinero, sino la rabia de ver cerrado el acceso
de ciertas actuaciones, por la falta de un teatro adecuado. Cuatro años
seguidos he podido traer a Joglars, y ha sido imposible no por el dinero,
sino por el teatro, que no admite una escenografía de más
de 12 metros.
¿Cómo y cuándo comienza a organizarse cada
edición?.
Durante todo el año nos dedicamos a ver espectáculos.
Reservamos y contratamos, con más de un año de antelación,
y aún así, seguimos ojeando, teniendo en cuenta que algunos
de los espectáculos fijados se caen, por problemas técnicos,
por prolongación de contrato en otras plazas, y debemos reajustar
los programas. Otro problema es el equilibrio, por que el Festival tiene
varias secciones, y debemos mirar y contratar para todas. Actuaciones
para la sección oficial de los sábados ( teatro, música
de vanguardia, espectáculos gestuales) y espectáculos
para las llamadas noches golfas, que abordan las variedades y el cabaret
en otra sala, la Oasis. Cuando todo esta casi listo, comienza el trabajo
de producción y preparación técnica que se prolonga
hasta diez minutos antes de cada espectáculo, la publicidad,
la contratación de personal... Daros cuenta que el material que
se usa en las actuaciones es nuestro, no de las compañías,
en aras a evitar que en el traslado surja un problema y haya que suspender
una actuación (un camión atascado por la nieve o la rotura
de un foco en un bache).
¿Donde
busca y como encuentra todo lo que luego nos ofrece en el Festival?.
Preferentemente en festivales, revistas especializadas o en la información
que nos remiten las propias compañías.
En cuanto a actuaciones, ¿cuál ha sido su mayor
satisfacción?.
La mayor, ahora mismo, La Cubana y la Fura dels Baus, que fueron muy
impactantes para la ciudad.
De manera más genérica, el haber logrado para el público
de Torrelavega un nivel que no hace fácil sorprenderle, por que
ya es entendido tras estos años.
¿Qué nivel de apoyo se obtiene de las instituciones,
aparte del lógico del ayuntamiento?.
Menos del que se merece. Y no sólo del gobierno autónomo.
Deberíamos encontrar fórmulas de colaboración con
el comercio local, con el mundo de la cultura, la universidad y la empresa,
que deben tener más presencia. Y no sólo financiera.
¿Qué proyectos hay en marcha, en cuanto a novedades
organizativas y actuaciones?.
Los proyectos chocan con una limitación no solo de presupuesto
sino de capacidad humana. Somos un equipo no muy grande , que afrontamos
4 festivales (de invierno, de calle, de teatro aficionado y el de cortometrajes,
que es el que más trabajos recibe de España), además
organizamos la semana grande, las fiestas de la patrona, y toda la coordinación
cultural de la ciudad. Además gestionamos los servicios anexos
al festival. Daros cuenta que ofrecemos al público reserva de
restaurantes, servicios de canguro, transporte a personas con minusvalías.
En cualquier caso, nuestro gran proyecto sigue siendo tener un teatro.
¿Qué tiene de atractivo el Festival para los jóvenes,
se ha pensado en convertirle en algo dinamizador de su cultura?.
Realizamos jornadas de teatro joven, por su temática y su lenguaje
y ofrecemos ayudas para el
acceso. Nos interesa formar al público joven en una cultura sin
edad. Queremos que la cultura sea accesible para ellos.
¿De cuánto se priva Luis Herreros para por el
Festival?.
De nada. Bueno, de muchos fines de semana. Pero a cambio tengo un trabajo
que me gusta mucho.
¿Qué les diría a nuestros lectores para
animarles a acompañarnos en el próximo Festival?
Que vengan. Pero sobre todo, que en donde sea, se acerquen al teatro,
a la música, que son hechos irrepetibles, maravillosos, que los
vivan. Está muy bien comer pipas en la plaza, chatear o ir al
fútbol. Pero hay mas cosas, y esto es mejor y mas enriquecedor.
Y , por supuesto ésta es una ciudad muy acogedora, no les defraudaremos
si vienen.
Este es un artículo premiado
en la II edición del Pais de los estudiantes, en el que Luis
Herreros, responsable del servicio
de animación socio cultural
de Torrelavega, nos abria sus inquitudes y parte de su pequeña
historia, aquella que esconde, sin exageración, a uno de los
pioneros en su campo en nuestro pais. Un pionero que ha levantado con
su esfuerzo uno de los festivales escénicos másdestacados
de nuestro pais, cuando en nuestra ciudad, ni siquiera habia teatro.