Álvaro
Pila, Pablo Sierra, Miguel Angel Vargas estudiantes de secundaria, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)
Pablo
Sierra, Inmaculada Martínez, Álvaro Pila y Miguel Ángel
Vargas
en la fachada del colegio.
Inma nació
el 17 de diciembre de 1962 en Quel (La Rioja), y a los cuatro años
se fue a vivir a León. Tras cursar la carrera de magisterio en
la Universidad de Valladolid, se especializó en matemáticas
y ciencias de la naturaleza, haciendo, posteriormente, en Barcelona,
la carrera de pedagogía y logopedia. La suya es una vida dedicada
a la enseñanza, su vocación desde siempre. Hoy, tras haber
sido tutora y profesora de matemáticas, se encuentra plenamente
dedicada en nuestro colegio a la orientación, la pedagogía
y al trabajo con alumnos y padres.
¿Qué año llegaste al colegio?
En 1991, por lo que llevo trabajando en este colegio 18 años.
¿Cómo ves a los alumnos en el cambio de primaria
a la E.S.O.?
Al principio con mucho miedo y en ocasiones mucha presión familiar,
sin embargo, normalmente lo llevan mejor de lo que pensaba.
¿Qué materias impartes?
Empecé en sexto, séptimo y octavo de EGB dando lengua,
sociales y religión. Cuando empezó primaria y secundaria,
pase a primer ciclo de secundaria dando matemáticas y naturales,
y en tercero y cuarto religión. También estudie orientación
de psicopedagogía. Después impartí en media jornada
esta orientación, y otra media di matemáticas en el primer
ciclo.
Este año daré en el colegio unas horas de pedagogía
terapéutica, para trabajar individualmente con cada alumno, sobre
todos con los que más dificultades tienen. Trabajo media jornada
como pedagoga y la otra media de orientadora.
¿Es difícil el papel como tutora?
Es costosa, sí, pero también es comprometida y gratificante,
ya que la relación que tienes con tus alumnos no deja de ser
una relación especial. (Para lo bueno y para lo malo).
La adolescencia, ¿va a mejor o a peor?
No cambia, es igual en todas las personas. Lo que si que cambia es la
sociedad, ya que todos los adolescentes buscan su hueco en ella. Cuando
entran en la sociedad, las maneras de comportarse, inquietudes, experiencias
y demás cosas de un adolescente van cambiando mucho. Otra cosa
que ha cambiado es el modelo familiar y su funcionamiento, que lleva
a una adolescencia solitaria.
¿Tuviste alguna otra profesión que no fuese profesora?
No, ninguna otra profesión.
¿No te cansa impartir siempre matemáticas?
No, son parte de mi vida.
¿Qué opinas sobre el actual sistema educativo?
Creo que, globalmente, estamos empeorando. Perdemos mucho tiempo en
otras actividades que el colegio no debería hacerse cargo, ya
que se delega todo a la escuela y casi no da tiempo a lo fundamental.
Creo que la familia sigue y seguirá siempre siendo el “Centro
de Educación”.
¿Te gusta la combinación tutora-profesora, o solo
profesora?
Para vivir más descansado solo profesora, aunque claro, a todos
los tutores hay que darlos un descanso. Por otra parte, si lo que quieres
es tener información global de todos ellos, lo mejor es la combinación
tutora-profesora.
¿Qué se siente al ser tutor por primera vez?,
¿algún año has dejado de serlo?
El primer año que entre ya fui tutora, y lo he dejado
este año. De mi primera tutoría recuerdo que había
un cariño muy especial, aunque todas las tutorías las
recuerdas como especiales. Te entregas en todas las tutorías
al máximo, desde la primera hasta la última. Esta última
ha sido también muy especial, ya que era un grupo muy rico, activo,
vivo… La verdad es que me da pena dejar la tutoría todos
loa años, pero, sobre todo me dio pena la del año pasado.
¿A que crees que se debe el fracaso escolar actual?
Si como fracaso escolar conocemos el número de suspensos, no
es muy alto comparado con el trabajo que se realiza. Lo peor que le
puede pasar a un alumno en el colegio es que, tras haber estado
estudiando en él durante varios años, salga de este sin
buenos recuerdos y sin una capacitación mínima para tomar
decisiones por él mismo.
¿Por qué viniste a Torrelavega?
Por cuestiones laborales de mi padre cuando yo tenía cuatro años
nos trasladamos a Cacabelos en León, y ahí estuvimos hasta
que me fui a estudiar a Valladolid, donde acabe Magisterio y me fui
a Barcelona porque tenía una hermana allí, fui por tres
meses y me quede seis años. Una vez terminados todos los estudios
en Barcelona, busqué trabajo por todos los sitios, y así
fue como llegué a este colegio.
¿Crees que volverás a ser tutora y dar clase
normal el curso próximo?
No lo se, estoy a disposición del centro y pienso que es bueno
cambiar de actividad de vez en cuando y asumir nuevos retos, aunque
no me importaría volver como tutora.
¿Cuál fue tu primera experiencia como profesora?
Fue cuando me di cuenta que el ser profesora era trabajar con personas
y la materia a impartir era lo de menos. En el colegio de Barcelona
daba matemáticas y contabilidad, pero los alumnos tenían
unos problemas personales grandes y no me hacían ni caso, hasta
que me preocupe de sus inquietudes personales, y creo que es lo mejor
que pude hacer, a pesar de los errores que cometemos.
¿Qué aficiones tienes?
Mi pasión es el teatro, verlo y hacerlo. Tomo clases de teatro
en el Palacio de Festivales de Santander. Otra afición es viajar,
me encanta la naturaleza, la playa, el monte…, también
me gusta hacer maquetas, leer…