Juan
Bautista Llinares
Coronel de la Guardia Civil, gran cruz de la orden del mérito
civil
Carlota
Sañudo estudiante de secundaria, Colegio La Paz,
Torrelavega (Cantabria)
La
de Juan Bautista Llinares Sañudo es una vida dedicada en cuerpo
y alma a la Guardia Civil. El coronel Llinares, natural de Santander,
ingresó en la Guardia Civil en 1968 y obtuvo el empleo de teniente
en julio de 1972. Tiene las especialidades de Policía Judicial,
Investigación Criminal y Superior de Especialistas en Información.
Cuenta con diversas condecoraciones, tanto civiles como militares, entre
las que destacan la Cruz de Plata del Mérito de la Guardia Civil
y la última concedida por el Gobierno de España, la Gran
Cruz de la Orden del Mérito Civil, como reconocimiento de su
trayectoria profesional.
Esta condecoración es especialmente importante para el coronel
Llinares, como "broche" a su carrera profesional, pero también
porque se trata del único coronel que la posee, pues normalmente
se reserva a autoridades civiles y militares de mayor rango y a personalidades
muy relevantes, lo cual habla claramente de los méritos profesionales
de este cántabro
Nombre Completo
Juan Bautista Llinares Sañudo.
Edad
60 años.
¿A qué ha dedicado si vida Juan Bautista Llinares?
A servir a los demás como Guardia Civil en Cantabria, ese ha
sido el único objeto de mi vida profesional
¿Cómo fueron sus inicios en el cuerpo?
Yo había decidido hacía mucho tiempo hacerme oficial de
la Guardia Civil. Para eso hay que preparar una oposición, que
es muy dura, así que estuve 3 años con la oposición
y al final ingrese en la Academia General Militar en Zaragoza, previamente
había ingresado en la Guardia Civil por si acaso no era capaz
de sacar la oposición , en la academia general militar estuve
dos años, y salí con el rango de alférez, Luego
estuve en la academia especial de la guardia civil durante dos años.
Tras ello realice el preceptivo año de prácticas, que
en mi caso fue como profesor de la academia de la guardia civil.
¿Dónde estudiaste?
La oposición la empecé a estudiar en Madrid y luego en
el último año me fui a Zaragoza.
¿Cuántos años llevas en la Guardia Civil?
41 años.
¿Y cuántos años en el puesto de coronel?
De coronel en Cantabria he estado 8 años.
¿Dónde ha transcurrido tu vida profesional?
Estuve de teniente en el penal del Dueso, luego pase a Santander a la
comandancia y luego ascendí a capitán, de capitán
me mandaron primero a Guernica, en Vizcaya y luego a Bilbao. Más
tarde volví a Santander de comandante cuando ascendí me
fui a Tarragona, una época que recuerdo maravillosa. Tras volver
a Cantabria ascendí a teniente coronel pero no me pude quedar
en Cantabria, por lo que me destinaron a Barcelona. La verdad es que
a esas alturas de mi vida no creía que volvería a Cantabria
porque de antes la vacante máxima que había aquí
era teniente coronel. Ocurrió que mi destino en Barcelona era
la dirección del servicio de información de Cataluña
y Aragón. Cuando se separaron Cataluña y Aragón
quitaron esa dirección conjunta. La dirección de la Guardia
Civil consideró entonces que para dirigir cada una de las dos
nuevas direcciones un teniente coronel era demasiado, que era mucho
que mejor un comandante. Ahí aproveche para pedir el traslado
a Santander, una vacante me permitió poder volver a mi tierra,
donde estuve dos años como teniente coronel. Luego tuve la suerte
de que el coronel que estaba aquí ascendió a general y
pude quedarme yo en Cantabria.
¿Cuántas veces ha pensado en dejar este trabajo?
Ninguna. Me gustaba mucho lo que hago, es más cuando estando
en el instituto la profesora nos preguntaba a que queríamos dedicarnos
yo siempre decía que quería ser teniente de la guardia
civil. La profesión me ha gustado mucho.
¿Cuál ha sido la experiencia más gratificante
de estos años?
En mi trabajo me han gustado muchas cosas de las que he hecho, pero
sobre todo cuando ayudas a las personas. Yo me hice guardia civil para
ayudar, fijaros como yo he estado mentalizado de que nuestro trabajo
era para ayudar a las personas, que la primera vez que participé
en una manifestación, la víspera llore porque no era eso
para lo que yo me había hecho guardia civil, yo no quería
enfrentarme a la gente. Un guardia civil es educado para estar en el
mismo lado que la gente, no frente a ella.
Uno de los hechos que más tengo grabados fue en Tarragona. Estaba
de servicio y de repente íbamos por la carretera y llegamos a
Torredembarra, había un pequeño barullo de gente a la
entrada de la localidad, nos acercamos y descubrimos que lo que había
sucedido es que iba un señor conduciendo una furgoneta con el
brazo apoyado en la ventanilla y paso un camión y le arranco
el brazo. El brazo estaba tirado a 50 metros, corrimos a un bar cercano
y pedimos un caldero de hielos, metí el brazo del señor
y nos llevamos con el herido al hospital con el brazo en el caldero.
Aquel hombre pudo salvar su brazo y su vida. Cosas así son nuestro
orgullo.
¿Y cuál ha sido la experiencia más dura?
He vivido muchas experiencias duras, sobre todo en mi época en
Guernica, pero lo más duro fue cuando en Bilbao mataron a 6 guardias
civiles, fue el primer atentado un poco fuerte en aquella época
de ETA. Seis hombres que iban dando escolta a un director de la fábrica
de armas de Marquina, con el que iban a probar unos morteros a la playa
de Laga. Los mataron a los seis en el atentado. Eran seis de mis hombres,
y eran muy jóvenes.
¿Han cambiado mucho las cosas desde que empezaste?
Desde que empecé en la Guardia Civil hasta que termine ha pasado
como del blanco al negro, ha cambiado totalmente. Hay que tener en cuenta
que cuando yo empecé en la guardia civil todavía estábamos
en una dictadura, la guardia civil actuaba de otra manera y te gustase
o no tenías que cumplir las leyes que había en aquel momento
y la verdad es que no era muy agradable. Una vez que murió Franco
empezó la democracia en España y cambio totalmente y es
mucho más agradable el trabajo.
¿Crees que el trabajo de la Guardia Civil en Cantabria
es bueno?
Yo creo que no es bueno, es muy bueno. Cantabria es una de las comunidades
que menos delincuencia tiene en España, la media de España
de delincuencia por cada 1000 habitantes anda por 48 infracciones penales
y en Cantabria es de 26 infracciones, el trabajo no es bueno solo el
que hace la Guardia Civil sino también el cuerpo nacional y la
policía local. Y se ve que es una buena labor porque el ciudadano
te lo agradece.
¿Crees que faltan más medios?
Yo creo que los gobiernos intentan darnos los medios suficientes para
hacer nuestro trabajo, la verdad es que siempre piensas que podías
tener más medios, y es verdad pero también hay que contar
que el Gobierno no solo reparte medios para las fuerzas de seguridad
sino también para sanidad, para obras públicas etc...
Yo creo que los medios son buenos, los adecuados, en algún momento
se pueden mejorar, pero no nos podemos quejar.
¿Has recibido muchas medallas?
Unas cuantas. La verdad es que las medallas son una cosa de agradecer
porque premien o una labor continua o premien un acto determinado, es
un reconocimiento a una labor hecha con buena fe y que a la luz de ellas,
ha sido útil. Yo creo que de las medallas que yo tengo alguna
ha podido premiar un acto determinado pero la mayoría son por
una labor continuada y eso para mí es muy importante, es un agradecimiento
por medio de las condecoraciones, pero también he de decir que
yo le he dedicado muchas horas del día a la guardia civil.
¿Alguien más de tu familia se dedica a lo mismo?
Se dedicó mi abuelo, se dedicó mi padre, se dedicaba un
hermano mío , me he dedicado yo y ahora se dedica mi hijo, ósea
que hemos estado cuatro generaciones.
¿Ahora que estas jubilado lo echas en falta?
Mucho, me voy adaptando a la nueva situación pero hay que tener
en cuenta que he pasado de dedicar a la guardia civil el 100% de mi
tiempo a no dedicarle nada, dedicarle el 0%, y eso a veces te crea un
vacio.
¿Ahora a que te dedicas en tu tiempo libre?
Pues ahora me dedico a ayudar a mi mujer por las mañanas, a hacer
alguna chapuzilla y por la tardes me gusta ir a andar unos 4 o 5 km.,
ir a tomar algo con los amigos y cosas de esas.
¿Sigues manteniendo contacto con tu trabajo?
Sí, sigo manteniendo contacto con mis antiguos compañeros
y colaboradores, el teniente coronel y comandante, incluso la otra mañana
he estado hablando con el delegado del gobierno porque de vez en cuando
hablamos.
¿Qué ha supuesto para ti la entrega de la Gran
Cruz de la Orden del Mérito Civil?
Ha supuesto para mí la culminación de toda una vida dedicada
a la Guardia Civil. Yo pienso y no quiero ser modesto con esto que era
demasiada condecoración pero el ministro considero que era lo
que me merecía y para mí ha supuesto una gran alegría.
¿De no haber entrado en la Institución de la Guardia
Civil a que te hubiera gustado dedicarte?
Yo si no hubiese sido oficial de la Guardia Civil hubiese sido Guardia
civil, ósea antes de haber ingresado en la academia general ya
había ingresado como guardia y hubiese continuado como guardia.
La verdad pienso que no hubiese sabido hacer otra cosa.