Pablo
Carrión, Borja García Moncó estudiante de secundaria, Colegio La Paz,
Torrelavega (Cantabria)
Alejandro
Gago, poeta calmado y sosegado cántabro, nacido en Santander,
sus poemas son intensos, breves y bellos. Es uno de los poetas más
representativos de nuestra tierra y muy conocido en el resto de España,
amante de la naturaleza y un fuerte luchador contra la enfermedad del
alzhéimer.
En sus 60 años de creación poética ha realizado
obras muy importantes como “Por la misma senda” o “El
Gato Verde” además de villancicos, postales y libros no
poéticos
¿Dónde
y cuándo naciste?
Nací en Santander en 1927, el cuatro de Abril.
¿Quién
es Alejandro Gago?
Pues no lo se.......(se ríe cariñosamente), muchas veces
dudo de quien sea yo, cuando tenia veinte años no era lo mismo
que ahora. Era muy distinto. El espejo refleja una imagen que no reconoces
muchas veces. Pero si es que preguntáis que hago, pues ha habido
dos cosas en mi vida, la naturaleza, y la literatura, concretamente
la poesía, aunque he hecho de todo, he publicado periódicos,
he estado en la radio casi treinta años y esto es lo que soy.
He publicado dieciséis libros y el último es una antología
que ha hecho el Ayuntamiento de Santander en una especie de homenaje
y se ha editado en Barcelona. Ese es Alejandro Gago, y dentro de poco,
será unos pocos gusanos.
¿Cómo
llegaste a aficionarte a la poesía y la naturaleza?
En la época de la guerra, en Santander no había clases,
te llevaban a dar un paseo, entre ellos el profesor que teníamos
nosotros. Íbamos por la parte a General Dávila, donde
entonces había muchos árboles, y bancos, no es como ahora
que es totalmente distinto. Mi profesor era aficionado a la botánica,
y nos empezó a enseñar, pues esta planta se llama esto,
y aquella vive así …. Y ahí empezó. Y en
cuanto a la poesía pues en la misma época participe en
u concurso de literatura, junto a otros compañeros, e hice una
composición sobre los reyes magos y la magia fue desde entonces.
¿Dónde
y cuándo estudiaste?
Pues he estudiado en una escuela que se llama Numancia, y en Los Salesianos.
¿Por
qué le consideran un poeta artesanal?
¿Un poeta qué?. No lo he oído nunca eso de artesanal,
ni idea. Si artesanal podéis decir que sea a mano, un poeta siempre
hace las cosas a mano como tal, no puede ser de otra manera, artesanal
no lo he oído nunca.
¿Qué
sientes al escribir? ¿Y para quién siente Gago lo que
escribe?
Pues escribo para mi, para que voy a andar con tonterías, y si
les gusta a los demás, pues mejor, pero principalmente escribo
sobre cosas que me gustan a mi, o sea que en realidad escribo para mi.
¿Qué
significa en su vida “El Gato Verde”?
Es una revista de literatura, y lo era en una época en la que
se empezaba a poder publicar cosas en revistas, como le paso por ejemplo
a La Isla de los Ratones que la censura no permitía, se hicieron
muchas, y a mi no me pusieron ningún obstáculo. Era una
cosa de jóvenes. Yo tenia diecinueve años, y a esa edad
quieres hacer algo nuevo, seleccionar a mucha gente, distinta a mi.
¿Qué
hay tras Gago en la poesía española?
No se si habrá algo.
¿Cuáles
crees que son las ventajas e inconvenientes de tu trabajo?
Nada a parte del disfrute que puedes tener al hacer o crear un poema,
del que además nunca estas contento, porque siempre parece que
dudas, tienes que volver a leerlo otra vez cuando pasen unos días,
y además no significa nada que te guste a ti y no le guste a
los demás o viceversa que les gusta a los demás y no te
gusta a ti.
¿Por
qué la poesía es un arte prohibido para los jóvenes?
No es prohibido para los jóvenes, lo que pasa es que a los jóvenes
les gusta más dar patadas a un balón, lo cual me parece
estupendo, pero prohibido para los jóvenes no, ni además
tampoco se enseña a los jóvenes en el colegio lo que es
la poesía, porque la gente habla por ejemplo de Campoamor y Campoamor
no era un poeta en realidad, era un versificador bueno y hacía
cuentos en verso como El Tren Expreso por ejemplo, pero hacía
los versos muy bien. Hoy hay una tendencia de los jóvenes a hacer
los poemas sin música, y sin metro y sin nada, por no trabajar,
por no aprender. Además hay muchas cosas que se exigen ahora
a los jóvenes a parte de hacer un poema, o hacer un poema a la
novia, que quien no lo ha hecho, pero al final de eso siempre es una
cosa ridícula y si se lee unos años después, si
se conserva, pues uno se da cuenta que ha hecho el primo.
¿Qué
opinas de la naturaleza cántabra y los problemas medioambientales
que cada vez se notan más?
Yo he sido director de AENA Cantabria en una época en que yo
tenía reciente a mis hijos, hace ahora veinticinco años
aproximadamente. Los problemas eran entonces igual que ahora, pero ahora
se saca todo de contexto, se habla mucho de la naturaleza, pues es como
la gente que dice, pobres animales no hay que matarlos y después
se ponen negros ante una chuleta de novilla. Que las cosas son muy distintas
a como las decimos, son muy distintas a como las pensamos, que no es
que no haya problemas, que si, pero que los ha habido siempre, lo mismo
que ahora se habla tanto de la subida de temperaturas, los deshielos
y todo eso , pues ha pasado siempre y en los miles de años o
millones de años en que existe la tierra, pues ha habido cantidad
de veces que ha habido un deshielo, y vuelve a dar otra vez vuelta,
incluso se habla de la lluvia en la Biblia como un castigo de Dios,
un Dios que es infinitamente bueno. Hay futbolistas que vemos continuamente
que salen a jugar y se persignan y al salir hacen la señal de
la cruz, y que es que Dios va a ser del Barcelona o va a ser del Madrid,
pues solo le faltaba eso.
¿Qué
dirías a las familias que tienen que luchar contra el alzhéimer?
Yo tengo a mi mujer con alzheimer hace diez años y hace seis
que no nos conoce. Les diría que deben tener resignación,
no se puede hacer otra cosa. Hoy no se cura aunque te recetan algunas
pastillas. Que son solo el resultado de la avaricia de gente que, como
siempre, se quiere uncir al carro que da el dinero. Son tratamientos
carísimos y que no sirven para nada. Todavía no conozco
a nadie con alzheimer que se haya podido curar. Soy uno de los directivos
de la asociación de familiares de enfermos de alzheimer y conozco
a muchísima gente, incluso me he encontrado con amigos. Cuando
yo empecé a tener contacto con la enfermedad, por padecerla mi
mujer, fui comprendí la gravedad por un amigo, con el que siempre
me encontraba en la calle, y hablábamos, y me daba un afectuoso
saludo. El también padece la enfermedad, y un día, nos
encontramos en la calle, y no me conoció. Se me cayó el
lama a los pies, como se dice vulgarmente. Tiempo después no
volvimos a encontrar en la asociación con su hermano. Los dos
padecían la enfermedad, algo que es muy raro, el que en una misma
familia se den dos casos de alzheimer. Familiares directos, me refiero,
porque indirectos a veces hemos encontrado familias, en las que padecen
la enfermedad la mujer y el marido también, pero es un caso muy
raro. Mucho me descorazona el mercadeo que se crea en torno a estas
dolencias. Ha habido médicos, concretamente en Barcelona, que
“decían pasen ustedes por la consulta” e hicieron
publicidad en revistas “y les podemos decir si van ustedes a tener
alzheimer dentro de veinte años o no lo va a tener”. Era
una manera de cobrar, porque eso no lo puede saber nadie. Solo se puede
saber de una manera, porque incluso los médicos, los especialistas
te dicen, posiblemente alzheimer, no te dicen alzheimer concretamente,
y solo se puede saber haciendo la autopsia, pero claro ya. Eso me recuerda
un chiste de un señor que le han ingresado por la mañana,
y viene a saber que tal esta y dice el otro, pero ¿no era para
hacerle la autopsia? Imaginaros
¿Qué
opinas sobre los nuevos avances sobre las curas que van apareciendo?
Si efectivamente, todo es una manera de conseguir dinero, los laboratorios
no están nada más que para conseguir dinero, una medicación
se tarda mucho en perfilar. Los laboratorios se gastan muchos millones
y luego tienen que recuperarlos. Es en torno al dinero, como decía
Quevedo si lo habéis leído un poema famoso de el <<poderoso
caballero es don dinero>> un romance.
Hay que pensar también lo siguiente. Está muy relacionada
la alimentación. Hace caso 20 años los médicos
pusieron de moda criticar el uso del aceite de oliva, recomendando por
contra el de girasol. Yo pienso que como empezaba a plantarse en España,
había mucho girasol. Yo tengo alguna fotografía de campos
llenos enteros, preciosos pues que de alguna manera estaban pagándolo,
lo mismo que por ejemplo la sacarina que tiene un poder endulzante dos
mil veces más que el azúcar y en España se corrió
la voz de que producía cáncer la sacarina, tampoco ha
habido nadie que haya tenido cáncer por la sacarina pero las
azucareras dijeron esto para poder vender más azúcar pues
se quejaban que vendían mucho menos que antes de la sacarina,
incluso hay gente que todavía sigue usando sacarina pero lo usan
para no engordar no lo usan para endulzar, lo usan como dulce pero para
no coger peso.
¿Qué
parte de culpa ha tenido Gago en tener dos hijos dedicados a la canción?
¿Qué parte de culpa he tenido yo? Pues toda, porque si
no los hubiera traído a este mundo pues no habría nada
que hacer, pero culpa entre comillas claro. Entre Comillas y Santillana.
¿También sabemos que le gusta la música?
Si, yo he cantado mucho en mi vida. Hace muchos años, en teatros,
pero no seguí porque entonces no era lo mismo que es hoy en día,
era muy difícil y te pagaban muy poco, a mi me han pagado por
un concierto ciento cincuenta pesetas, que entonces eran pesetas distintas
, quiero decir que el poder adquisitivo del dinero no era igual que
ahora, entonces te podías comprar un piso por ochenta mil pesetas,
haber dónde le encuentras ahora por ochenta mil pesetas por pequeño
que sea no. Quiero decir que podrían ser cinco mil pesetas de
ahora pero eso seguía siendo nada y hoy sin embargo se pagan
miles de pesetas por los conciertos y si se tiene éxito incluso
se puede llegar a vivir de ello o a hacerte rico, entonces nada y además
la gente te miraba por encima del hombro este es un cantante de tal,
pues nada. Pero bueno como eras joven y te gustaba cantabas. Mi mujer
era una gran soprano, hemos cantado juntos e incluso arreglábamos
las canciones, porque algunas canciones muy bonitas de zarzuela que
eran para un tenor y las dividía y las arreglaba para que fueran
para un dúo para poder cantar mi mujer al mismo tiempo que yo,
para ganar otras ciento cincuenta pesetas, (se ríe cariñosamente)
¿Qué
le gustaría que leyeran en sus obras los jóvenes que se
acerquen a ellas?
Que leyeran. Porque gustarles es algo muy subjetivo. Lo que le llegue
a cada uno es distinto y difícil de determinar. A veces un poema
puede tener para el que lo escribe un significado que casi siempre es
oculto, y el joven no percibe nada, pero si rima al mismo tiempo que
el autor es como si lo hubiera escrito el. Me gustaría que cogieran
lo que les gustara. Antes leía asombrado una revista americana
que dice que en Estados Unidos 125 millones de personas creen que el
mundo empezó hace 6000 años, según la Biblia 6010
exactamente. Y creen eso y luego bueno pues los leones comían
hierba cuando les metió en el arca Noé, a parte de que
la Biblia da las medidas del arca y hoy sería poco más
que un bote o sea que ibas a meter ahí durante unos días
una serie de animales, entre ellos hasta los dinosaurios, que para que
querían esos dientes, y si solo fuera verdad que comían
hierba, pues necesitarían tanta hierba que no cabria en el arca,
o sea que muchas veces todo es exagerado e interpetrable. Yo lo por
lo menos así. A lo mejor estoy equivocado. El hombre se destaca
de los demás animales por la razón, pensamos y no razonamos
muchas veces porque alguien que se cree que se aparece la virgen en
una escayola y que llora sangre pues eso me parece un cachondeo.
¿Qué otras aficiones tienes?
Pues no lo se. Antes las tenía, pero cada vez voy teniendo menos
ahora lo que me gustaría tener es una pala para hacer un agujero
para que metieran la caja. Me gustaba nadar y correr yo corría
mucho, pero claro como aficionado, y corría muchísimo.
¿Está
usted desanimado?
No es que este desanimado, yo siempre he sido así. Tengo fama
de alegre y sarcástico. Cada año, en la cena literaria
el día de la poesía la gente me piden que cuente un chiste,
pues yo convierto todas las cosas en chistes. Así que no os ciesis
de las apariencias
¿Te
hubiese gustado dedicarte a alguna de tus aficiones?
Me he dedicado en realidad de una manera total porque en realidad, aunque
la naturaleza ha sido parte de mi vida, la poesia es lo más me
ha llenado. Si en mi vida he de considerarme algo, peor o mejor, he
sido si poeta. Si me dicen y ¿usted que es?, pues... poeta, y
de hecho en muchas publicaciones lo pone Alejandro Gago, poeta. Antes
yo me acuerdo cuando vivía en General Dávila en el piso
de al lado había un chaval que no era muy listo, más bien
tonto por como trataba a la gente. Me insultaba, salía por la
escalera y me llamaba poeta y echaba a correr haber si le perseguía,
y muchas veces la gente considera que a alguien que le llamen poeta
que es algo baladí. La verdad es que en realidad digamos que
el arte solo sirve para hacerte mejor, por eso es imprescindible y en
ese caso hablo también de la pintura, pero es imprescindible.
Lo que el hombre necesita sobre todo , es tener cubiertas sus necesidades,
no hacerse millonario, tener cubiertas sus necesidades, porque hay mucha
gente que no llega , lo que se habla a fin de mes, pues la gente a los
veinte días ya no tiene dinero, y a muchos no les importa, gastan
y que lo pague quien sea, les da igual. Pero el que es responsable,
por que lo es o piensa en su familia, en sus hijos, guarda, se priva
y mira por sus bienes y las necesiades de los suyos. Eso es responsabilidad,
eso es un valor, eso es parte de lo que el arte transmite, un valor,
un sentimiento.
¿Cuáles
son las obras que más te han llenado?
Hay que pensar que ya tengo muchos años, y he leído muchas
obras incluso, he representado, yo tengo una obra de teatro que se llama
“Los Molinos de Dios”la estreno el cuadro universitario
precisamente, y a parte de las de teatro, he leído muchas, he
leído infinitamente, siete años he sido encargado de una
biblioteca en Santander, una biblioteca pública, pues fíjate,
lo que hacía era leer. Poca gente iba a la biblioteca a leer
y había una sección infantil, y los chavales venían
y terminabas echándolos, pues lo que hacían era un poco
el gamberro, se cansaban, iban allí por no ir a otro sitio. Me
he leído con pena toda la biblioteca, con pena de ser de los
pocos que lo hacían. Aquí en este piso, pues tengo alrededor
de cuatro mil o cinco mil libros, hay libros por todos los sitios en
esta casa, menos mal que a mi mujer no la importaba, aunque no era lectora,
no la gustaba leer, y a mis hijos sin embargo si les gusta. Yo prefiero
la lectura a la televisión, porque el escenario en la televisión
ya te le dan echo, y de la otra manera tienes que pensar. Me gustan
las novelas policíacas también y tengo muchas, y no solamente
Sherlock Holmes y Agatha Christie, sino otros autores menos conocidos,
me gustaba mucho Simenon, que tengo prácticamente todas sus obras,
aunque Simenon hizo también obras que no tienen nada que ver
con, la digamos la policía, o con las novelas policíacas,
son otro tipo de obras menos populares.
Sencillo
en las palabras y radical en su exploración de la muerte. ¿Es
Gago contradictorio?
No. Hay que tener presente que en el momento que naces ya estas en la
muerte, estas en el camino de la muerte, algunos nacen incluso muertos.
La muerte te acompaña en la vida, que al final solo es transito.
Hay un verso de Quevedo, “no nace mi pensamiento en mi que no
tenga la idea de la muerte”, prácticamente podrías
decir eso, pero fíjate, fijaros hay un poema de Lord Byron que
dice “el polvo que tu ahora pisas antes tuvo vida”.
Una
anécdota de tu vida.
No se que anécdota sería, buscarlas, muy difícil
pero podría contar mi vida claro cantidad de veces siempre te
has encontrado inmerso de un anecdotario que te haya pasado, pero no
lo se, ha habido muchas. Fijaros, poeta, bibliotecario, periodista en
radio y en la televisión, son muchos lugares y muchas personas
para no tener guardadas muchas curiosidades. Quizá una de más
extrañas me ocurrió en la televisión. Yo tenía
entonces un herbolario, y realizaba un programa sobre plantas en una
radio local, y en la televisión que tenia sus estudios en la
calle Vargas de Santander. Un buen día, cargado con mi planta,
me presente en los estudios, era lunes, y me encontré con la
puerta abierta. Dentro aparece un señor me para, y me dice que
a donde voy, que la televisión ya no existe, los dueños
se habían largado para no pagar deudas. Imaginaros que vais al
colegio y os dicen que allí no hay ningún colegio, que
se han marchado todos los profesores.
Es gracioso. Otras cosas no lo son tanto. La vida a veces te sorprende
con dolor, como cuando murió mi hijo. Estudiaba topografía,
una mañana iba de prácticas, con su profesor, a medir
unas fincas en Viveda. El no conducía, pero un hombre bebido
si, en el coche que se estrello contra ellos y le mato. Entendemos la
anécdota como una inesperada gracia que nos hace reír,
pero la sorpresa, muchas veces es en la vida dolorosa
Alejandro Gago (Santander, 1927),
poeta casi secreto y periférico lleva sesenta años de
creación poética al margen de modas, corrientes y luces
mediáticas. Se inició en la poesía tras la generación
proelista de los José Hierro, José Luis Hidalgo, Julio
Maruri, Ricardo Gullón..., y ahí sigue, cultivando la
palabra, envejeciendo y procurando entender la vida desde un pequeño
rincón de este enorme escenario que es el mundo.
Escribio el poeta cántabro
Gerardo Diego del tambien poeta Alejandro Gago los siguientes versos:
“Alejandro, yo querría/ ser de veras pintor/ para pintarte,
tenor/ en una carpintería./ De las virutas saldría/ suave
resplandor sereno”. Gerardo, crítico muy atinado casi siempre
a la hora de emitir juicios poéticos sobre otros colegas, acierta
con precisión asombrosa a describir y sentenciar la poesía
de su paisano Gago. Gerardo ve a Gago, mediante el uso de un condicional
que brota directamente de la pura imaginación, como un tenor
en una carpintería trabajando virutas de las que sale un resplandor
suave y sereno.
Lírico, artesanal, suave y sereno resplandor. ¿Cabe mejor
definición de lo que es y ha sido la poesía de Alejandro
Gago a lo largo del tiempo, a lo largo de casi seis décadas de
cantar y cantar en el interior de un sencillo taller de carpintería,
de hacer brotar la poesía del mismísimo interior de las
virutas?
Gago es un poeta en voz baja,
sosegado, calmoso, de eso en mi opinión tampoco cabe la menor
duda. Y así lo ratifican algunas cualificadas lecturas, como
la de Vicente Aleixandre, quien en carta del 20 de agosto de 1960 juzga
los poemas de nuestro autor como bellos, breves e intensos; o como la
de Rafael Morales, que en carta del 19 de diciembre de dos años
más tarde, insiste a su vez en subrayar lo diáfano de
las palabras de nuestro poeta, su honda sencillez. Gago es un cantor
de palabras sencillas, en apariencia casi rudimentarias, con las que
sin fatalismos gratuitos ni elevados al cuadrado, está empeñado
desde sus mismos comienzos en la artesanal tarea de captar, mediante
imágenes cinceladas por él a golpe de ritmo, la rosa,
sólo la rosa a la que se refiere –quizá trillada
pero eficaz metáfora- Andrés Ibáñez.
En la poesía de Alejandro
Gago se trasluce desde sus orígenes un impulso radical, aunque
sereno, de explorar la muerte, de entrar en contacto de algún
modo con ella para entablar un diálogo en busca de su más
íntimo sentido, de su conocimiento y aprehensión intuitiva.
La trama discursiva construida
por el poeta a lo largo de su obra fluye a través de cinco grandes
pilares de orden reflexivo/intuitivo que ayudan, tejidos permanentemente
entre sí, a articular el trazo poético de Gago, su personal
línea de canto. Estos pilares son los conceptos Vida, Esperanza,
Amor, Naturaleza y Dios, entendiendo estos y aceptándolos no
con un significado específico, cerrado y concreto, sino con uno
o con diversos significados de carácter abarcador, cósmico,
abierto, polisémico.
Tres acontecimientos esencialmente
trágicos han jalonado las distintas fases de la vida del poeta.
Tres sucesos que han ayudado a perfilar el sentido desnudo de su poesía,
que la han encaminado en la dirección de explorar, en la medida
de sus posibilidades, los caminos aproximativos del entendimiento de
la muerte y del tiempo finito, marchitable y medible al que esta da
valor, al que otorga su radical, su coherente dimensión sagrada
y humana.
Dichos sucesos son, en la niñez,
el fusilamiento de su padre, militar al servicio de la II República
española; en la madurez la pérdida de un hijo en accidente
de tráfico; y en la vejez la privación de su mujer, hoy
extraviada en las sinuosas sendas del deterioro físico y el Alzheimer.
La muerte es por tanto vieja conocida del poeta, le ha visitado desde
la infancia y no lo ha dejado de mantener a cubierto con su directa
y apesadumbrada sombra. Muy consciente de dicha presencia, sin duda
marcado a fuego por ella, Gago se ha servido de la poesía para
conocerla y sobrellevarla con la mayor dosis de lucidez posible. Y lo
ha hecho además no renunciando ni mucho menos a la Vida, sino
muy por el contrario afirmándola desde la Esperanza primero en
el Amor, luego en un Dios genérico y aconfesional, y finalmente
en el mar, el río, el viento, la flor, el pájaro, el árbol...,
en definitiva, en todo lo que conforma una Naturaleza irreducible, vital,
engendradora e infinita.
Alejandro Gago, poeta y tenor,
tenor y poeta gerardianamente hablando, que desde el mismo interior
de las virutas que se le caen al tiempo de la vida en su imparable ir
hacia la muerte, ha querido cantarle siempre, suave resplandor sereno,
a cada rosa del camino y a todas, a todas sus espinas.
Juan Antonio Gonzalez Fuentes,
prologo a la antología poética de Gago publicada por Icaria