Pablo
Carrión, Borja Garcia Moncó estudiantes de secundaria, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)
Manolo Preciado
es uno de los más importantes jugadores y entrenadores de nuestro
país. Es el único entrenador cántabro actualmente
en 1ª división, lo cual es muy meritorio. Es conocido por
todo el mundo no solo por su carrera profesional, sino por su carácter
afable, simpático y su fuerte personalidad y talante, gracias
a los cuales ha conseguido ser un personaje famoso dentro de este deporte
del que es tan difícil hacerse conocido y apreciado.
Ya desde joven destacó por sus dotes de liderazgo y por su esfuerzo
para cumplir con lo que deseaba, lo que le permitió triunfar
no solo en el fútbol, sino que además realizó los
estudios de medicina y psicología, y gracias a esto ha conseguido
saber tratar a los jugadores no solo deportivamente, sino tener un trato
educado y cordial con ellos.
Manolo es un hombre de buen trato, y su amabilidad y sencillez le hacen
ser un personaje querido en todos los equipos en que ha estado. Actualmente
en el Sporting, ha conseguido crear un ambiente de ilusión renovada
tanto en los jugadores como en la afición gijonesa.
¿Dónde y cuando naciste?
Bueno pues nací en Astillero el 28 de Agosto de 1957 ósea,
hace la friolera de 51 años, casi nada (risa).
¿En que colegio estudiaste?
Estudié en bastantes, pero del que más recuerdo tengo,
el que mejor recuerdo tengo, es el instituto del barrio pesquero , estudié
allí 5º y 6º de Bachiller luego también estuve
en el Kostka, también en el José María Pereda.
Luego, empecé medicina y aguante dos años. La verdad es
que he estudiado bastante.
¿Hasta dónde llegaste en tus estudios?
Como te digo empecé medicina e hice los dos primeros cursos,
luego hice un curso de psicología, luego también estudié
inglés en la Escuela de Idiomas, en fin he hecho un poco de todo,
hasta que me decidí y me hice el título de entrenador
y me dedico a esta bendita profesión.
¿Cómo
te aficionaste al fútbol?
Pues como tú y como todos los chavales, en el colegio cuando
juegas en los recreos, como casi todos. Luego, cuando uno ve que tiene
ciertas condiciones ya te vienen a buscar equipos. Yo tuve la suerte
de entrar en el Racing muy jovencito con 13 o 14 años y a partir
de ahí me tiré allí casi toda mi vida hasta que
llegué a jugar al primer equipo y me marché a otros lados.
¿ Tus padres influyeron en ti para que te dedicases al
fútbol o preferían que hubieses seguido estudiando?
Ni una cosa ni otra. Siempre mi padre me dejó la posibilidad
de elegir mi futuro. Él, evidentemente, seguro que hubiera querido
hubiese seguido estudiando sobre todo cuando empecé medicina,
pero el siempre me dijo que hiciera lo que más me gustara nunca
me forzó ni para una cosa ni para otra y eso que le gusta muchísimo
el fútbol, pero nunca me obligó a nada sino que fui yo
quien tomó todas las decisiones y bueno en un momento dado me
decidí por el fútbol y encantado de la vida
Todos los futbolistas tienen un referente o ídolo al
cual han querido parecerse. Si lo tuviste ¿cual fue el tuyo?
Nunca fui mucho de tener ídolos siempre me gustó más
el tema colectivo que el individual en esto del fútbol, por eso
es un deporte de equipo pero bueno, que duda cabe que en mi época
había futbolista de un nivel altísimo como Cruyff o Maradona.
Ellos eran un poco en los que nos fijábamos todos los de mi época,
por que eran los que más destacaban como puede pasar hoy por
ejemplo con Messi o, yo que se, con alguno de este tipo. Pero ya te
digo, nunca tuve un ídolo para decir, pues voy a poner un póster
de Maradona, prefería ponerlos de Shakira o alguna de estas…(risas)
Sabemos que ya desde muy joven empezaste a jugar al fútbol,
¿Cuál fue tu primer equipo? ¿Qué recuerdos
tienes de esa época?
Mi primer equipo fue un equipo que se llamaba Sardinero Club de Fútbol
que era muy curioso porque… bueno primero porque éramos
un grupo de amigos de gente muy maja, y segundo porque era un equipo
que vestía como los presidiarios de rayas negras y blancas como
el Celtic de Glasgow, pero en lugar de verde y blanco, de negro y blanco
y era un equipaje único ningún equipo vestía así,
y me acuerdo que ganamos un campeonato de barrios… en fin era
un equipo muy simpático y muy querido pero que desapareció
porque murió la persona que lo llevaba y fue una pena, porque
ahí di mis primeros pasos, luego ya de ahí pase a los
infantiles del Racing.
Posteriormente ¿en qué equipos militaste? ¿Y
cuáles fueron los que más te dieron para tu progresión
futbolística y como persona?
Bueno sin duda, el equipo en el que más tiempo pasé de
mi vida fue el Racing. Como futbolista estuve 5 temporadas. Luego estuve
en muchos equipos, estuve en el Linares, estuve en el Alavés,
estuve en el Mallorca, estuve en el Orense y acabé en el mejor
equipo del mundo, La Gimnástica de Torrelavega (risa), esa fue
mi carrera deportiva como futbolista
¿Qué sentiste cuando debutaste en primera división
con el Racing de Santander?
Pues una gran alegría, cuando uno llega a jugar en primera división
y más en el equipo de su tierra, pues te puedes imaginar lo que
puede suponer. Además yo tuve suerte, yo debuté en Salamanca
pero una lesión me impidió jugar más partidos y
en realidad el debut debut se produjo en el Camp Nou contra el Barça,
el primer partido de liga. Verte allí metido con 18 añitos,
en aquella inmensidad pues era como la culminación de un sueño,
estar jugando con el equipo de tu tierra, era maravilloso. Me acuerdo
que en aquel Barça estaba Quini, estaba Schuster de jugador,
estaba… bueno había una peña de jugadores increíbles
y bueno cuando uno consigue eso, es como el que ha conseguido un sueño
¿Cómo te sentó el posterior descenso a
2ª división y como viviste el ascenso de 1982?
Los descensos son siempre muy traumáticos, yo creo que es lo
peor que te puede pasar a nivel deportivo, pero luego se contrarrestan
con lo otro, con los ascensos. Los ascensos son maravillosos, yo creo
que un ascenso es casi…, a mi nunca me ha tocado, desgraciadamente,
festejar un titulo de liga pero un ascenso es grandísimo, bueno
yo he tenido la suerte de conseguir varios como futbolista y como entrenador,
y el del Racing fue especial, porque yo además era el capitán
de equipo y bueno, te puedes imaginar lo que supuso volver a primera,
además lo conseguimos en nuestro campo, en el Sardinero, ultimo
partido de liga también, recuerdo contra el Levante y fue precioso.
¿Te influyeron las raíces a la hora de acabar
tu carrera como jugador en Cantabria, en la Real Sociedad Gimnástica
o no te hubiese importado terminarla en otro club?
No, no, yo tenía claro que si no jugaba en casa… Porque
yo ya me retiré un poco mayor y lo tenía muy claro, yo
tuve posibilidades de haber seguido jugando en el Orense pero me llegó
la oferta de la Gimnástica y no lo dudé ni un minuto,
evidentemente no era por el tema económico porque yo perdía
mucho dinero volviendo a casa pero quería volver a casa quería
rehacer mi vida en casa, además andaba con un problema con mi
mujer por una enfermedad y quería volver a casa y eso fue lo
que mas influyo. Luego me sentí no solamente querido sino muy
querido en Torrelavega, terminé allí mi carrera como futbolista
y empecé mi carrera como entrenador así que bueno fueron
muy buenos años.
Después de tu carrera futbolística te dedicaste
a entrenar. ¿Cuál fue el primer equipo que dirigiste?
La Gimnástica y además fue mi primer año como entrenador
y mi primer ascenso, conseguimos ascender y bueno una alegría
fantástica también y a partir de ahí he tenido
la suerte de entrenar todos los años seguidos, todavía
no he parado, haber si descanso ya un añito, me tocan vacaciones
(risas).
¿Cuántos
equipos de fútbol has entrenado hasta ahora?
Jope espera que cuente. Pues mira en el Racing todos, el juvenil, el
filial, el primer equipo dos veces… luego he entrenado al Levante,
he entrenado al Murcia, volví al Racing y ahora estoy aquí
en el Sporting desde hace tres añitos y esa es mi… contando
la Gimnástica esos son mis equipos.
¿Qué recuerdos tienes de la Gimnástica
de Torrelavega al ser tu último equipo como jugador y el primero,
con reconocida importancia, en dirigir?
Yo tendré siempre un profundo agradecimiento a ese club, ya lo
he explicado muchas veces cuando me entrevistan, por muchas cosas. Porque
la Gimnástica me dio las posibilidad de empezar mi carrera como
entrenador y además se portó siempre de una manera sensacional
conmigo, la gente que regia el club en aquel momento, los hermanos Ruiz,
sobretodo Alvarito, me ayudaron muchísimo, me dieron luego libertad
para marcharme al Racing, en fin tuvieron un comportamiento genial conmigo
y yo a la Gimnástica la voy a llevar siempre muy, muy dentro,
porque además tengo muy buenos amigos en Torrelavega y los recuerdos
son grandiosos porque bueno, que uno tenga la suerte de que en el primer
año de entrenador, ascender pues bueno ya te marca un poco el
camino y después han venido 4 más.
El
Racing de Santander fue el equipo que te introdujo en el fútbol
profesional tanto como jugador como entrenador, ¿Qué le
debes a este club?
Pues el Racing es como si fuese parte de mi familia, porque me he tirado
allí tantas horas, tantos días y tantos años que
parece que estas en el salón de tu casa, además yo al
Racing le tengo muchísimo cariño, pero no todo ha sido
de color de rosas porque he pasado por experiencias también muy
negativas. Me tuve que ir como futbolista con 23 años, por culpa
de una huelga de futbolistas, digamos… como cabeza de turco, como
responsable de algo que yo jamás había hecho. Luego como
entrenador he tenido dos situaciones también muy dolorosas, con
la llegada de Piterman que me tuve que marchar o el último año
que me marché tres partidos antes de acabar el campeonato, pero…
el balance es superfavorable, el Racing es y siempre será mi
equipo a nivel sentimental, porque soy de allí, porque he vivido
toda mi vida con esos colores. Y aunque ahora estoy muy identificado
aquí en Asturias con el Sporting, pues el Racing siempre lo voy
a llevar muy dentro.
En tu paso por el Levante conseguiste el ascenso a primera ¿Se
siente de manera diferente en el banquillo o se vive con la misma pasión
que en los terrenos de juego?¿ y porque decidiste trasladarte
a Murcia a pesar de los éxitos que conseguiste con el Levante?
Yo creo que se vive aún más en el banquillo porque el
trabajo de entrenador es bastante más complicado que el de jugador.
Y bueno, cuando consigues un objetivo como es un ascenso como entrenador
es muy grande, además el Levante es un sitio muy peculiar, llevaba
41 años sin estar en 1ª y como te puedes suponer, allí
se armó la marimorena en la ciudad porque fue un ascenso super
sonado y bueno la verdad es que como todos los que he conseguido, una
alegría inmensa.
Sobre mi marcha. Bueno pues porque el dueño del Levante no quiso
que yo siguiera con ellos… yo hubiera seguido encantado en Levante,
pero allí había un personaje que era el que mandaba que
en contra de toda la ciudad, en contra de todos los futbolistas y en
contra de todo el mundo, decidió prescindir de mí y bueno,
me tuve que busca la vida, me vino a buscar el Murcia, me hizo una buena
oferta y marché para allá.
Actualmente usted se encuentra en el Sporting de Gijón,
un equipo que a pesar de ser un equipo modesto, está recuperando
su sitio en primera división. ¿Cuál fue la clave?
La clave del ascenso yo creo, como os comentaba antes de empezar la
entrevista ha estado en el Brujo, en Quina. Yo creo que aquí
se ha conseguido una comunión tremenda entre todo el mundo. Cuando
yo llegué aquí hace tres años, había, me
parece, que sobre 8.000 socios, poco a poco ese número se fue
incrementando y ahora estamos en 20.000 y el Molinón está
lleno todos los domingos y eso es algo muy grande y muy bueno. Sobre
todo yo creo que el trabajo de cantera es lo que hace que este equipo
vaya arriba, nosotros ahora mismo tenemos en la plantilla un 60 o 70%
de jugadores de aquí, criados aquí, hechos aquí
y eso da un plus especial a la hora de vestir la camiseta. No sé,
se lo pelean, se lo curran, ayer ha debutado un crío con 18 años.
Y todo esto hace que la gente del pueblo, la gente de la ciudad esté
con el equipo a muerte ya que sus vecinos y familiares están
jugando en el equipo, y el ambiente, la verdad que es bárbaro,
fabuloso.
¿Qué opina sobre el trabajo de sus pupilos y del
desarrollo de la liga?
Pues no se si sabréis como empezamos, pero los 5 primeros partidos
hicimos 0 puntos, nos metieron 21 goles y todo el país futbolístico
nos daba ya por descendidos en Septiembre, afortunadamente para nosotros
hemos conseguido cambiar esa tendencia, el equipo empezó a competir
mejor y ahora mismo estamos en una línea excelente, estamos en
la mitad de la tabla, no hemos conseguido todavía nada pero si
estamos en el camino, estamos en el camino de por lo menos no ser la
risa de la primera división y ser un equipo más como otros
12 o 13 que hay. Así que lo llevamos bien, hemos realizado una
buena temporada en copa y bueno la gente está contenta, yo estoy
contento y toda va bien.
¿Qué juego le gusta a Preciado que desarrollen
sus equipos, es decir que estilo le gusta?
Bueno cualquiera que vea jugar al Sporting o a cualquier equipo que
haya entrenado ve a un equipo valiente, a un equipo agresivo que siempre
mira a la portería rival al margen de que esto nos pueda causar
un disgusto de vez en cuando, a mi me gusta jugar a esto para ganar
o para intentar ganar, y no tengo otra lectura que esa. Me gusta que
el equipo tenga velocidad, me gusta que el equipo este bien ordenado,
pero que cuando robe salga como una moto y llegue muy rápido
a donde la matan, que es la portería. Y esa es la línea,
sobretodo ya te digo, mucho dinamismo, me gusta que los equipos sean
ágiles, rápidos y que ataquemos, eso es lo que me gusta.
La gente mayor que yo conozco dice que el Sporting tiene un
juego muy alegre como en los años 70. ¿Cree usted que
todavía queda ese estilo del Mareo antiguo, o usted es el que
le ha dado ese estilo al equipo?
Yo creo que hay un poco de todo, estos últimos años el
equipo estaba adormilado en ese sentido, hablaban de que la gente no
disfrutaba y bueno entre todos yo creo que hemos conseguido cambiar
la tendencia, eso unido al tipo de jugadores que tenemos, gente como
Barral, gente como Diego Castro, gente como Billic, gente muy incisiva
arriba, hace que el equipo sea muy alegre y muy vistoso de ver, ayer
por ejemplo a la media hora de partido contra el Valladolid, habíamos
rematado 9 veces e íbamos ganando 3-0 normalmente eso no pasa
porque a veces rematas 9 y vas a 0 pero el equipo va y claro al final
tiene premio, entonces me parece que somos ahora el sexto o séptimo
equipo más goleador de primera, con un equipo, como tu decías
antes, modesto, pues es porque la gente y el equipo tiene mucha ambición.
¿Qué siente uno como entrenador, cuando tiene
que enfrentarse a equipos de la talla del Real Madrid, Barcelona , Valencia...?
Sobretodo lo que se siente es orgullo y satisfacción, porque
eso supone que el equipo está en primera compitiendo contra ellos.
Este año, por ejemplo, cuando hemos jugado contra el Barça
y el Madrid nos han caído 1-6 y 7-1. Como comprenderás
la carita que se te queda en el banquillo es de poema, pero claro cuando
luego vas a Valencia y les metes 3 pues te ríes y te alegras.
Es como todo, donde las dan, las toman, pero sobretodo yo he dicho que
este año nos lo deberíamos tomar como un año de
disfrute, sobre todo la afición. Nosotros no, evidentemente,
pero la afición como un año de disfrute, un año
de diversión porque llevábamos ya mucho tiempo en 2ª
y tener la posibilidad de ver aquí a Messi o a Robben o a toda
esta gama de futbolistas pues es una gozada.
Te vemos muy contento e integrado en Asturias. ¿Te gusta
la forma de ser de los asturianos?
Si, estoy muy feliz, la verdad es que si. Además estoy a hora
y media de casa y el ambiente que me he encontrado aquí ha sido
desde el primer día maravilloso, he hecho muy buenos amigos,
y Gijón lo voy a llevar muy dentro, que ya son 3 años…
espero que alguno más sea, y me integré aquí de
maravilla. Me han recibido de maravilla y la verdad es que no puedo
hablar más que cosas buenas de esta ciudad y de este equipo.
Aunque ya hemos pasado la Navidad,¿ usted qué
le ha pedido a los reyes magos?
Salud hermano, salud, con eso me conformo, lo demás… Salud
y tener trabajo, seguir disfrutando de esta profesión, que lo
demás viene todo dado, sobretodo salud, que está la cosa
pachucha
Una anécdota de su vida
Wuah!!! Tengo para escribir un libro, te podría contar mil…
me acuerdo de por ejemplo un año jugando en el Alavés,
jugábamos en el ministadi contra el Barcelona Atlético,
el filial del Barcelona, y vestíamos igual, la ropa de calentamiento
era igual, de color azul , a mi me estaban dando un masaje y salí
el ultimo a calentar y me puse a calentar con el contrario, estaban
todos estirando ahí en un círculo y dije “ que pasa
aquí joder si en mi equipo nunca estiramos juntos” hasta
que me di cuenta de que hablaban en catalán y cuando levanté
la cabeza vi a los de mi equipo descojonándose de mi (risas)
y como esas muchas…
Posiblemente la palabra que mejor defina a este cantabro es singular.
Pocos entrenadores de fútbol han podido oír en tantos
campos, en tantas ciudades, en tantos clubes el “Preciado Quédate”,
que la afición del Levante acuño tras su ascenso a primera
gracias al astillerense.
Trabajo, oficio, intensidad, fe, cordialidad son parte del escudo de
armas de un hombre tranquilo, cariñoso y amigable, que de pronto
se convierte en un volcán de ojos encendidos y pasión
desbordada, cuando el veneno del fútbol recorre sus venas como
un tren desbocado.
Es Preciado la alegría encarnada de vivir. Y eso a pesar de que
la vida le ha golpeado en ocasiones con saña, haciéndole
llorar emocionado como cuando la enfermedad se llevo a su mujer, a su
“niña”. O como cuando el destino le arrebato, a penas
un mes después, a su hijo de quince años en accidente.
Pese a ello, Preciado siempre ha sabido entregarse a los demás
y convertir la adversidad en nido de virtud. Una vida agridulce, itinerante,
luchada y rica en experiencias, es la lección, que duramente
aprendida, intenta transmitir con acierto ahora a sus hombres. Dicen
algunos que es un entrenador milagro, un Robin Hood que encumbra a los
equipos humildes. No, no es suerte ni milagro. Es ciencia, es trabajo,
es carisma, es Manolo Preciado.