| Elena
Bajo
psicologa
Ventura
Gómez
estudiante de bachillerato, Colegio la
Paz, Torrelavega (Cantabria)

Podría
estar entrevistando a una abogada, a una criminalista o a una licenciada
en Ciencias Exactas, pero la entrevistada es una psicóloga por
rebote que siente tanta pasión por su trabajo como por su familia.
Una mujer que ha convertido en lema eso de “sacar siempre ganancia
de la vida”.
¿En
qué universidad cursaste la carrera? ¿Cuál es tu
especialidad?
Esto es un poco complejo. Yo estudié en la Universidad de Salamanca,
lo que pasa es que en aquella época en Salamanca sólo
existía la Universidad Pontificia. Yo, sin embargo, soy de la
primera promoción de la Civil. El título en aquel entonces
era licenciado en Ciencias de la Educación, sección Psicología.
Teníamos especialidades, (yo empecé con la de escolar,
por ejemplo) pero no están reconocidas en el título. Más
tarde hice las especialidades clínica, jurídica y de hipnosis.
¿Por
qué elegiste estudiar Psicología? ¿Por qué
no Psiquiatría?
Porque no tenía la opción entre Psicología y Psiquiatría.
Tenía la opción de Ciencias Exactas o Psicología.
Elegir Psicología en vez de Ciencias Exactas fue un poco por
rebote. Era una carrera que sí que me gustaba pero yo iba a estudiar
en Valladolid Ciencias Exactas. Como suspendí en C.O.U. Química
en junio y me la volvieron a dejar en septiembre y en el primer año
de Exactas había Química opté por Psicología.
Si
no hubieras estudiado Psicología ¿A qué te hubieses
dedicado?
Pues yo creo que a muchas otras cosas porque tengo muchísimas
aficiones: me encanta la herboristería, me encanta el tema de
masajes, me gusta también la Criminología y el Derecho.
Así que me podría haber ido también por alguna
de esas ramas.
¿Qué
cualidades crees que son necesarias para ejercer bien tu profesión?
La objetividad. Es muy difícil en mi profesión ser objetivo
porque te puedes dejar llevar por un rasgo feminista e ir siempre a
favor de la víctima, por ejemplo en el tema de periciales en
el juzgado. Entonces yo creo que hay que ser buen profesional y para
eso ser objetivo.
¿Cuáles
piensas que son los dos problemas más frecuentes en las personas
que acuden al psicólogo?
El que está de fondo respecto a todos los demás problemas
es el problema de socialización, con diferencia. Por eso cuando
voy a los colegios insisto en que es tan importante integrar a los alumnos
como cualquier asignatura. Unido a la socialización, está
después el tema de las relaciones interpersonales (relaciones
de pareja, relaciones padres-hijos, etc). Por último el estrés,
que es el mal más abundante de nuestro tiempo.
¿Qué
hace que recordemos determinadas cosas y nos olvidemos de otras?
Que nos sean gratas o no. Generalmente intentamos recordar lo grato,
lo que nos hace felices. Lo que nos hace infelices, en el momento en
el que pasa, intentamos no acordarnos de ello. Lo que pasa es que, por
ejemplo, en los casos de estrés post-traumático ocurre
todo lo contrario: la persona no puede evitar recordar algo desagradable.
¿Qué
es realmente un trauma?
Un trauma yo creo que es aquel suceso o evento que una persona no es
capaz de asimilar en un momento dado. Al no poder asimilarlo ya le supone
algo traumático y va a necesitar de tiempo para asimilar esa
situación.
¿Qué
es un sueño?
Un sueño yo creo que es un símbolo de algo que realmente
nos interesa, bien porque nos preocupa o bien porque lo hemos tenido
el día anterior presente.
¿Qué
importancia tiene el sentido del humor?
Total importancia. Sin sentido del humor no se puede desdramatizar y
si no desdramatizamos estamos muy limitados en la percepción
de los problemas. La desdramatización, por tanto, es fundamental
para normalizar la vida.
¿Se
cae siempre la tostada por el lado de la mantequilla?
Yo creo que no depende tanto de la tostada ni de la gravedad como de
la persona que esté mirando la tostada. Opino que la clave está
en cómo se perciben las situaciones. Si yo soy catastrofista
y negativo se va a caer por el lado de la mantequilla y si no lo soy
posiblemente caiga del otro lado, casi seguro. Yo soy una persona positiva
y siempre le saco ganancia a la vida, por tanto me cuesta ver esa otra
vertiente.
¿Qué
tienen los domingos por la tarde?
Los domingos por la tarde son una anticipación de lo que va a
suceder el lunes. Y normalmente el lunes está asociado con trabajo,
colegios y con algo que no queremos empezar porque estamos muy bien
de vacaciones. Algo que yo siempre aconsejo es que pensemos que el domingo
es un lunes que nos acaban de decir que no tenemos que ir a trabajar,
y así aprovechar hasta el último minuto.
¿Qué
es, desde el punto de vista psicológico, la superstición?
Algo muy dañino. No obstante la superstición puede ser
supervivencia. Cuando una persona no tiene recursos tiene que recurrir
a la superstición. De la misma manera sucede con la ira…
cuando una persona no tiene recursos es cuando insulta.
¿De qué forma te ayuda tu carrera en la vida cotidiana?
A mí mi carrera me ayuda a sentirme totalmente gratificada. He
tenido la suerte de que, pese a no elegir la carrera como primera opción,
ha sido la carrera de mi vida. Y hoy si volviera a nacer volvería
a ser psicóloga, seguro. Todo lo que me ha dado mi carrera han
sido satisfacciones y todo lo que he estudiado lo he podido aplicar,
pudiendo ayudar mucho a mucha gente. Ésa es la mayor satisfacción
que puedes tener.
¿Está la Psicología reñida con la
religión?
Un poco. La Psicología es racional, es decir, el pensamiento
racional frente al pensamiento irracional. La religión es fe
y, como fe, se aleja del pensamiento racional. En esa medida sí,
entran en conflicto.
¿Hasta
que punto piensas que influye la publicidad en el comportamiento de
las personas?
Influye tremendamente. Es un mensaje que estamos escuchando y que nos
entra por uno de los sentidos que es el oído y por otro que es
la vista. Ese mensaje se nos va fijando en el cerebro y, aunque no lo
queramos, nos lo asocian a tantas cosas como pueden ser la música,
las texturas, los colores, que cualquiera de estos estímulos
asociados puede hacer aparecer la tendencia de lo que nos están
publicitando. Eso lo vemos claramente con el tema de la anorexia, que
no deja de ser un síntoma de un problema mucho más profundo
pero que se sintomátiza así por el mundo en el que vivimos,
porque en los países en los que hay hambre no existe la anorexia.
¿Qué
cambiarías de la educación en la actualidad?
Cambiaría cómo está planteado el tema de las oportunidades.
Yo creo que el oficio puro y duro existe hoy en día y es algo
que nos está dando oportunidades. Yo creo que desde los catorce
años un chico ya sabe perfectamente si quiere estudiar o no y
más ahora que tu puedes estudiar a los catorce, a los dieciséis,
a los veinte y a los cuarenta. Si una persona a los catorce años
no quiere estudiar hay que darle otra opción que puede ser la
de un trabajo u oficio y más adelante si quiere retomar sus estudios
va a poder, porque gracias a Dios vivimos en una sociedad donde la educación
es a largo plazo. Pero lo que no se puede es dejar vegetar, aburrirse
y hacer delincuentes en las aulas a base de gente que sabe que no quiere
estudiar.
¿Cuál
es tu opinión sobre el trabajo en equipo?
El trabajo en equipo es fabuloso porque nos enriquece siempre. No sólo
con ideas de otros, sino que también nos ayuda a reafirmarnos
frente al grupo y a conocer nuestras posibilidades y también
nuestros límites.
¿Eres
partidaria de, a un enfermo terminal, anunciarle la inminencia de la
muerte?
Seré partidaria o no en función de la persona que tenga
delante. Si esa persona es una persona realista yo le diría la
enfermedad que tiene para que pueda vencerla. Si no lo es le daría
recursos para superarla, pero igual no diría cuál es,
porque puede que se venga abajo.
Si la enfermedad es terminal, yo no soy partidaria de decirle a esa
persona “te queda un mes”, porque sería como decirle
a alguien que está condenado a muerte cuándo es su ejecución.
A mí eso me parece de una gran crueldad y me parece que genera
una ansiedad que es totalmente innecesaria.
¿Qué
valoras más en una persona?
La honestidad y la coherencia. Pero las dos juntas, una sin la otra
no me gusta.
¿A
qué le tiene miedo un psicólogo?
Un psicólogo no se. Yo en concreto he tenido a veces miedo de
que un paciente con síntomas neuróticos pasara a ser un
psicótico, un enfermo ya con todas las características
de enfermedad mental. He tenido miedo a que se fuera de la realidad.
Ése ha sido siempre mi mayor miedo. Pero he de decir también
que cuando eso no ha sucedido ha sido una de mis mayores satisfacciones.
¿Qué
opinas de la entrevista?
Me ha encantado, porque me he visto dando muchas contestaciones a cosas
que yo ni siquiera me había planteado.
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