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Carlos
Gómez Bahillo
Catedrático e investigador
Isaac
Pérez Maza
estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)
Desde
1976, Carlos Gómez Bahillo dirige el departamento de Psicología
y Sociología de la Universidad de Zaragoza, perteneciente a la
Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Está
considerado como uno de los máximos especialistas españoles
en educación y organización empresarial. Sus estudios
sobre la sociología económica, bienestar social, organizaciones
y recursos humanos y desarrollo rural, len han llevado a publicar decenas
de informes y publicar muchos libros y artículos en medios especializados.
Hoy hemos charlado con él para saber su opinión sobre
la situación educativa de nuestro país y las consecuencias,
y sobre su último viaje a Sudamérica.
¿Cómo definiría usted el ambiente de las
aulas de su comunidad?
El clima que se vive en las aulas aragonesas es bueno, según
la opción emitida por los alumnos en los grupos de discusión
que hemos realizado para este estudio y que está siendo confirmada
en el análisis cuantitativo:
Hay situaciones aisladas de imposición o incluso agresividad
por parte de algún/os alumnos, pero entre los compañeros
suele ser buena. Habrá problemas, situaciones de imposición
e incluso, de acoso, desprecio, abuso, violencia… de unos pocos
sobre otros de menor edad, pero de ello no se puede deducir, afirmar
que los escolares y estudiantes de nuestra comunidad vivan en situaciones
de conflictos constantes en las aulas.
¿Hay
en la escuela más, o igual violencia que en las calles?
El conflicto es algo inherente a la misma sociedad en la que vivimos,
La violencia escolar es resultado de la violencia que se produce en
la sociedad, lo que sucede en el aula, en el recreo ó a la salida
de clase no puede ser estudiado como algo independiente. Ha aumentado
la violencia en el aula pero también se ha incrementado dentro
de la familia, en la empresa, en la ciudad, en la calle…
Una sociedad violenta produce comportamientos violentos entre los jóvenes
y adolescentes, la vida del menor durante 10 a 12 años, el entorno
en el que transcurre su vida sus actitudes y comportamientos pueden
llegar a estar determinados por ello.
Los niños y jóvenes de hoy son muy conscientes de o que
sucede en su entorno y a veces el panorama social no es muy educativo,
los medios de comunicación se encargan de resaltar, la imagen
que el niño percibe es de una sociedad en que las relaciones
humanas pueden ser habitualmente de enfrentamiento y de agresión,
Por ello, lo que nos debe sorprender en que no haya más violencia
en las aulas y que nuestros escolares sean los suficientemente sanos
desde el punto de vista mental, para no dejar impresionar por el panorama
que a veces les toca vivir en su entorno.
¿Usted
ha realizado un estudio con otros profesores, como lo han realizado?
En este estudio hemos realizado un análisis cualitativo y cuantitativo.
Primera parte del mismo, información sobre el clima y relaciones
de convivencia se obtuvo a través de trece grupos de discusión
con profesores, equipos directivos, de centros públicos u concertados,
tres grupos de discusión de padres, tres grupos de discusión
de alumnos representativos de los centros educativos de cada una de
las tres provincias aragonesas.
¿Cuál
fue el resultado?
Los primeros resultados apuntan a que las relaciones de convivencia
existentes en las aulas aragonesas no alcanzan ni mucho menos el nivel
de conflictividad que algunos medios de comunicación presentan
como noticia, a partir de casos aislados que desgraciadamente han sucedido.
¿Podríamos
decir que hay más violencia, cuanto mayor es la desigualdad social?
La violencia en el entorno educativo es siempre reflejo de la existente
en el entorno social y reproduce, en la mayoría de las ocasiones,
las desigualdades estructurales existentes.
El joven vive situaciones de violencia en su entorno más próximo,
en su barrio, calle, lugares de recreo y ocio. Está sometido
al riesgo de encontrarse afectado por situaciones que le vienen dadas
y que posiblemente él nunca ha provocado.
Los barrios más marginales tienen con frecuencia un mayor índice
de violencia ciudadana y de conflictividad, no obstante, de ello no
puede deducirse que ello provoque una mayor violencia en los centros
educativos que se encuentran localizados en estas zonas. Los casos de
enfrentamientos y conflictividad entre iguales, cuando se producen,
ocurren en cualquier tipo de centro, sea público o concertado.
Entonces
¿Hay más conflictos durante crisis económica?
Esto si que es una realidad. La violencia se ha incrementado en los
últimos años, especialmente durante los momentos de recesión
del ciclo económico, que es cuando los desajustes sociales y
el endurecimiento de las condiciones de vida resultan mayores. La violencia
se produce cuando la estructura y organización social genera
dualización, diferenciación ó exclusión
respecto a las oportunidades y uso y disfrute de los recursos disponibles
en la comunidad. Las situaciones de inseguridad que producen los reajustes
económicos con los que nos estamos acostumbrando a vivir, y que
van a continuar perdurando como consecuencia de la adecuación
de nuestra economía a un contexto de mercado globalizado, generan
desajustes sociales y personales.
¿La
inmigración ha creado más violencia en los centros educativos?
Ciertamente no. Puede haber casos puntuales en los que si hay un elevado
número de niños y jóvenes de otras culturas pueda
haber un mayor problema de relación pero no se puede concluir
que haya mayor violencia. El niño/joven inmigrante se encuentra
con estilos de vida, costumbres, normas morales distintas a las que
ha estado viviendo necesita un período de adaptación.
Se trata de una nueva socialización a través del cual
debe aprender y encontrar su espacio social en el nuevo grupo.
¿Hay
una correspondencia entre el estado de opinión y el número
de denuncias presentadas?
Creo sinceramente que sí. La prueba de ello en que muchas denuncias
que se presentan en el Servicio de Inspección se quedan ahí.
No van a instancias mayores porque se trata, en la mayoría de
las ocasiones, de conflictos puntuales y habituales entre jóvenes.
La excesiva protección hacia nuestros hijos nos lleva a tomar
partido en ocasiones por sucesos que en nuestra época de estudiantes,
con su misma edad, resolvíamos entre nosotros mismos, y de los
cuales ni nuestros padres ni los profesores del colegio se enteraban..
¿Cómo
cree usted que debe repartirse los padres y lo profesores de los centros
el papel de educadores?
Una sociedad agresiva influye directamente en la formación de
actitudes violentas y en la conducta de los niños/jóvenes
que todavía no tienen formado un espíritu crítico
y se encuentran sometidos a las influencias del exterior. Es la propia
sociedad la que está generando y favoreciendo las actitudes y
comportamientos violentos.
Los padres desempeñan un papel fundamental, junto con los profesores,
en el análisis crítico de esta realidad social. Los niños
y jóvenes no pueden recibir una formación en la escuela
y luego en caso recibir el mensaje contrario. Si la escuela va por un
lado y las familias por otro, es lógico que los jóvenes
se encuentren, en muchas ocasiones, desorientados, solos y sin referencias
coherentes para insertarse en la sociedad adulta y deben buscar modelos
de conducta y comportamiento por sí mismos, en los medios de
comunicación (televisión, internet…). Este es el
auténtico problema, el conflicto o acoso escolar es sólo
la consecuencia.
¿Como
se puede mejorar la convivencia en los centros?
El grupo de iguales es la verdadera referencia del niño y adolescente.
La presión psicológica que el grupo tiene entre sus miembros
debe ser utilizada para fomentar el cambio conductual y favorecer las
actitudes de solidaridad.
La acción grupal es el medio más adecuado para aislar
un comportamiento violento y obligar a recapacitar a aquél que
lo comete. Por ello, los educadores deben desarrollar dinámicas
de trabajo en grupo y enseñar las conductas socialmente adecuadas
y los valores que deben permanecer en las relaciones entre iguales para
favorecer el clima de convivencia.
Por qué razón ha ido a Chile?
La razón
por la cual he ido a Chile, bueno vamos con frecuencia españoles
a Latinoamérica, a través de la Agencia Española
de Cooperación Internacional, que depende del Ministerio de Asuntos
Exteriores de España, es para realizar acciones puntuales de
colaboración que están orientadas a incrementar los lazos
de unión entre ambos países, y entre ciudades a través
de sus universidades, asociaciones empresariales, etc. Se trata de establecer
contacto de colaboración, además de las intervenciones
concretos que podamos hacer los españoles que vamos allí:
un Congreso, reuniones con empresarios a fin de preparar el camino para
que posteriormente se puedan celebrar reuniones de trabajo entre empresarios
de una comunidad autónoma o ciudad con los de allí y viceversa.
En ocasiones,. Han venido también ellos aquí.
¿Y por qué se ha elegido Chile?
Bueno, suelen
ser todos los países latinoamericanos. Yo personalmente he estado
en Chile en seis ocasiones, pero también he estado en Colombia,
Brasil, Argentina, Venezuela, etc.
Chile es, junto con Brasil, un país con un enorme potencial de
desarrollo y, en estos momentos, tienen condiciones políticas,
económicas y sociales, para poder hacerlo. A nivel político,
su modelo democrático está consolidado y esto es una garantía.
A nivel económico su producto interior bruto está experimentando
un crecimiento importante, lo que repercute en el incremento de la renta
de su población ,y como consecuencia de ello, aumentan también
las posibilidades de consumo. Y esto constituye un atractivo para invertir
por parte de las empresas de los países desarrollados.
¿Y
Usted que hace en Chile?
Es una buena
pregunta. Muchas cosas. Fundamentalmente establecer contacto con las
universidades de allí. Organizamos reuniones, jornadas, congresos
sobre temas de desarrollo económico y social, organización
empresarial, etc. e intentamos explicar las formas de funcionamiento,
de organización y planificación que hacemos en España
y en Europa, y vemos las posibles aplicaciones de nuestro modelo y manera
de actuar en esos países. A través de las propias universidades
de allí establecemos contactos con grupos y movimientos sociales,
asociaciones de empresarios, etc.
Los lazos
con la gente de allí, especialmente en el ámbito de la
universidad, supone que muchos de ellos quieren luego venir a España,
a seguir estudios, hacer un doctorado, un master, etc. Y, en ocasiones
pueden hacerlo, aprovechando las ayudas que se otorgan por parte del
estado españolo las empresas españolas (Banco de Santander,
Endesa...).
¿Qué piensan estos países de España?.
En
general, hay una cierta admiración hacia lo español. Ven
en España una sociedad que tiene un sistema de funcionamiento
democrático, y como los españoles tienen reconocidos unos
derechos políticos y sociales que, a veces, ellos no tienen en
su país, y que existen unas políticas de protección
social, que hay posibilidades de conseguir empleo mejor retribuido,
y que en definitiva aquí existentes oportunidades y expectativas
de una vida mejor, si no para ellos directamente sí para sus
hijos.
Recuerdo
en mi último viaje a Latinoamérica, hace dos meses, fuimos
a comer a un restaurante, y nos atendió un camarero, que era
un chico joven, simpático, se le veía listo. Nos reímos
con él, y le comentamos, al que parecía el encargado,
lo majo que era ese chico. Nos miró serio y nos dijo: si verdaderamente
creen que es un chico listo, que tiene cualidades, por favor, denle
una oportunidad, y llévenselo para España, es mi hijo.
En
otras ocasiones, por parte de grupos minoritarios, consideran a los
españoles como colonizadores, antes porque se llevaron las riquezas
(¡el oro!), y ahora porque las multinacionales españolas
están invadiendo su país y dirigiéndolos principales
sectores de productividad y riqueza. Repito, que es una opinión
minoritaria, y que también la hacen extensiva hacia los norteamericanos,
alemanes, holandeses,
¿Han venido muchos latinoamericanos a España?
Durante
la última década del siglo pasado y principalmente en
ésta, se ha incrementado la presencia de ecuatorianos, bolivianos,
colombianos, argentinos, chilenos, etc. Que vienen con la idea de comenzar
una vida mejor. Ven en España, como ya he dicho antes, una oportunidad
y además al compartir la misma lengua, costumbres y tradiciones
tienen menos dificultades para integrarse en la sociedad. Por otra parte,
tienen posibilidades de encontrar empleo en determinadas actividad,
que ya no son realizadas por los españoles, como es el caso de
la asistencia a domicilio, tareas del hogar, comercio y ventas, etc.
La mayor parte de los que vienen a España lo hacen con la idea
de fijar su residencia de forma definitiva y, son pocos, los que se
plantean la vuelta, a no ser que las cosas les vayan muy mal.
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