Cintia
varela, Laura Trápaga, Carolina Gutierrez, Sara Calle estudiante de bachillerato, Colegio
la Paz, Torrelavega (Cantabria)
El
libro “Guinness Word Records” es un libro en el que se recopilan
anualmente, como su propio nombre indica, los records mundiales. El
libro mismo, tiene un record, como la serie con derechos de autor más
vendida a lo largo de la historia.
Este libro se divide en ocho categorías: Seres Humanos, Música
y Arte, Curiosidades, Política y Sociedad, Naturaleza, Proezas
de la Ingeniería, Ciencia y Tecnología, Geografía
y Deportes. Esta última es la categoría que cuenta con
más records, y de la que vamos a hablar en esta entrevista.
Ésta está hecha a Cristóbal San Miguel Lobo, un
jugador de baloncesto que, junto a más personas, logró
un Record Guiness mundial de los días 15 al 16 de agosto de 1995,
jugando el partido de baloncesto más largo de la historia.
Sabemos que hicisteis un record Guinness: el partido más
largo de la historia. ¿Cuánto duró?
El partido duró 30 horas y 27minutos.
¿En qué equipo jugabas?
En realidad, no se trataba de equipos federados, piensa que en agosto
las plantillas están en plena pretemporada. Por tanto, se crearon
dos equipos ex profeso: yo formé parte del equipo "Ayuntamiento
de Torrelavega".
Para jugar un partido necesitaríais un contrincante.
¿Quién fue? ¿Quién ganó?
El otro equipo creado para la ocasión fue "Deportes Olimpia".
Evidentemente, ganamos nosotros.
¿A quién se le ocurrió y cómo?
La idea surgió en una terraza en el verano anterior. Nacho Alonso,
Javi Álvarez, Raúl Ortiz y yo estábamos charlando
-como tantas otras veces- de baloncesto; teníamos referencias
de que existía un récord de ese tipo. Bromeábamos
sobre el tema, pero poco tiempo Raúl Ortiz empezó a informarse
con más rigor y a pensar en conocidos de La Llama para las dos
plantillas. Y en pocos meses la idea empezó a desarrollarse.
Teniendo en cuenta que es muchísimo tiempo, ¿teníais
claro que ibais a lograrlo o no estabais muy seguros?
¡Desde luego que teníamos claro que íbamos a tener
éxito! Imagínate, en aquellos veranos, tras acabar COU
y tras los primeros cursos en la universidad, jugábamos en las
pistas de La Llama desde las cuatro de la tarde hasta medianoche.
Durante el partido, ¿hubo algún momento que pensasteis
en dejarlo?
Si bien nunca pensamos en abandonar, un jugador tuvo que dejar el partido
a primeras horas de la madrugada por problemas estomacales. Otro jugador
tuvo que tomar varias infusiones de manzanilla. Pero nada grave realmente.
¿Os preparasteis previamente?
Sí, y era necesario. Como dije antes, Raúl Ortiz empezó
a organizarlo todo. Entre otras cosas consiguió que nos dejaran
horas en el pabellón "Vicente Trueba" en las semanas
previas y planificó sesiones con los veinticuatro jugadores:
partidos de dos horas, de cuatro, de ocho...; partidos durante el día,
durante la madrugada.
El ES Cuesta de Tenerife, que ostenta hoy el record
con más de 80 horas de partido
¿Cómo estuvo dividido el tiempo del partido?
Este aspecto venía dado por la organización del Libro
Guinness. El partido tenía que estar dividido en tiempos de veinte
minutos (ten en cuenta que en aquellos años los partidos de baloncesto
del ámbito FIBA se jugaban en dos mitades de veinte minutos precisamente),
tras los cuales se daban cinco minutos de descanso. No obstante, nos
permitieron jugar periodos de dos horas y tener descansos de veinte
minutos, así, podíamos ir a los vestuarios, ducharnos,
y cambiarnos de equipación.
En el partido, ¿Estabais más pendientes, de hacer
tiempo para acabarle y conseguir el record o de ganar como en un partido
normal?
Como estábamos tan convencidos de que íbamos a lograrlo,
hubo momentos del partido en que los dos equipos estábamos francamente
pendientes de ganar el partido. Por tal motivo, de madrugada -cuando
las horas parecían transcurrir más despacio- teníamos
"prohibido" correr contraataques o defender con bastante intensidad,
aunque entre los jugadores de La Llama en aquellos años la defensa
no era algo frecuente.
¿Fue gente a veros o fue un partido sin público?
Sí fue gente, más de la que esperábamos. Los días
previos se pincharon cuñas publicitarias en las emisoras de radio
locales, pusimos carteles por la ciudad. Además, el partido empezó
el día que comenzaban las fiestas patronales. Como el "Vicente
Trueba" está donde se ubican las atracciones de feria, mucha
gente entraba. Tras los fuegos artificiales, cerca de quinientas personas
estaban en las gradas, nos aplaudían las canastas y nos animaban
todo el tiempo. Recuerdo incluso que amigos de un jugador llevaron cartulinas
con las letras de su nombre. El ambiente era muy bueno.
¿El público aguantó bien todas esas horas?
Evidentemente no. El público no estuvo todo el tiempo, ¡sería
una locura! Yo recuerdo a mis padres en bastantes momentos porque ya
estaban jubilados; a y mis hermanos cuando sus trabajos se lo permitían.
¿Qué sentisteis cuando terminasteis el partido?
Yo, satisfacción, alegría, orgullo, sueño y dolor
en los tobillos. Imagino que los otros veintitrés jugadores tuvieron
las mismas sensaciones, aunque no sé si en ese orden. Cuando
superamos la marca anterior el partido se detuvo unos instantes, nos
abrazábamos y sonreíamos. Y seguimos jugando un poco más.
¿Cuánto tiempo le sacasteis al anterior record
al partido de baloncesto más largo?
Creo recordar que superamos la marca anterior en cuatro horas.
A día de hoy han superado el record, ¿Qué
sensación te produce?
Efectivamente, ya está superado. Me alegra pensar que en otro
lugar del planeta otros cuatro amantes del baloncesto han conseguido
reunir dos equipos de buena gente y, siguiendo la máxima olímpica,
nos han superado.
¿Sigues jugando al baloncesto?
Bueno, a veces pienso que afirmar que "yo juego al baloncesto"
es un eufemismo. Pero sí, sigo jugando. Ahora me divierto mucho
en los recreos echando "veintiunos" con los alumnos. Cuando
tenga cincuenta años seguiré tirando a canasta.
Es casi imposible que deje de practicar este deporte, me aficioné
de la mejor manera posible: viendo por la tele a Fernando Martín,
Iturriaga, Epi, Corbalán, Sabonis, Petrovic, Tarakanov, Kurtinaitis,
Larry Bird, o Julius Erving; y en vivo, a históricos de aquí,
como Leto Revuelta, Chus Cruz, Tilio, Mikel Rojo o Toño de Miguel.
¿Nunca habéis pensado en reuniros para volver
a superar el record?
No hemos hablado del tema muy serio. Me gusta ver las imágenes
que grabó mi hermana, y las que emitieron por Televisión
Española en el informativo regional. Pero no atrae la idea. Las
inquietudes ahora ya no son las mismas.
Para que os dejen entrar en el libro Guinness, ¿basta
con hacer el record o hay que hacer algún otro procedimiento?
Hay que ponerse en contacto con la organización del libro Guinness
y ellos darán las condiciones para la realización del
récord.
Muchas gracias Cristóbal, ha sido un placer.
Igualmente.
¿Y
tu que opinas?
Opina
y reflexiona, pero se respetuoso. Esta web permite los comentarios
sin ser usuario registrado, pero te sugerimos que te identifiques,
como una forma de crear comunidad y compartir ideas.