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Miguel
Ángel Aguilar
Un honor estar contigo Miguel Ángel. Primeramente, una pregunta que acostumbro a hacer y que ayuda a personalizar al entrevistado a partir del propio entrevistado, ¿Quién es Miguel Ángel? Eso lo saben mejor los demás, yo puedo decirte lo que intento ser: yo llegue al periodismo de rebote ya que había estudiado Ciencias Físicas para ser Astrónomo que era lo que se llevaba en mi familia y termine siendo periodista por avatares, por tensiones, por compromiso con la situación -estamos hablando de los años 65, 66-. Termine mi carrera de Ciencias Físicas pero enseguida me transforme en periodista, me matriculé en la Escuela Oficial de Periodismo y sobre todo, donde aprendí Periodismo fue en el Diario Madrid donde empecé a trabajar en el año 1966 hasta que lo cerró el gobierno en el año 1971. Después estuve en Bruselas, porque aquí no había trabajado para los que habíamos estado en el Diario Madrid que quedamos ahí marcados de manera indeleble. Después de eso, conseguí enrolarme en Cambio 16, también en la agencia EFE -donde fui director- y en El País donde estuve 4 años como redactor y luego volví al cabo de 10 años, como columnista y en otros sitios, en Telecinco, en Antena 3, en la Cadena Ser, en fin, dando tumbos de un sitio para otro -como FreeLancer, como periodista más o menos independiente, como colaborador. ¿A qué edad empezaste a trabajar y como fue el proceso hasta conseguir tu primer empleo? ¿Hiciste prácticas en algún medio...? Empecé a trabajar cuando me acababa de matricular en la Escuela Oficial de Periodismo, en octubre del 1966. Y aprendí el periodismo, más bien, en el propio periódico porque lo que hacía en la Escuela era ir a examinarme como alumno "libre", que se decía entonces. -Eres
famoso por tus sarcásticas columnas y opiniones en radio y prensa
escrita. Te gusta hablar de actualidad de forma ocurrente, ¿Cómo
eliges los temas sobre los que vas a tratar?
Eso es. Yo creo que los que son los columnistas son más bien "inválidos civiles", son "hándicap es"- gente que no está útil para estar en primera línea- aunque a mí me gusta estar en primera línea, a mí me gusta participar de los acontecimientos, a mí me gusta estar presentes en ellos, a mí me gusta escribir desde un conocimiento directo de los temas. Eso no se puede hacer siempre y además escribiendo con periodicidad semanal ya que los asuntos que están así "más calientes" no aguantan una semana, hay que seguirlos cada día. Entonces, ¿a qué público me dirijo? Pues yo me hago una idea de cuál es la audiencia ante la que estoy hablando en la radio o en la televisión o cuál es la idea que tengo de los lectores de El País, o de La Vanguardia, o del Siglo o de Cinco Días y me intento dirigir a ellos. Si escribo, por ejemplo, para Cinco Días -que es un periódico económico- por lo general busco un asunto que tenga algún punto de tangencia con asuntos económicos, si escribo para el País -como escribo en las páginas de información nacional- busco un tema que tenga que ver con la política nacional y no me desvió a temas de económica, de cultura o de política internacional porque eso va en otras páginas. En La Vanguardia escribo desde un punto de vista más amplio ya que mi columna va en la sección de Opinión y no en la sección de España -como en El País- y entiendo que tengo ámbito para escribir de política internacional.
Hablamos ahora del periodismo que se hace ahora. Ante un periodismo de grandes grupos mediáticos que a su vez constituyen grandes corporaciones ¿Qué opinas de esa mercantilización del periodismo? ¿No crees que esto pueda perjudicar la independencia del periodista que pertenece a X grupo mediático? Un lector que lee El País, por ejemplo, tiende a pensar que el periodista que escribe en El País tiene cierta ideología, sigue una línea editorial. El periodismo ha estado mercantilizado casi siempre, pero el interés primordial de los empresarios, los editores no era mercantil, también mercantil. Lo que querían era influir, lo que gustaba más que el puro dinero era el poder. Entonces, tener un periódico, tener una emisora no era lo más rentable pero lo que daba por encima de todo era influencia: el dueño del periódico tenía una influencia muy superior a los beneficios que obtenía. Si se hacía un ranking de la gente que más ganaba, el del periódico no era el que más ganaba pero si se ponía por orden de mayor influencia social y política, el del periódico o emisora estaba arriba del todo. Entonces, había gente que lo que le gustaba era lo de los medios de comunicación y digamos que estaban contentos con no ser los que ganaban más dinero, pero ser los más influyentes -eso les compensaban-. Hay gente que lo que le compensa es al revés: lo que no quiere es ser conocida, ser vista, ser notoria y a cambio de eso llevarse el dinero calentito y hay gente que no le importa ser el que más dinero gana pero si ser el que más es tenido en cuenta. Los periódicos desde luego han querido siempre ganar dinero, ninguno ha querido perderlo. Pero luego ha venido una ola distinta que es: "Óigame, y si yo con el periódico, no solo no gano, sino que pierdo pero el periódico me da una oportunidad de ser influyente pues yo a lo mejor el dinero lo gano haciendo carreteras y lo pierdo haciendo el periódico, pero el periódico me da la oportunidad de conseguir contratos para hacer carreteras. ¿Qué ha pasado? Ha pasado también que los dueños de estos medios de comunicación- primero fueron los periódicos, luego las emisoras, luego las televisiones- se consideraron que quién mejor que ellos para ser además los propietarios de las emisoras de radio y de los canales de televisión y que les correspondía a ellos por derecho natural y divino ser los concesionarios de la radio y de la televisión, porque la diferencia entre los periódicos y la radio y tv es que en los periódicos se sigue aquello de " que cada uno haga el que le dé la gana" pero la radio y la televisión son frecuencias que son o han sido concesiones públicas del gobierno, o de los gobiernos autonómicos, o de los ayuntamientos que hacían concursos más o menos abiertos, más o menos encubiertos, más o menos apañados para entregar las frecuencias a los amigos, enemigos.. Y montaron lo que ya no era un periódico, sino un grupo mediático con su periódico, su emisora, su televisión creyendo que eso iba a ser la debacle y eso más que un éxito, ha sido en muchas ocasiones una gran ruina: que el periódico daba dinero, pero la suma del periódico, la radio y la televisión lo que ha dado es la ruina. Surge además un periodismo ciudadano ante las nuevas tecnologías. ¿Cómo debe reaccionar el periodista ante esa revolución tecnológica en la que cualquier ciudadano que tenga acceso a Internet puede difundir opinión e información en su propia página web o en cualquier red social? ¿Crees que esto puede perjudicar al futuro del periodismo? En definitiva, ¿Qué opinas del periodismo ciudadano? A mí me parece que es un fenómeno que está ahí, que hay que saber interpretar y encuadrar. Siempre el periodismo se ha hecho con testigos, la labor del periodista cuando sucedía lo que fuere en cualquier lugar era coger la grabadora -antes el blog de notas- irse allí y preguntar a la gente si habían visto lo sucedido, cómo había sido, detalles en general y contrastar con el punto de vista de los que nunca es concordante -siempre cada testigo ha visto el asunto de manera diferente- dar las distintas versiones, articularlas, hacerse una composición del lugar para contársela al lector. Ahora lo que pasa es que los testigos tienen un móvil, tienen un blog, tienen un “nose que" y lo cuentan ellos mismo y eso tiene su propia onda expansiva. Entonces, el periodista lo que tiene que hacer es lo que hacía antes: construir a partir de todo eso un relato -si en el periodismo ciudadano cada uno lo cuenta pues que lo cuente, eso no hay quien lo pare... El problema, según mi entender, es que utiliza esta información y no la contrasta como debería. Debido a que esa información ciudadana puede venir contaminada, yo creo que hay que defender la idea de un periodista que se vale de esa información pero que antes de utilizarla la contraste y analice minúsculamente. Eso se defiende por sí mismo, es inútil defenderlo o atacarlo. El que quiera beber de cianuro, que lo beba "esto es como el aceite de colza, si usted quiere utilizarlo porque es barato y resultante pero luego ha tenido su resultado negativo". Lo que se tienen que hacer es "solicitar aceite aunque sea más caro pero que esté envasado bien", cada uno que se suministre como le dé la gana. Yo creo que los periodistas siguen teniendo, para el público que sabe lo que quiere, un valor que no puede ser sustituido por ninguna persona y yo creo que eso va a seguir teniendo mucha relevancia, mucho aprecio porque el público al final quiere saber y quiere fiarse y todo eso tiene que ver con la posibilidad de comprobar que es un profesional serio, que ha depurado la noticia, que las ha contrastado, que las ha ofrecido tras analizarlas. Esa idea de algunos de "yo entro a Twitter y me cuentan la noticia más deprisa" pues enhorabuena por la prisa que se ha dado usted pero prepárese usted para lo que le viene. Contar todo de una noticia, no quedarse en un titular sino siempre profundizar en el tema… Efectivamente. Hablamos un poco de tu trayectoria, empezaste en prensa escrita, después pasaste a radio que compaginaste con televisión y ahora te dedicas en profundidad a la radio y a la prensa escrita. ¿En qué plataforma te sientes más cómodo? Dinos, algo de cada uno de ellos Son distintos. Es decir, lo que exige más esfuerzo, es la prensa escrita porque consiste en ponerse delante de un papel en blanco o de una página en blanco del ordenador y pensar en lo que se escribe. La sensación que al menos yo tengo es que es un compromiso mucho mayor que lo que se dice verbalmente. Yo me considero más comprometido con lo que escribo y lleva mi firma por lo que me lleva más tiempo y reflexión. La radio, es una maravilla porque es un poco como "el balón al primer toque", te llega el balón y tienes que hacer el regate. Yo cuando voy a la radio yo no sé de qué me van a preguntar, sobre qué me van a pedir que opine, tengo que reaccionar en caliente, en directo, "al primer toque de balón". Eso por escrito es distinto ya que tengo una capacidad de elaborar, de discernir, de pensar, de buscar datos, comprobar muchas cosas antes de seguir adelante con lo que escribes mientras que la radio y la televisión son otra cosa. La radio es en esto más favorable porque como no es tu gesto, no estas siendo captado por las cámaras pues tú te puedes mover con la naturalidad muy superior que con las cámaras de televisión delante pero la televisión también te permite, te obliga a responder en directo lo que pasa es que lo que no tienes en la televisión es la capacidad de "conchabarte" con los que están en el estudio. Tu estas en la radio y le puedes dar un golpe con el codo al de a lado o pasar un papel por escrito pero en la televisión no puedes hacer esto. Hablando de televisión, actualmente colaboras en Telecinco con Ana Rosa Quintana ¿Qué opinas de ciertos contenidos de televisión -con protagonismo en programas como el de Ana Rosa- que pueden dañar la imagen de la información y que a veces se compara con el periodismo social, político, cultural, etc.? ¿Qué opinas en definitiva del "periodismo de corazón? ¿Estás a favor o en contra de que se haga ese periodismo? ¿Cómo colaborador de esa cadena no te ves en ocasiones "contaminado" por esos contenidos que en el mismo programa en el que colaboras se abordan de forma no tan profesional? Pues
mira, yo tengo la peor opinión de ese periodismo. Creo que no
es periodismo, creo que es lo contrario. Pero yo acudo ahí y
lo que procuro es contaminarme lo menos posible. Antes, esa parte política
del programa se hacía a última hora (1 y media) y ahora
se hace a primera hora, a las 9 de la mañana y luego ya se desencadena
todo lo demás.
Claro, se intentan hacer programas que incluyan todo tipo de contenidos y a veces, no concuerda una sección con otra e incluso el contraste es curioso, pero hay cabida para todo, sin duda. Yo procuro llegar a una hora distinta, aunque sea dentro del mismo asunto y deslindarme de ese contenido. Sabemos que eres asiduo a Cantabria, a nuestra región. ¿Cuál es tu visión de ese periodismo que se hace en las comunidades, ese periodismo regional? ¿Crees que va a continuar o en un futuro se controlará y realizará la información desde las grandes ciudades como Madrid o Barcelona? La crisis puede afectar a los Centros Territoriales, a la prensa regional... La prensa regional no habrá quien la mueva, porque hace falta y se ve. El que quiere vender una vaca, el que quiere poner un recordatorio de un pariente que se ha muerto, etc. lo tiene que hacer en un periódico de aquí. Lo que sería bueno en Cantabria, es que no quedará todo reducido a un periódico y que por lo menos hubiera dos que se compensen ya que el monopolio siempre es muy malo en cualquier aspecto que exista. Pero vamos, la prensa regional, frente a otras prensas que pueden entrar en crisis, yo soy de los que pienso que se va a mantener muy bien, sin problemas especiales y seguirá ganando dinero e influyendo mucho. En cuanto a la televisión regional/autonómica, ¿Qué va a pasar con la televisión? Tendría bastante más sentido esto que has hablado de los Centros Regionales de TVE. Las televisiones autonómicas se han convertido en un desastre desde el punto de vista económico y se han convertido en lo que ha dejado de ser TVE. Televisión Española fue durante muchos años el servicio doméstico del gobierno de turno, afortunadamente en la época de Zapatero eso ha dejado de ser un desastre y TVE ha dejado de ser ese servicio doméstico del gobierno convirtiéndose en una televisión neutralizada, que no hace las cosas que hacía en la época de José Antonio Sánchez y de Alfredo Urdaci, que era lo que se hacía también en la época del PSOE anterior con un cierto nivel de sectarismo. Sin embargo, en las autonómicas eso se mantiene y la televisión autonómica de Valencia es un escándalo pero la televisión autonómica de Andalucía es otro escándalo porque son tira levitas del gobierno que está al frente.
Habría
que preguntárselo a ellos. Hay algunos medios que tienen prestigio
que seguramente lo están empezando a perder pero que lo han tenido
como ha sido el diario El País, entre otros. Esto antes no pasaba, los periodistas españoles solo estaban en España y no había voluntad de mandarlos y lo que medios como la agencia EFE hacían era refrito de las agencias americanas. Los periodistas españoles están donde hay que estar, muchas veces en precario, pero están. Hablemos del caso Murdoch, también hablando del caso Wikileaks, ¿Crees que se está haciendo un periodismo del todo vale, de publicar lo que cada medio recibe sin escrúpulos? ¿Crees que se sigue buscando contrastar la información y publicar lo que de verdad interesa o se está informando sin sesgo informativo? Se están haciendo las dos cosas. Hay quien hace el todo vale, hay quien hace el vale sobre todo lo que me ayuda para vender más y ser más influyente y por contrario, hay quien está haciendo el periodismo del contraste, de la verdad o de la aproximación a la verdad ya que de la verdad objetiva "nos enteraremos después del juicio final" pero mientras tanto hay que aproximarse a ella con diligencia, con solvencia, con rigor. Esto se representa en ejemplos como la diferencia entre el News of the World -de Rupert Murdoch- y The Guardian que es quien ha levantado esta historia o la diferencia entre la CNN o la cadena Fox News del sr. Murdoch, también. Conviven las dos versiones, los sinvergüenzas y prósperos con gente que entiende este asunto como un servicio público. Sobre Wikileaks, se trata de una práctica tan antigua como el Génesis. De las revelaciones y las cosas que no se quieren contar en público y que acaban contándose ha vivido la prensa toda la vida. ¿Qué añade Wikileaks? Pues que antes para copiar una cosa un espía se pasaba una semana en el despacho de un Embajador copiando con una plumilla o haciendo unas fotos y ahora resulta que en un pen drive se puede llevar lo que no está escrito. El problema es que todo ese material inmenso lo pones en Internet y es como si no hubieras puesto nada. Por eso, J. Assange -responsable de Wikileaks- lo que hizo fue escoger cuatro periódicos y darles el material para que ellos hicieran después el contraste, la depuración y de ahí sacaran lo que puede interesar al público ya que muchas veces la mejor manera de desinformar es inundar. Hablamos un poco de actualidad, ¿Qué opinión tienes del movimiento 15M que ha surgido estos últimos meses y de los enfrentamientos que se sucedieron en Londres? ¿Crees que movimientos revolucionarios como el 15M pueden afectar al resultado de las próximas elecciones? ¿Crees que los políticos tienen cierto temor a que los ciudadanos no acudan a las urnas? Los políticos tienen temor a todo, son gente temerosa. Siempre se ha visto gente descontenta, el descontento existe desde que existe el mundo. El 15M está muy bien, son gente que piensan distinto, que no se sienten representadas, que están en el paro y lo han llevado bastante bien en el sentido de ser un movimiento pacífico a diferencia de lo que hemos visto en Inglaterra o hace unos años en Francia. Hay que felicitarse del grado de civilización de nuestros indignados, realmente han dado un espectáculo admirable. ¿Qué pasa? Pues lo que dijo el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz:" lo que tienen que hacer ahora estos señores son propuestas concretas y establecer un liderazgo visible". Es decir, el magma este informe sirve para un trimestre pero luego no sirve.
Que hagan lo que les dé la gana pero, si quieren influir, tendrán que identificarse, tendrán que estructurarse. El régimen asambleario funciona un poco en el arranque pero luego nada. Hay que saber quiénes son, donde están, como se organizan, como se han elegido, a quien representan porque es que sino este asunto no prospera. Hablemos del futuro de la profesión, ¿Crees que el sistema educativo es el idóneo para formar a nuevos profesionales? ¿Qué crees que se debería enseñar en la actualidad a los futuros profesionales? No sé lo que se enseña, de manera que no estoy en condiciones de hacer una propuesta alternativa. Yo he ido a las facultades de Periodismo muy pocas veces, cuando me han invitado. La Facultad de Periodismo nació a partir de una especie de obsesión porque había que ser universitarios, pues ya lo son. El problema es que las Facultades para consolidarse necesitan tiempo, historia. El periodismo está hecho un poco con material de derribo, en el origen en las facultades -ojo, que no sé cómo sea ahora-. Uno que no valía para estudiar Derecho o Economía se buscaba un acomodo en la Facultad de Periodismo porque era más fácil y con ese material de derribo se ha empezado. Ha habido dos formas de pensar: el periodismo convertido en una carrera desde el año 1 hasta el año 5 y otro sistema que otorgaba a cualquier licenciado- con dos años más de estudio- un postgrado y un baño del esto que es "periodismo" pero que exige traer ya un conocimiento previo obtenido de otra Facultad. Esto último me hubiera parecido más razonable que estudiar desde el año 1 hasta el año 5 de carrera, pero bueno, se ha hecho así y no es el resultado, lo que está saliendo. Yo creo que ha habido problemas en el sentido de que se han preparado comunicólogos más que periodistas. Realmente, el problema que hay ahora es de Facultades muy masificadas que buscan cada vez menos la excelencia en el ámbito periodístico - que es el que a mí me atañe-. Por lo que una solución sería reducir el número de facultades y con ello de estudiantes de Periodismo ya que muchos de ellos se licencian sin ningún tipo de posibilidad de empleo. En
mi época, lo que había era la Escuela de Periodismo que
para más escarnio estaba en la parte de atrás del Ministerio
de Información y Turismo y por otro lado estaba la Escuela de
Periodismo de la Iglesia que era una cosa que habían montado
en el Colegio Mayor Pio XII, el CEU. Cambiando de tema. Cuéntanos alguna anécdota que recuerdes de tus años como profesional. Una vez me acuerdo muy bien de un político que me cogió por banda en el Congreso de los Diputados -estábamos en plena transición- y me dijo: "Miguel Ángel te voy a contar algo con la promesa que no se lo vas a contar a nadie y eso" y yo le dije no te preocupes y él me lo conto. A la semana siguiente lo volví a ver y me dijo: "Oye, no te vuelvo a contar nada" y le pregunte porqué y me dijo: "porque no lo has contado" (risas). Los políticos muchas veces te están diciendo una cosa y lo que están queriendo decirte es exactamente la contraria de la que te dicen. Para finalizar, te voy a nombrar personajes de actualidad, tanto de política como de sociedad. Personajes que mueven masas y opiniones y que quiero que me resumas en las primeras palabras que te vienen a la mente. Alfredo Pérez Rubalcaba: el intento Barack Obama: la pasión Hugo Chávez: la desmesura Pedro J. Ramírez: la ambición Belén Esteban: el desastre José
Tomás: la excelencia absoluta
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Entrevista
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