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Sostenibilidad
Gonzalo
Calle
estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)


“El
desarrollo sostenible hace referencia a la utilización, de forma
racional, de los recursos naturales de un lugar, cuidando que no sean
esquilmados y que las generaciones futuras puedan hacer uso de ellos
igual que hemos hecho nosotros, es decir, sin que nuestras prácticas,
fundamentalmente económicas, imposibiliten el futuro de la vida
humana en la Tierra”. Esta es la definición de desarrollo
sostenible. Está claro que, por un lado, el desarrollo económico
de algunas empresas lleva consigo la explotación abusiva de los
bienes naturales y con ello la contaminación. Por otra parte,
el estancamiento del desarrollo producido por no obtener las materias
primas de la naturaleza, frena notablemente la economía. Por
ello, no está bien abusar de los recursos naturales pero tampoco
lo está no utilizar esas materias primas que ayudan al progreso
y a hacernos la vida más sencilla. Por ello, hablar de sostenibilidad
es hacerlo de buscar un punto medio entre dos extremos.
Sniace y Enel-Viesgo, dos fábricas situadas en la comarca del
Besaya, promueven actualmente la construcción de dos centrales
térmicas. La empresa Sniace ha alcanzado un acuerdo con el grupo
belga Electrabel para la construcción de una planta de ciclo
combinado de 800 MW. Enel-Viesgo, por su parte, gestiona la instalación
de otra central térmica de 400-500 MW en terrenos de Solvay.
Por lo tanto podemos apreciar ventajas de la construcción de
las térmicas ya que mejorara notablemente el futuro de ambas
empresas con los beneficios obtenidos de la venta de electricidad. Además
de la creación de nuevos puestos de trabajo.
Sin embargo, el Informe de la Calidad del Aire del año 2004,
elaborado por el Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA)
de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria,
recoge que los habitantes de Torrelavega respiran un aire que supera
los límites de sulfuro de hidrógeno (H2S) y partículas
PM10. A esta altísima contaminación, se le sumarían
los daños que producirían las centrales térmicas
en caso de su construcción.
En estos últimos meses, el proyecto de las térmicas y
sus consecuencias para el medio ambiente han sido noticia en los medios
de comunicación. Parte de la población y algunos cargos
políticos están en contra. Las empresas por una parte,
defendiendo sus proyectos, y los ciudadanos por otra, defendiendo que
será negativo para nuestra salud, se han enfrentado varias veces
en los últimos meses.
“La gravedad de la contaminación no es como para declarar
la alarma”; “Medio Ambiente rechaza la declaración
medioambiental de la central de Sniace”; “El CES desaconseja
las plantas de ciclo combinado de Sniace y Solvay”; “Greenpeace
apoya en Cantabria a los grupos contrarios a centrales térmicas”.
Estos son algunos de los titulares de periódicos de los últimos
meses.
Al final, en estas semanas, se ha sabido que el Ministerio de Medio
Ambiente ha rechazado la petición que había presentado
Sniace para desarrollar su proyecto. Han explicado que Torrelavega ya
sufre bastante contaminación, y que en ocasiones, los límites
están por encima de lo permitido por la ley.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, dijo este verano, en
Suances, que era casi imposible que se le diera permiso a Sniace porque
losa niveles de contaminación del aire en esta zona, no admiten
más.
Queda ahora por saber que va a pasar con el proyecto que se quiere instalar
en terrenos de la empresa Solvay.
Para conseguir mejorar el futuro en nuestra ciudad, sería importante
que no olvidáramos lo que significa la palabra sostenibilidad.
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Economía
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