Marisol
Castillo estudiante de bachillerato, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria
Bernard
Madoff, es uno de los brókeres más veteranos de Wall Street,
donde ha trabajado durante más de cincuenta años, fundando
la Bernard L. Madoff Investment Securities con sólo 22 años.
La empresa, gestionaba activos por valor de 17.100 millones de dólares
a fecha 17 de noviembre del pasado año. Casi la mitad de sus
clientes son hedge funds, bancos, inversores institucionales y clientes
de banca privada.
El pasado 11 de diciembre fue arrestado tras confesar a sus dos hijos,
con cargos de responsabilidad en la empresa, que sus operaciones eran
en realidad una gran pirámide financiera, el mayor fraude de
la historia, en la que pagaba la rentabilidad a los inversores con el
dinero que colocaban en el fondo otras personas.
El broker, iba acumulando millones en efectivo en una oficina londinense
donde iba guardando el dinero para su familia. Este edificio se encuentra
situado en el número 12 de Berkeley Street, donde Madoff llevaba
ya acumulados 88 millones de euros.
El estallido de este escándalo vuelve a echar tierra sobre la
credibilidad del sector financiero y a cuestionar la labor de los supervisores,
en especial de la
CMNV (SEC en inglés) que admite sus errores cometidos con la
investigación del caso, incapaces de detectarlo antes de que
el FBI le detuviera.
El presidente del organismo supervisor estadounidense, Christopher Cox,
ha reconocido el fracaso a la hora de detectar el fraude de Bernard
Madoff.
Ya en 1992, la Comisión Nacional del Mercado de Valores le abrió
una investigación, pero no encontró ninguna irregularidad
en las actividades del financiero. Sin embargo, algunos operadores del
mercado sospechaban de él, dado que aparentemente era capaz de
mantener el rendimiento de sus fondos incluso cuando el resto del mercado
se hundía.
El aumento de las lista de grandes patrimonios españoles afectados
por la estafa de Madoff no deja de crecer.
Uno es el conocido inversor Ram Bhavnani, actualmente cuarto mayor accionista
de Banco Popular con un 5,06% de su capital. Uno de sus vehículos
de inversión, la Sicav Laxmi Inversiones, tiene dinero en uno
de los fondos contaminados por el fraude, el Banif Fairfield Impala.
Esta Sicav tenía invertido 2,44 millones de euros en este producto.
Sin embargo, se trata de una exposición muy pequeña, que
representa apenas un 3,2% del patrimonio de este vehículo, que
alcanza aproximadamente los 76,52 millones.
Siguiendo con el balance de la CNMV, todo apunta a que un gran número
de fortunas nacionales han quedado expuestas al fraude (en total, 39
fondos y 185 sicav, por poco más de 100 millones de euros).
Un dato interesante es que algunas gestoras como La Caixa, Popular,
Consulnor, Banque Syz y Credit Suisse salieron de los vehículos
afectados unas semanas antes de que estallase el escándalo.
Sin embargo, la estafa del financiero, simpatizante del partido demócrata,
también ha sido nefasta para pequeños inversores.
Es curioso como el club de golf (una de las grandes aficiones del financiero)
se convirtió en el principal proveedor de clientes de éste
y de la filial de asesoramiento que creó en la década
de 1990. El éxito alcanzado por las inversiones provocó
que destacados miembros del “mundillo financiero”, se pusieran
en lista de espera para ser asesorados por Madoff, que captaba fondos
principalmente con la promesa de elevadas rentabilidades que satisfacía
con la entrada de nueva liquidez, ensanchando cada vez más el
círculo vicioso.
El broker ha estado en libertad condicional tras pagar una fianza de
10 millones de dólares con la garantía de su piso en Manhattan,
hasta que este fin de semana, el juez que sigue el caso ha determinado
su ingreso en prisión, de la que se prevee ya no salga. Los cargos
contra él acarrean una pena máxima de 20 años en
prisión y una multa de cinco millones de dólares.
Algunos le apodan el Robin Hood que arruinó a los ricos, otros
afirman que se trata del sucesor de Enron, corporación que en
cuestión de quince años, pasó de ser una pequeña
empresa de gas en Texas, a ser el sétimo grupo empresarial de
mayor valor en Estados Unidos . Lo que hemos de preguntarnos es: ¿qué
es más inverosímil, el hecho de que una empresa de esta
magnitud se convierta en potencia o el comprender que sea capaz de ocultar
deudas de una suma tan elevada?
Es posible que el hecho de que el fraude de Madoff fuera mayor que el
nombrado anteriormente nos ayude a comprender mejor la magnitud de la
estafa, la mayor estafa piramidal de toda la historia.