Aída
Junquera estudiantes de secundaria, Colegio
la Paz, Torrelavega (Cantabria)
En
el año 2006 un experto en economía llamado Nouriel Roubini
predijo la grave crisis que estalló un año después.
Con la burbuja inmobiliaria nadie protestaba, la gente vivía
por encima de sus ingresos y los políticos veían que la
economía estaba creciendo rápidamente y eso contribuía
a que fuesen reelegidos en las siguientes elecciones.
“Es hora de las reformas” esta frase está en boca
de la mayoría de economistas y políticos. Para no llegar
a las reformas, que preocupan a todos, es necesario estar atentos previamente
a lo que sucede. El papel del Gobierno consiste en poner en marcha todos
los mecanismos para no llegar a esta situación. Para superar
la crisis se habla de reforma en el sistema de pensiones acercando la
edad de jubilación a 67 años, copago sanitario, reforma
de las prestaciones por desempleo, subida de impuestos (afecta a todos,
parados y trabajadores)… Todas las reformas están dirigidas
a los ciudadanos sin olvidar los trabajadores “mileuristas”.
¿Qué hacer, entre todos, para poder ir saliendo de esta
crisis?
La sociedad tiene que tener claro que el ahorro, la innovación
tecnológica, la sostenibilidad del medio ambiente, la cualificación
profesional… son la base del futuro. Ayudar a las Pymes y aumentar
la productividad para ser grandes y fuertes exportadores.
Fomentar la producción de electricidad mediante las energía
solar, eólica, mareomotriz…, respetando al máximo
el paisaje. Aprovechar los residuos que nos proporciona la naturaleza,
es decir, utilizar la biomasa para la producción de electricidad.
A su vez, la economía familiar también puede ayudar mediante
el reciclaje, la reducción de la emisión de CO2…
De esta forma se consigue un doble objetivo cuidar el medio ambiente
y contribuir al ahorro.
Otras medidas que se pueden adoptar son la reducción de impuestos
como el IVA, el IRPF y el Impuesto de Sociedades para las empresas más
pequeñas ya que estimula la economía. Todo ello son factores
que favorecen la inversión.
En este sentido las comunidades autónomas y los municipios no
deben modificar sus impuestos. En esta línea se encuentra la
opinión de Ángel Laborda director de FUNCAS (Fundación
de las Cajas de Ahorros) que manifiesta que "Subir impuestos para
reducir el déficit debilita la economía mundial".
Es necesario la formación o creación de Ministerios que
realmente tengan una finalidad lógica e idónea para dirigir
un país que está en crisis. En definitiva se trata de
no derrochar el dinero, de no vaciar las arcas. Los ayuntamientos deberían
invertir el dinero que reciben del Gobierno en hacer cosas productivas
que generen empleo a largo plazo y pagar a sus proveedores ya que estos
generan trabajos directos e indirectos.
Es esencial controlar el gasto de la Administración Pública.
Éste debe caracterizarse por criterios de eficiencia social y
económica.
En cuanto a las jubilaciones, considero apropiada, la modalidad flexible,
es decir, jubilados que combinan un contrato a tiempo parcial con una
parte de la pensión. De esta manera se podrían seguir
creando empleo a los jóvenes que pueden ofrecer innovación
teniendo su primer puesto de trabajo y los jubilados flexibles aportarían
experiencia.
Fundamental es la creación de una economía competitiva
que implique reforzar la educación de los más jóvenes
para tener los mejores profesionales en el futuro.
Las empresas deben impulsar la formación e innovación
como herramientas para progresar. Es importante la proyección
internacional ya que sólo un 7% de las empresas españolas
exportan. También hay que acercar la Universidad a la empresa,
fomentar las Tecnologías de la Información y Comunicación
y potenciar el bilingüismo. Éstos son aspectos muy importantes
a tener en cuenta para gestionar las empresas. La I+D+I son las claves
para ser competitivos.
Hay que buscar modelos, adquirir lo mejor de otros países, por
ejemplo, Japón encabeza la innovación tecnológica
teniendo una tasa de paro del 5% frente al 20% de España.
Los países emergentes han respondido mejor a la crisis porque
desde hacía años han ido creciendo y acumulando recursos
que más tarde han utilizado. ¿Por qué no aprender
de estos países?
Algo muy importante a tener en cuenta es que las empresas españolas
tienen que buscar alianzas con empresas de países emergentes,
principalmente con Brasil, China, Rusia e India. ¿No sería
bueno que las universidades de España y estos países cooperasen
entre sí? De igual manera sería enriquecedor que equipos
de investigación se beneficiasen juntos. Según el economista
Andrea Goldstein, los países emergentes no son una amenaza sino
una fuente de oportunidades.
Albert Einstein, que creía en la creatividad de las personas,
decía:” La crisis es la mejor bendición que puede
sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes
estrategias”. Confiemos en el gran físico y matemático
alemán, e inmersos en esta crisis, luchar entre todos con optimismo.
Quiero hacer un llamamiento a la reflexión y a la capacidad del
ser humano para afrontar esta situación. Aunar esfuerzos hacia
una meta común con reformas y leyes que no perjudiquen a la sociedad.
Es época de la solidaridad, del sentido común, de la cooperación
para una mejor estabilidad. Un país crece con ahorro, sacrificio
e ilusión.
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