¿Soluciones
para reforzar la economia en la salida de la crisis?
Carlos
Mazo Llera
Estudiante de bachillerato, Colegio La Paz, Torrelavega (Cantabria)
En
estos últimos días hemos visto como se suceden en avalancha
las propuestas que plantean los agentes económicos, políticos
e incluso la Unión Europea para que sean formuladas por el Gobierno
de España y analizadas en el sentido de elaborar una medida económica
que ayude a remontar a la economía, cuando parece que está
a punto de finalizar la recesión, es decir, la caída del
Producto Interior Bruto, como máximo símbolo del inicio
del crecimiento económico tras una fuerte caída del consumo
y de la inversión.
Por ejemplo, Joaquin Almunia, como responsable de asuntos económicos
de la Unión Europea, ha avisado ya de que a pesar de que el mercado
de créditos hipotecarios y para la construcción todavía
no se ha restablecido, y que es uno de los pilares fundamentales para
que la economía española salga de la recesión,
se deben ir concluyendo los planes de ayuda pública que ha ido
prestando el Estado a la banca y es muy importante que se empiecen a
sanear los balances financieros para que disminuya en gran medida la
dependencia de los bancos en las ayudas y fondos públicos que
se han destinado a cubrir sus quebrantos financieros producidos por
la morosidad.
Además, es conveniente y así lo ha recomendado ya la Unión
Europea, que la banca trabaje a mayor largo plazo que hasta ahora lo
hacía y pueda prever mejor las épocas de morosidad y de
escasa concesión de créditos y préstamos.
También sería útil y beneficioso a largo plazo
para los bancos que estableciesen una especie de fondos destinados a
ser provisiones para afrontar con mejores garantías las caídas
tan bruscas de los créditos y los préstamos hipotecarios,
es decir, que hagan reservas de beneficios como hace cualquier otra
empresa para que en épocas de crisis, no tengan que recurrir
a la ayuda del Estado, porque esto debilita la economía de mercado
y crea ventajas comparativas entre distintas industrias, originando
competencia imperfecta y agravios comparativos entre sectores, porque
puede haber otros sectores también muy perjudicados por la crisis
y que no han recibido tanta ayuda pública.
En este contexto de recoger ideas para salir más reforzados de
la crisis económica y aprender de los errores cometidos para
evitar futuras crisis de la demanda tan fuertes, el Gobierno ha adelantado
que aprobará la Ley de Economía sostenible, que pretende
un cambio sustancial en el modelo productivo hasta 2020 a pesar de que
ya cuente de entrada con la visión escéptica de Joaquin
Almunia, que ha declarado que en una década no se cambia el modelo
productivo, sino que se requiere mucho más esfuerzo.
Sin embargo, el plan del gobierno consiste en hacer más transparente
el sistema financiero que ha acabado colapsándose, fomentar la
investigación y el dinamismo de los empresarios y luchar contra
el deterioro del medio ambiente.
Este plan, que me parece bastante bueno en cuanto a sus ideas y sus
fines, comprende una serie de objetivos, que pueden resumirse en: reorganizar
el sistema financiero, reduciendo el número de entidades, reformar
el funcionamiento de la CNMV, apoyar la internacionalización
de las empresas, simplificar los procedimientos administrativos para
las empresas, impulsar mediante rebajas fiscales el alquiler de la vivienda,
fomentar las nuevas energías y destinar más fondos para
proteger el medio ambiente, crear mecanismos para luchar contra la morosidad
en los pagos y apoyar fiscalmente a las empresas que se dediquen a los
servicios energéticos.
En su conjunto, esta batería de medidas genéricas para
impulsar la economía en los inicios del crecimiento en esta nueva
etapa que comenzará, muy probablemente en el año 2010,
me parece acertada y adecuada, siempre que se materialicen efectivamente
y se hagan teniendo en cuenta las necesidades de las empresas en ajustar
sus plantillas con arreglo a la demanda que tienen sus productos y servicios,
y así poder atender mejor los pagos a sus trabajadores, ya que
de nada sirve emplearles a jornada completa si puede pagarse su salario
y la empresa tiene que concursar y obviamente, ya no podrá emplear
a nadie.
Por último, quería hacer especial mención a la
tan esperada declaración de intenciones del Ministerio de Trabajo
de estudiar una posibilidad para permitir reducir la jornada de trabajo
en las empresas que por condiciones circunstanciales de la demanda de
productos y servicios y por causas estructurales, necesiten tener menos
horas de mano de obra por no requerir producir tantos productos y servicios.
Esta medida era necesaria en el mercado laboral, para hacer más
flexible la contratación, ya que son muchas las empresas que
necesitan de trabajadores, que en un determinado momento, no acudan
a trabajar por no necesitar producir tanto, para así poder reducir
costes y afrontar así mejor el pago de sus propios salarios,
lo que originaria menor número de concurso de acreedores de empresas,
al tener más ajustados los gastos con arreglo a los ingresos.
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