ARCo
Cantabria
Agricultura de responsabilidad compartida en Cantabria
Elena
Calleja estudiante de bachillerato, Colegio
la Paz, Torrelavega (Cantabria)
Se trata de una cooperativa que busca el intercambio de productos de
primera necesidad directamente desde el productor al consumidor.
Fue creada el pasado año por una serie de miembros de la red
COAG, la cual es la Coordinadora de organizaciones de Agricultores y
Ganaderos a nivel nacional, más concretamente se trata de los
componentes de la unión de ganaderos y agricultores montañeses
(UGAM-COAG).
Cuenta con 31 socios entre los que se encuentran pequeños agricultores,
apicultores, artesanos, y ganaderos de la zona, que se unieron para
crear un local donde vender sus productos de modo que se puedan satisfacer
todas las necesidades de una compra normal: vegetales, carnes, productos
lácteos, cosméticos, cereales...
Este local se sitúa frente a la entrada del parking principal
del Ferial de Ganados de Torrelavega. ARCo es un organismo existente
en toda España pero que hasta la creación de esta cooperativa
no existía en Cantabria, normalmente se presenta en forma de
uniones de productores de un solo tipo de bien, pero este supermercado
más innovador y práctico.
Aunque se trata de una cooperativa no recibe ayuda ni participación
del sector público, aún así esta unión de
productores con intereses y necesidades comunes pone en práctica
su iniciativa que durante este año ha tenido bastante éxito.
A su tienda acude clientela tanto de la ciudad como de toda la localidad,
que demanda un producto sano, de calidad y de confianza. También
suministran a otros municipios como Reinosa o Maliaño.
En una cooperativa siempre se busca un interés social, como en
este caso es el de luchar contra la importación de la frutas,
verduras o productos animales y evitar que los agricultores y ganaderos
obtengan un beneficio injusto por su producto, apostando por el producto
local y contribuyendo a la economía de nuestra tierra; ya que
en la actualidad en las grandes cadenas de supermercados los intermediarios
son los que más ganan. Por este motivo eliminando estos pasos
intermedios, transporte, mayoristas...; el precio del producto será
más barato y justo para ambas partes.
Por ejemplo un tomate autóctono puede resultar más caro
que uno proveniente de marruecos, ya que allí los salarios a
los empleados son mucho más bajos. Contra esto no se puede actuar
bajando el salario de los trabajadores autóctonos sino ofreciendo
más calidad y confianza.
Además como los socios se encuentran a pocos kilómetros
de la tienda, los alimentos no tienen que viajar durante horas, lo que
garantiza más frescura y mejor sabor, haciendo que no sea necesario
el uso de conservantes ni de grandes cámaras frigoríficas.
A todo esto se unen más beneficios como son el generar nuevos
puestos de empleo en el local y la confianza que genera conocer a la
persona que produce aquello que tu consumes.
Además, en este establecimiento la mayoría de bienes ofertados
son de origen ecológico, lo que tiene grandes beneficios para
el medio ambiente, al no usar pesticidas ni productos químicos
nocivos para este, y también para nuestra salud, pues no llevan
conservantes ni son alterados genéticamente por lo que tienen
mucho más sabor y calidad.
Se produce como en la antigüedad y los productos no están
pensados para ser vendidos a gran escala.
En cierto modo este nuevo modo de compra-venta emula a un mercado de
alimentación como el de toda la vida o como el que se celebra
en todos los municipios una vez a la semana, como el de los jueves en
Torrelavega.
En mi opinión es una buena iniciativa y apostar por este tipo
de ideas esta en nuestras manos.
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