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La
violencia baja de la grada
Alex
Goicoechea
estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)

Es
probable, y bajo mi humilde y forjada opinión de futbolista,
que cada semana, el escenario publico donde se junte mayor concentración
de ignorancia, malos modos y una competitividad, tan extrema como absurda,
sean los recintos deportivos, y en este caso, los campos de fútbol.
Estamos todos hartos de oír en los medios de comunicación
incidentes como el lanzamiento de botellas a entrenadores, peleas entre
hinchadas, agresiones a árbitros, agresiones entre jugadores,...vamos
una autentica guerrilla denominada deporte de masas. Y estos ejemplos,
por desgracia, su frecuencia se convierte en prácticamente semanal,
lo cual deja un panorama desolador.
Pero yo estoy seguro, con lo que observo y pruebo en mis carnes todos
los fines de semana, que estos problemas surgen en el fútbol
base, y poco a poco se hacen mas grandes hasta convertirse en gigantescas
bolas de violencia en el fútbol mas "profesionalizado"
del mundo. ¿Y por que opino esto del fútbol base?. Os
invito a pasaros por cualquiera de las numerosas instalaciones deportivas
de nuestra región los fines de semana. Veréis llegar un
chico de 10 años mas o menos, ese día juegan un partido
importante porque se juegan el descenso de categoría, (pero el
con diez años se pregunta: ¿Que es descender?), su entrenador
les ha estado motivando toda la semana con el partido, parece una misión
personal para el mister (el chico piensa que gane o pierda va a tratar
de pasárselo lo mejor que pueda). Llega el comienzo del partido,
el niño se siente orgulloso de poder llevar la camiseta del equipo
de su pueblo, (toda la vida ha estado viendo a los chicos mayores, y
ahora es él, el que tiene la oportunidad de defender lo mejor
posible a su pueblo). Todos estos alicientes van a convertir a este
día en uno de los mas felices de su vida; llega el momento de
tocar su primer balón, tiene una emoción terrible, da
el pase, y se va fuera; de repente, como resortes, se oyen dos voces:
La primera es la del entrenador que le dice, le grita vamos, que se
concentre, la segunda es de su padre, si, su padre el que le llevo al
equipo, le compro las botas, le lleva a todos los entrenamientos en
coche; su frase es corta pero muy explicita: "Joder, ¿a
que has venido a jugar o a pasearte?"; a partir de aquí
este niño no va a volver a disfrutar mas del partido, va a intentar
hacer todo lo posible para agradar a su padre, pero haciendo esto no
se agrada a él, ya no es feliz haciendo lo que mas le gusta.
Esto es un simple ejemplo, el niño no tiene ni nombre ni cara,
el padre es un personaje inventando; pero por desgracia lo único
no inventado es la situación, ya que momentos así se repiten
en todos los partidos, de mas chicos, mas mayores,...
Otro de los puntos oscuros del fútbol base, es la aparición
de equipos muy fuertes desde tiernas edades; yo creo que equipos como
el Racing, Madrid,... no necesitan tener equipos base con 10 años.
Que necesidad hay de que se enfrente el racing contra cualquier equipo,
y el resultado sea de 20-1, o 10-2,...que necesidad existe de que unos
chicos se vayan a casa con una derrota tan humillante, quizás
esos chicos el próximo partido contra el equipo fuerte que sea,
prefieran no jugar. Y por su bien, que no tengan como padre al del ejemplo
de antes. En definitiva, todo esto son ejemplos, de la absurda competitividad
que se le quiere dar al fútbol desde pequeños, casi a
enanas edades. El que siembra vientos recoge tempestades dice el refrán,
por lo tanto no sembremos vientos de competitividad y violencia en los
campos de fútbol, y no tendremos que recoger tempestades el día
de mañana en cualquier enfrentamiento entre hinchadas. Los niños
son niños en todos los sentidos, y los niños no tienen
preocupaciones solo hobbies, dejemos que el fútbol siga siendo
su hobbie y no su preocupación.
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Deporte
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