Ultraman,
una locura
Conocemos la durisima aventura de competir en un ultraman de la mano
de Josef Ajram
Bruno
Martinez estudiante de bachillerato, Colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)
Bebes en
la ponchera sin parar de dar pedales, más de 30 grados, 80% de
humedad, las piernas te arden y no puedes parar. Empezaste a nadar cuando
todavía no había salido el sol y ahora te golpea desde
lo más alto, todavía no has llegado ni a la mitad y te
preguntas qué haces tu en Hawai. ¿Dónde estás?10
kilómetros a nado, 415 sobre la bicicleta, 2 marathones, 3 días
para cumplirlos y por nombre, Ultraman. ¿Apetecible, verdad?
Esto es lo que nos diría Josef Ajram, español afincado
en Barcelona de padre sirio y madre española, y que tiene por
afición llegar al límite de la resistencia humana, sin
otra compensación que la de ganarle otra batalla a su cuerpo.
Digo afición y digo bien, porque por increíble que parezca,
este incombustible catalán es un bróker de la bolsa que
le dedica al deporte únicamente su tiempo libre. ¿Qué
puede llevar a una persona a aceptar este grado de sufrimiento y sacrificio
sin obtener más que una palmadita en la espalda y un collar de
flores?
La adrenalina de la competición, el afán de superación;
según el propio Josef: "Me encanta entrenar, disfruto y
siempre quiero más".
Aunque para nosotros, los simples mortales, un Ultraman pueda ser suficiente
para una vida, ésta no es más que otra experiencia en
su extensa carta de presentación. En su palmarés figuran
dos séptimos puestos en los Ultraman de 2007 y 2008, 5 Ironmans
(3.8 kilómetros a nado, 180 en bici y una marathon), 2 Des sables
(240 kilómetros por el Sahara en 6 días sin apoyos), un
segundo puesto en la Titan Desert Mountain Bike Marathon en la que se
debe atravesar Sahara en bicicleta sin ayuda, la Paris-Roubaix en 8
horas y cuarto y una Lisboa-Andorra en bicicleta, entre otras pruebas.
No esta mal para un niño que comenzó en el baloncesto.
Gran amigo del ex azulgrana convertido en triatleta, Luis Enrique Martínez,
ha pasado al Ultraman con el apoyo de la federación de triatlón
y una queja sobre el Iroman, en el que, según sus propias palabras,
se pone al negocio por encima de los
competidores.
Para poder disputar pruebas alrededor del mundo es necesario como nos
cuenta Josef un alto nivel adquisitivo, los viajes un día sí
y otro también a cualquier lugar del mundo, el equipamiento necesario
para competir, Josef dispone de una colección de 18 bicicletas
entre las que se encuentra la trek Live Strong de la que solo se fabricaron
375 unidades de las que en España solo se vendió una,
la de Josef. La comida liofilizada necesaria en competiciones como la
marathon Des Sables tampoco son gratis aunque según nuestro amigo:
“está muy buena”, y el resto del equipo, buzos de
neopreno para el tramo de natación, culotte y maillot para el
tramo ciclista y equipamiento para la marathon, playeras, etc. Es evidente
que no vamos a pedir mañana al jefe una semana de vacaciones
para irnos a malasia a correr un Ironman
pero siempre se puede pasar la mañana nadando en la playa, coger
la bici antes de comer y terminar el domingo corriendo un poco. Total,
todo es ponerse, ¿no?