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Mientras
haya mar
Los Solar, una familia entre olas
Gonzalo
Calle
estudiante de bachillerato,colegio La
Paz, Torrelavega (Cantabria)


Pablo
Solar, el gran campeón
Que las familias
están unidas es un hecho. Lo están, además, por
muchas más cosas que los míticos lazos de sangre. A los
miembros de una familia suele unirles el gusto por determinadas cosas
y la aversión por otras. Siempre hay, además, otras cosas
que a pesar del empeño de una parte no terminan de cuajar. Mi
madre lleva 18 años intentando que me gusten los libros y yo,
la verdad, no he podido aún comprobarlo. Sin embargo, se que
tienen que tener algo, porque de lo contrario ella no le dedicaría
tanto tiempo. Imagino que en casa de los Solar debió ocurrir
algo para que el destino terminara vinculándolos como lo ha hecho
al mundo del surf. He tratado de imaginar muchas veces qué fue
lo que pasó. Se que su padre era un buen deportista. Ese es el
principio. Todos los que han hecho algún tipo de deporte desde
pequeños y les ha gustado tienen muy buenos recuerdos. Eso debe
notarse, porque sus hijos tienen, en la mayor parte de los casos, tendencia
a imitar a sus progenitores.
Me han contado que el padre de Pablo y Alejo y el abuelo de Mirka y
Deva jugaba al fútbol en la Real Sociedad Gimnástica de
Torrelavega de extremo. A los más jóvenes de su familia
lo de balón no les llamó demasiado la atención
(también pasa), pero el destino les hizo nacer en Suances, en
donde en los años ochenta ya había quienes hacían
sus pinitos en el agua con una tabla de surf. Luego, lo de siempre,
veranos de los que cuentan nuestros padres: Mucho tiempo libre y tu
madre que por la mañana te levantaba de la cama, te daba de desayunar
y te mandaba a la calle. Con todo el día por delante y una tabla
de surf para toda la pandilla, había tiempo de sobra para descurbrir
si aquello te gustaba. Está claro que a los Solar les gustó
lo suficiente como para vincular su vida a aquella historia.
Muchos veranos después, Pablo se convirtió en profesional
y ha llegado a ser segundo de Europa (2002) y un montón de veces
campeón de España. Su hermano Alejo sigue disfrutando
del agua cada vez que puede, y se gana la vida vendiendo material deportivo
surfero. Luego están Mirka y Deva. Ellas empezaron más
tarde, pero seguro que bajo la influencia de sus tíos. Al fin
y al cabo, para cuando ellas comenzaron a ir a la playa la casa de sus
abuelos ya estaba llena de tablas. Mirka ha sido campeona de España
y la 13 del mundo. Deva es muy buena en bodyboard. También ha
ganado varios campeonatos de España. Ellas dos y su tío
Pablo han montando una escuela de surf en Suances. Está claro
que seguirán vinculados a este deporte durante mucho tiempo más.
Igual que hay familias de abogados o médicos, también
las hay de futbolistas o músicos, y en el caso de los Solar lo
que importa en el surf. No sólo les gusta, sino que además
son muy buenos. ¿Hablaran de olas en las cenas de Navidad?
Si hicieran ahora aquellas cartas que había cuando yo era pequeño
y que mostraban seis familias completas: padre y madre esquimal, abuelo
y abuela y niño y niña también esquimal, podrían
pedir permiso a los Solar y crear un nuevo palo para aquella baraja.
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Surf
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