Un
año mágico para el Racing
Una temporada mediocre en España, que empezo con un sueño
Álvaro
Saenz, Ruth Sañudo, Adriana Uriona estudiante de secundaria, Colegio La Paz,
Torrelavega (Cantabria)
Pese
a los apuros finales, la pasada temporada ha sido mágica, por
ser la continuidad en Europa de aquella en la que vivimos un sueño.
La mejor en la historia actual del conjunto cántabro, trás
del subcampeonato español de la temporada 1930-1931. El equipo
verdiblanco se clasificó para la copa de la UEFA, y llegó
a las semifinales de la copa de su Majestad el Rey.
La temporada comenzaba con una baja fundamental, la de Nicola Zigic,
buque insignia junto con Munitis de la temporada anterior. Además,
el banquillo era dirigido por Marcelino García Toral, que venía
del Recreativo. Para el Presidente F. Pernia, la temporada no comenzaba
bien, ya que se le criticaba por su política de fichajes. Pero
al final fue todo un éxito y según los periodistas; todo
es debido a la unión, según declaró uno de los
capitanes, Pedro Munitis a este periódico “La clave ha
sido la unión", y afirma "Otro año como el pasado
es muy difícil". La temporada pasada hizo posible que el
Racing jugara por primera vez una competición europea, la UEFA.
El primer partido fue contra el Honka Spoo, y después, el Racing
se enfrentaría a grandes clubes como el Manchester City, el PSG
o Schalke 04.
En palabras de Munitis: “ Nunca pensé llegar a jugar la
UEFA cuando era niño, era una ilusión. Me siento afortunado
de jugar en una competición europea con este club en el que llevo
desde los 11 años, y por el que he pasado situaciones de todo
tipo”. A Munitis le preguntábamos con qué se queda,
con la Champions del Madrid o la UEFA del Racing; y no lo dudó:
“Entre jugar la Champions con el Madrid y la UEFA con el Racing,
me quedo con esta última".
Aparte de la unión mencionada anteriormente, el entrenador, Marcelino,
fue otro de los culpables de tan gran temporada, según Munitis:
“Para mí, Marcelino es el entrenador que mejor trabaja
y mejor ve el fútbol”. Algo importante de la temporada
pasada fue el gran ritual de cantar “ La Fuente de Cacho”
cuando el equipo salía al campo o cuando en algún momento
de juego lo necesitaba, algo simplemente precioso y memorable para todos.
Otro partido que nunca se olvidará es el que enfrentó
al Racing contra el Osasuna, el partido en el que el Racing se clasificó
para la UEFA en la última jornada de la temporada, y en el que
las tres cuartas partes de la ciudad estaban en las calles festejando
la clasificación europea. Ahí fue cuando se vivieron los
momentos de mayor ilusión. La fiesta duró hasta las tantas
en el Ayuntamiento de Santander, que se envolvió durante toda
la noche en los emocionados gritos de la aficion.
Aquel
sueño, sin embargo, ha quedado reducido a las cenizas de un año
gris y miserable, con desquites, desidias y mucha incomunicación.
Mucha de ella por parte de un técnico sin pasión ni ilusión.
Demostrada una vez la verdad de las posibilidades del club toca ahora
redimirse mediante un planteamiento valiente. Solo debe estar aqui,
quien de verdad quiera vivir, un año mágico