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La
violencia en el futbol base
Álvaro
Gutierrez
estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)


Borja
ha sido siempre mi amigo, yo creo que incluso antes de yo saberlo. Borja
esta ahora en el hospital con la tibia y el peroné roto Es jugador
de fútbol, y creo que ese no es su sitio. Primero tuvo problemas
en su club , por no pasar por el aro de ciertas costumbres ya admitidas,
y castigado al equipo B. Luego, su calidad, le ha hecho blanco fácil
de los cazadores de área. Pensé en entrevistarle, pero
he creído mejor que el os cuente su historia.
”Este documento esta enfocado desde mi experiencia en el mundo
de las categorías inferiores del fútbol. Mi carrera deportiva
no ha sido muy extensa, apenas de tres años,pero en ese poco
tiempo he sido testigo y he sufrido las injusticias que se producen
en estas categorías inferiores y a la vez la violencia que se
desata en estos partidos por parte de los jugadores y lo que es aun
mas lamentable,del publico. Una parte de esta situación son los
árbitros. Infravalorados, aunque culpables de los que ocurre
en los campos. Y que decir de los clubs, sus “trapicheos”
y sus “directivas”, que juegan a reyes del mundo, desde
un reino del tamaño de su sensibilidad.
Lo
pero, es evidente en mi caso, es la violencia que existe en estas categorías.
Creo que la culpa de que este hecho este tan arraigado comienza en las
ordenes de los entrenadores ya que animan el juego duro incluso sucio
por parte de sus jugadores sin pensar en la integridad fisica del contrario,
y en la parte educativa que debe tener todo deporte. Pero este es un
mundo muy competitivo, en el que muchos esperan labrar su futuro, otros
son los peones del poder de sus directivas, y otros buscan la catarsis,
el desahogo. Yo soy delantero y me he enfrentado a autenticos matones
que se olvidan del balon y se centran en derribar al contrario,mientras
es apoyado y aplaudido por su aficion y por su entrenador. Incluso existen
casos de equipos ya catalogados como “equipos movida”lo
que quiere decir que siempre que se juega contra ellos ocurren graves
incidentes violentos, puesto que son autenticas bandas de camorristas
que van a jugar para desahogarse golpeando a los contrarios sin ningún
escrúpulo. Aquí aparece la figura del árbitro,
desde mi punto de vista los árbitros no hacen lo suficiente para
evitar el juego sucio ya que hay autenticas barbaridades de entradas
que son sancionadas de manera muy desigual, lo que provoca que la violencia
se mantenga en el juego,por no hablar de la actitud de algunos árbitros,
que da la impresión de que vienen a exhibirse, tratando a los
jugadores de una manera aborrecible,lo que encrespa aun mas los ánimos
de los equipos participantes. En algunos encuentros incluso aparece
la policía, ya que es conocida la rivalidad entre esos equipos
y siempre acaban a golpes.

El
futbol, objeto de culto, fuente de poder en nuestros dias
La
violencia no existe solo dentro del terreno de juego, lo que es peor,
se fragua en las gradas. Lo mas habitual y de lo que nunca carece un
partido es de los insultos que recibe el arbitro, hecho sin mayor trascendencia
porque el arbitro no suele contestar, aunque desde mi punto de vista,
esto afecta al ambiente que rodea el juego y al grado de objetividad
del colegiado debido al miedo de las amenazas del publico o por el “favoritismo”
que puede desarrollar hacia un equipo si esta siendo recriminado por
la aficion .Esto seria simplemente violencia verbal,pero no es la unica
que aparece, las peleas entre el publico de los diferentes equipos suele
convertirse en autenticas batallas en las que suelen participar posteriormente
los jugadores. La afición de algunos equipos consta de una minoría
de padres y de una gran mayoría de chavales que solo van con
animo de pelea, llevando palos, cascos de moto y demás…
Todos
estos hechos hacen que el juego no se pueda desarrollar con normalidad
y exista el miedo dentro del campo de fútbol, algo que debería
solventarse con el aumento de las sanciones a los jugadores y a los
clubes, y así controlar el buen desarrollo del futbol en estas
categorías. Pero no nos engañemos, la sanción no
es la única salida. Aquellos que dirigen el fútbol deben
ser conscientes de su labor formadora, y de su responsabilidad. Es un
juego, que a mi me apasiona, pero mi vida no depende de él, ni
la de nadie.
Los
abusos y las injusticias también los puedes vivir en tu propio
club. Es normal que los clubes, en ligas inferiores tengan varios equipos
(A, B). Yo jugué una temporada en el B de juveniles, y existía
el A, que jugaba en liga nacional. El caso es que es el A era el equipo
privilegiado del club, el que se llevaba todo tipo de atenciones, mientras
que el mío dependía de las decisiones y caprichos del
entrenador de liga nacional sin pensar en las necesidades del segundo
equipo e incluso cuando el primer equipo no lo necesitaba .Por poner
un ejemplo: el primer equipo juega un amistoso y se lleva a tres de
los mejores jugadores de mi plantilla, mientras mi equipo esta en plena
competición y tiene que afrontar un partido solo con once jugadores,
esto es apoyado por la directiva que nos limita el uso del campo de
hierba a un partido por temporada mientras el equipo de nacional goza
de plena libertad. Incluso a la hora de entrenar nos marginan en un
espacio muy reducido y sin el equipamiento que acapara el primer equipo.
Estas son parte de las injusticias que mi equipo recibía y que
a provocó que mi entrenador se planteara su continuidad en el
club. ¿Por que?. Tener varios equipos de base ayuda a la hora
de obtener subvenciones de la administración. Nada más,
ahí se acaba el interés por ellos.
Es solo mi pequeña experiencia, pero no me equivoco si te digo
que no es única. Y cuanto mas pequeño es el equipo. Las
directivas se hacen dueñas y señoras del control del equipo
intentando alcanzar sus objetivos personales, sin prestar atención
a las necesidades de sus categorías inferiores, cueste lo que
cueste y caiga quien caiga”.
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