Álvaro
Trueba estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)
La
Paris-Roubaix es una prueba profesional ciclista que se realiza en Francia,
una de los “Cinco monumentos” también conocida como
La clásica de las clásicas o El infierno del norte. Es
una de las cinco clásicas más conocidas del mundo, junto
a la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la Lieja-Bastone-Lieja
y el Giro de Lombardía. También es una de las más
antiguas, se inicio en 1896, dirigido por el periódico deportivo
Le Velo. Se la considera como a una de las más exigentes del
mundo ya que su recorrido es tan largo como duro sale del norte de Francia
y llega al mítico velódromo de Roubaix en Bélgica,
con un total de 250kms, 50 de los cuales son sobre pavés, estos
divididos en 28 tramos, cada uno con una longitud entre los 200 m y
los 3700 m. Durante todo el recorrido las orillas de las carreteras
están llenas de público, la afición por el ciclismo
en esta zona es increíble y la sensación que produce es
indescriptible, se siente el calor y el apoyo de la gente es imposible
calcular los millones de personas que se pueden reunir en esta carrera
y procedentes de todo el mundo. Un verdadero infierno, pocos son los
corredores que quieren participar, ya que la habilidad de cada corredor
y la suerte juegan un papel importantísimo, aunque simplemente
por su historia es un placer poder estar presente.
Una carrera de un día al alcance de muy pocos, en la que solo
los mejores se mantienen con opciones de ganar, es completamente llana
pero selectiva por el pavés principalmente aunque la climatología
también juega un papel importante, viento, frío, agua
e incluso la nieve en algunas ocasiones marca completamente la prueba,
al situarse geográficamente entre el norte de Francia y el sur
de Bélgica y siendo en el mes de abril, es lo más habitual,
como también lo es ver a los corredores entrar en la meta llenos
de barro y completamente agotados. En la mayoría de las ediciones
el tiempo es malo y los tramos se convierten en una autentica pista
de patinaje con barro y sin visibilidad, se convierte en el doble de
exigente, aunque por suerte en los últimos años el tiempo
a acompañado y reina el polvo levantado por la velocidad de los
corredores, coches y las motos. Hay que tener en cuenta que en estos
tramos los corredores llegan a alcanzar unas velocidades de vértigo
que pueden llegar a los 50 kms/h con unas vibraciones impresionantes
donde sufre todo el cuerpo, sobre todo las manos y donde los ciclistas
van botando literalmente en la bicicleta. Hay que vivirlo para saber
lo que es, no es imaginable para un espectador a través de la
televisión.
Para esta prueba todos los equipos trabajan con un material distinto
a los de una carrera normal, aquí el material debe ser duro y
muy resistente, incluso la anchura de los tubulares o cubiertas es un
poco más ancho de lo normal para un mayor control de la bicicleta.
El cuerpo de los ciclistas queda resentido después de la prueba
un par de semanas, tanto los que han conseguido acabarla como los han
sufrido caídas y no han conseguido concluir. Cada tramo de pavés
es calificado según su dureza con 1 ,2 ,3 ,4 o 5 estrellas y
los más conocidos son el Bosque de Arenberg con 2.400m (en el
cual no dejan el tránsito de los coches debido a su estado y
conservación), Mons en Pevele de 3000m y el Carrefour del Abre
con 2100 m, estos tres están calificados con las 5 estrellas,
por la dificultad que tienen. Además la mayoría de los
tramos no son planos son muy irregulares y están muy mal cuidados,
es decir la parte central es alta y hacia los lados esta en caída.
Los corredores intentan rodar por la parte central que es la que mejor
suele estar y sino por las mismas orillas de la carretera. Al llegar
los corredores al velódromo de Roubaix casi irreconocibles, estos
se duchan en las míticas duchas del velódromo, como es
tradición desde sus primeras ediciones, en cada “taquilla”
esta el nombre del ganador de cada año que se ducho allí.
El corredor que ha conseguido más victorias es Roger De Vlaeminck,
la mayoría de los vencedores son belgas y franceses en esta prueba
si miramos la historia, pero desde la década de los 90 han comenzado
a ganar corredores de distintos países, en la actualidad los
mas destacados y favoritos son Tom Boonen y Fabian Cancellara aunque
también hay un grupo reducido de corredores que pueden optar
a la victoria, aunque siempre surge la sorpresa.
En esta edición 2011 el vencedor ha sido Johan Van Summeren,
seguido de Fabian Cancellara y Maarten Tjallingii. Las tácticas
de equipo han sido importantes este año en el trascurso de la
prueba. Esta carrera se realiza también desde hace unos años
en la categoría junior, y entra dentro de la Copa de las naciones
UCI. En la que participan muchas selecciones nacionales tanto de Europa
como de los demás continentes. La carrera se hace sobre un recorrido
de 118kms en los que 30 son sobre el pavés divididos en 16 tramos,
los últimos 80 kms de la carrera son iguales que los últimos
80kms de los profesionales. En esta edición 2011 han participado
18 selecciones con 6 corredores cada una, las más destacadas
son Bélgica, Francia, Alemania, Italia, España, Suiza,
Luxemburgo, Inglaterra, Rusia, Holanda entre otras Este año Francia
ha conseguido hacer doblete y cerrando el pódium un holandés.
Los españoles no tuvimos suerte ya que en el primer tramo de
pavés, alrededor del km 40, hubo una caída masiva en la
que 4 de los 6 integrantes se fueron al suelo, 3 de ellos tuvieron que
abandonar y los otros 3 pudieron concluir la prueba en los puestos 34,
50 y 62.
¿Y
tu que opinas?
Opina
y reflexiona, pero ser respetuoso. Esta web permite los comentarios
sin ser usuario registrado, pero te sugerimos que te identifiques,
como una forma de crear comunidad y compartir ideas.