Pablo
Acacio Gutierrez de la Peña estudiante de secundaria, Colegio
La Paz Torrelavega (Cantabria)
Hablar nos parece natural, algo que hacemos desde pequeños, y
por eso no solemos analizar nuestro lenguaje, ni mucho menos pensar
de donde proviene.
En nuestras conversaciones cotidianas todas las personas utilizamos
frases hechas, que son expresiones populares que tienen un significado
figurado, que no es literal, y que todo el mundo entiende porque las
hemos oído miles de veces y que se han ido transmitiendo de generación
en generación. Si preguntamos cuál ha sido el inicio del
significado de esa expresión que es tan familiar para todos,
la mayoría de la gente no lo sabe. Además si esa frase
se intenta explicar nos resulta mucho más difícil y hay
que emplear muchas más palabras. Son difíciles de traducir
a otros idiomas, y suele existir en todos ellas expresiones equivalentes,
según su propia visión del mundo: en español se
dice:"llueve a cantaros” y en inglés su equivalente
sería:”to rain cats and dogs”.
El origen de muchas frases hechas no es seguro y tiene diferentes versiones.
A veces ya estaban en latín y otras veces provienen de una situación
concreta, que al ir pasando el tiempo ha ido cambiando. Por ejemplo
las expresiones:” vender la burra”/”vender la moto”,
tienen el mismo significado pero utilizar en la actualidad:”vender
la moto” responde a los cambios tecnológicos, que se reflejan
en el idioma.
La lengua refleja la cultura y, a su vez, la cultura se puede aprender
a través de las expresiones hechas, que reflejan como es un pueblo.
Para aprender un idioma no es suficiente saber la gramática y
la pronunciación, sino que hay que saber los usos reales de esa
lengua en la conversación, canciones, TV, periódicos...
Por eso es fundamental entender sus dichos populares o modismos, que
no pretenden educar, sino que sólo describen una situación
o un rasgo de personalidad. Sin embargo, los refranes y proverbios son
diferentes ya que contienen una moraleja o enseñanza, que suelen
rimar, y no suelen conjugarse. Incluso existe una ciencia que investiga
esa información popular acumulada durante cientos de años
y que se llama: Paremiología.
En España las expresiones populares tienen que ver con el mundo
del toro(“dejar pa el arrastre”,” cortarse la coleta”,
“echar un capote”), con nuestra geografía(“estar
entre Pinto y Valdemoro”), con nuestras creencias religiosas(“no
sabe de la misa a la media”,”quedarse para vestir santos”,
“en un santiamén”,” para más INRI”)),
con el marinero(“a todo trapo”,” a toda vela”,”
a palo seco”), militar(“mandar a la porra”, “pasar
la noche en blanco”),costumbres( “ir de gorra”, “dejar
en la estacada”),con nuestra historia(“echarle el muerto
a alguien”, “no hay moros en la costa”)...
Si sabemos lo que significa una expresión en su origen, después
será más fácil utilizarla en la vida diaria. Cada
frase hecha tiene un momento a partir del cual se comenzó a decir
y se popularizó. Hay muchísimas, por lo que he elegido
solamente algunas por las que he sentido más curiosidad, pero
podéis seguir investigando sobre todas las demás.
“MANDAR A LA PORRA”: expresión despectiva que proviene
del ámbito militar. Antiguamente, entre los militares, el soldado
que tocaba el tambor llevaba un largo bastón llamado”porra”
que se clavaba fuera del campamento para señalar dónde
tenía que acudir el soldado arrestado por faltas leves.
“ARMARSE LA MARIMORENA”: describe un gran alboroto con disputas,
voces y golpes.Proviene del siglo XVI en Madrid, donde había
una taberna regentada por María Morena y su esposo, que guardaban
el mejor vino para los clientes distinguidos y ofrecían el de
peor calidad al pueblo. En cierta ocasión, los clientes se enfadaron
y quisieron probar el vino bueno, a lo que la fornida mesonera se negó
y hubo una gran disputa con destrozos, golpes y puñaladas, hasta
que llegaron los alguaciles.
“SER UN CAFRE”: es toda persona o situación contraria
a la civilización y a la cultura. Cafres son los habitantes de
Cafrería, grupo de pueblos bantúes de África del
Sur, en el Cabo Natal. Los geógrafos del XVII y XVIII, denominaban
así a la parte de África situada al sur del Ecuador, poblada
por infieles, es decir: no árabes.
“ECHARLE A UNO EL MUERTO”:significa imputar a un tercero
la culpa de lo que no ha hecho, y proviene de la Edad Media, cuando
dentro del término de un pueblo aparecía una persona muerta
de forma violenta y no se sabía quién lo había
asesinado, los habitantes del pueblo debían pagar una multa.
Para no hacerlo escondían el cadáver y por la noche lo
arrojaban al término del pueblo próximo.
“ESTAR EN BABIA”: estar distraído y ajeno a la realidad.
Babia es una apartada comarca leonesa que linda con Asturias. Era el
lugar de descanso preferido por los reyes de León en la baja
Edad Media. Con frecuencia el monarca, harto de las intrigas de los
nobles en palacio, se apartaba a este lugar y los vasallos se inquietaban
y, al preguntar por él, les decían que estaba en Babia.
“DÁRSELA A UNO CON QUESO”: cuando alguien es engañado
o estafado. Proviene de la Edad Media, época en que la Mancha
era famosa por sus vinos de calidad, y los taberneros de toda España
iban a sus bodegas a comprar barriles de vino y, antes de pagar, probaban
la mercancía. Para dar salida a las partidas de vino de baja
calidad, los dueños de la bodega ofrecían a los compradores
novatos y un plato de queso manchego en aceite, ya su sabor hacía
que el paladar no distinguiera un buen vino de otro peor.
“NO SE GANÓ ZAMORA EN UNA HORA”: recomienda paciencia
ya que empresas largas y difíciles requieren largo tiempo. Proviene
de la época de Dª Urraca, hija de Fernando I, quién
recibió, al morir su padre, el señorío de Zamora.
Pero su hermano, el rey Sancho II de Castilla, sitió la ciudad
para intentar quitársela y ella la defendió bravamente
6 meses, hasta que asesinaron a su hermano.
“MÁS LOCA QUE UNA CABRA”: es despectiva. Las cabras
al destetarlas son inquietas y tienden a escaparse y perderse en los
montes, y se las escucha por las noches berreando por su madre. Por
eso el granjero debe cerrar bien el corral(los corderos al contrario,
siguen a su rebaño y especialmente a su madre)
“IRSE POR LOS CERROS DE ÚBEDA”: Se refiere a estar
perdido. En la época de la Reconquista, Fernando III contó
con la ayuda de un noble caballero para tomar Úbeda, en Jaén
Parece ser que el noble se presentó después de la toma
de la villa, diciendo que se había perdido por los cerros de
Úbeda.
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