|
|
Bush
inventa el medico bionico
Fernando
del Rio, Madrid

Aunque
el sentido común indica que las guerras estan mejor olvidadas,
y que son mejor curadas las heridas que no se hacen, los americanos
andan dandole vueltas a como conseguir mas soldados, ahora que no se
alistan ni los hispanos, y como curarlos, ahora que Irak se ha convertido
en una carniceria diaria. Bush y el pentagono, en medio de tanta tribulación
estan financiando la investigación necesaria para crear un sistema
robotizado que sea capaz de operar y sanar a soldados, en medio del
campo de batalla, o en sus aledaños, y sin necesidad de exponer
al personal médico. Hasta el momento, el departamento de defensa
ha gastado 100 millones de dólares en este proyecto. No es la
unica operación de ciencia ficción que EE.UU. ha emprendido,
pues en los últimos años cientos de millones han sido
gastados en la creación de aviones no tripulados, carros de asalto
robotizados, desactivadores de bombas automatizados y otros ingenios
futuristas, ante la escasez de soldados, y las cuantiosas bajas sufridas
en Irak.
Pero volviendo al aspecto médico, la nueva criaturita es el Trauma
Pod, desarrollado por la empresa ASR International, cuyos investigadores
se han basado en parte, en el robot Sistema Quirúrgico da Vinci,
desarrollado en los años 80 para este mismo fin, pero que finalmente
fue deshechado por resultar demasiado pesado y dependiente de los profesionales
como para ser útil en un campo de batalla.
Años depués, en 2000, la Agencia para la Alimentación
y los Fármacos (FDA, en sus siglas en inglés), autorizó
su uso civil y el Da Vinci, un auténtico monstruo al más
puro estilo de Steven Spielberg, se instalo en en 300 hospitales, con
un coste de 1,3 millones de dolares por unidad. Hasta ahora, su utilidad
ha destacado en operaciones de próstata y reparaciones de válvulas
del corazón.
Con este sistema, los cirujanos se sientan en una consola a pocos metros
de los pacientes y por un monitor ven las imágenes tridimensionales
del interior del cuerpo, trasmitidas por una cámara. Los médicos
deslizan las manos en un mecanismo que transmite sus movimientos a los
brazos robóticos, armados con el instrumental quirúrgico.
Ahora bien, para cambiar el bisturi o suturar una herida precisa de
asistentes sanitarios. Y ese es uno de los retos que el Trauma Pod deberá
superar mediante comunicaciones sin cables, lo que, a su vez, precisa
de un ancho de banda muy grande. «Es uno de los problemas que
no será solucionado en sólo dos años», ha
declarado recientemente John Bashkin, uno de los responsables de SRI
International. Otro problemilla es el tamaño porque deberá
ser transportado en un helicóptero o en un vehículo militar.
Aunque no disponen de tanto dinero como los que desarrollan las armas,
esperan poder demostrar en dos años que el robot puede suturar,
en tiempo real, los vasos sanguineos de un cerdo a distancia, como paso
previo para experimentarlo en carne humana.
En el proyecto también participan otras empresas y varias universidades.
Incluso la NASA ha manifestado su interés en el Trauma Pod, por
si un día es necesario hacer una intervención en el espacio
exterior a un astronauta. ¿Y no seria mas facil no mandar a los
soldados a la guerra?.
Opina y vota por este artículo
|

|