Laura
San Emeterio estudiante de bachillerato, Torrelavega
(Cantabria)
Abril de
1961. Yuri Alekséyevich Gagarin se convirtió en el primer
hombre al espacio.
Diciembre de 1995. Primer intento de enviar un globo aerostático
a la estratosfera.
Actualmente. Gracias a compañías como Virgin Galactic,
cualquiera puede sentirse cómo Yuri A. Gagarin.
Efectivamente, hoy, se puede ser un turista del espacio. Se puede estar
algo más cerca de las estrellas. Se puede tocar el cielo.
Inspirados en momentos históricos del hombre y el espacio, como
cuando Neil Armstrong pisó la luna, nuevas compañías
han emprendido el viaje hacia el turismo espacial. Es hora de olvidar
destinos como California, China, Japón, Brasil o Finlandia y
empezar a pensar a lo grande. Y a ahorrar, cuanto más, mejor.
Es hora de pensar en hacerle una visita a aquello que siempre quisimos
ver de cerca.
Los viajes al espacio, son una industria todavía un poco desconocida.
Sin embargo, se están empezando a abrir camino en el turismo
de lujo. Obviamente, no es precisamente el turismo más asequible
del planeta ya que el precio más barato de viaje está
entorno a unos 200.000$, aunque tras el aterrizaje en Tierra (nunca
mejor dicho) se pueden recuperar 20.000$ del seguro si no se ha sufrido
ningún percance.
La primera empresa en ofrecer este servicio fue Space Adventures, que
se creó con ayuda de la Agencia Espacial Rusa 1998 en Washington
D.C.. A esta, le siguió Virgin Galactic, una sucursal de la gran
empresa de Richard Branson, encargada exclusivamente del turismo espacial.
Hoy, existen otras compañías como ‘Zero2Infinity’
(la cual se asoció con un equipo de científicos catalanes
para enviar un globo aerostático desde España a la estratosfera),
Destinia y Yeti Club (empresas españolas asociadas con Space
Adventures).
Y si ya de por sí raro parece que exista este tipo de turismo,
también es remarcable que el hecho de que hay distintos tipos
de turismo espacial.
Hay cuatro tipos de turismo espacial:
- Viajes Orbitales: son los viajes hace más cortos. Consisten
en una vuelta alrededor de la Tierra en noventa minutos. Esto supone
ir a una velocidad extremadamente elevada, lo que hace indispensable
el requerimiento de un cursillo de entrenamiento físico, para
poder soportar el viaje. Las compañías que más
ofertan este tipo de viajes son Space Adventures y MirCorp (una empresa
holandesa). Sin contar los viajes a la estación espacial, estos
son los viajes más caros.
- Viajes de Gravedad Cero: la principal atracción de este tipo,
es la experimentación de la gravedad cero. Son viajes especialmente
diseñados para convivir un periodo corto de tiempo (1-4 días)
en gravedad cero. Las naves utilizadas en estos viajes están
construidas de forma que a los pasajeros les sea más fácil
moverse por ella. Para esos viajes se precisa un cursillo previo para
aprender a mover el cuerpo.
- Viajes limítrofes entres Estratosfera y Espacio: este tipo
de viajes es el más barato (precio base 200.000$). Los ofrece
en su mayoría Virgin Galactic, y consisten en un vuelo de dos
horas, de las cuales, durante cinco minutos se sale de la atmósfera
para que los pasajeros experimenten la gravedad cero, el resto del tiempo
se invierte en un paseo por la estratosfera, con las maravillosas vistas
de la superficie terrestre y el espacio que esto implica, claro. La
compañía Virgin ofrece un curso de tres días para
preparar tanto, física como mentalmente al individuo para el
‘vuelo’.
Viajes a la Estación Espacial (Space Island): estos viajes todavía
no se pueden hacer, puesto que la estación espacial Space Island
es un proyecto propuesto por las compañías dominantes.
Durante el primer año después de su inauguración,
se esperan recaudar poco menos de dos millones de euros por una semana
de estancia por visitante. Se prevé que para esto, se necesitaran
cursillos de adaptación a la gravedad cero previos a la estancia.
Este tipo de turismo, plantea un problema: la contaminación.
El diseño de las naves es muy importante para poder reducir el
impacto medio ambiental de estas. Por eso, las empresas pioneras del
negocio se han puesto manos a la obra con ello.
El ejemplo más claro es el de Virgin Galactic, cuyas naves están
fabricadas en un compuesto de carbono más duro que el metal,
pero infinitamente más ligero; lo que conlleva a una reducción
del combustible a consumir, ya que el proyectil es más aerodinámico.
También han diseñado motores híbridos, los cuales
apenas contaminan, pues se utilizan combustibles no tóxicos,
con una tecnología especial que aprovecha el impulso de lanzamiento
para reducir el tiempo de quema.
Aunque algo arriesgado, se tomaron las suficientes medidas de seguridad
para que fuese totalmente seguro aterrizar sin usar ningún tipo
de energía, es decir, que cuando llega el momento de bajar de
las alturas no se quema combustible.
Además, todos los materiales que se utilizan para la construcción
de las naves son reutilizables. Claramente, todo un ejemplo de compromiso
con el medio ambiente.
Está claro, que dentro de poco, alcanzar las estrellas no será
solo un sueño. Tal vez estemos más cerca del futuro de
las naves intergalácticas de Star Wars o Startreck.
Por lo menos, sabemos, que ya podemos alcanzar el cielo.
¿Y
tu que opinas?
Opina
y reflexiona, pero ser respetuoso. Esta web permite los comentarios
sin ser usuario registrado, pero te sugerimos que te identifiques,
como una forma de crear comunidad y compartir ideas.