proyecto ABP de estudiantes

Tema 28. Alfonso XII y el canovismo

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En este tema vamos a estudiar los inicios de la Restauración monárquica y borbónica tras la experiencia fallida del Sexenio Democrático. De aquí obtendremos la información necesaria para las preguntas 15 y 16. Empezamos como siempre visionando lo que ocurrió

 

 

1-La Restauración y su origen

Conocemos con este nombre un periodo de tiempo que se desarrolla en España entre 1875 (fecha de la llegada al poder de Alfonso XII), hasta 1931 (fecha en que se proclama la segunda Republica, tras el fracaso de la dictadura de Primo de Rivera). Un periodo caracterizado por el restablecimiento de la monarquía liberal, con todos los vicios de épocas pasadas (caciquismo, falta de representatividad). Como la monarquía regresa, a este periodo de la vida española que se va a desarrollar entre 1876 y 1931, a este largo periodo le vamos a llamar Restauración. Comprende dos reinados (Alfonso XII y Alfonso XIII) y una regencia (la de Mª Cristina de Habsburgo).

Desde 1873, la situación del Sexenio, como sabemos era insostenible. Al mismo tiempo, la abdicación de Isabel II, y su renuncia a sus derechos dinásticos a favor a Alfonso de Borbón, su hijo, abría la posibilidad de restauración de la monarquía, al quedar fuera la odiada reina. Alfonso era un hombre joven, de su tiempo, de formación política y cultural más que aceptable, y educado en Inglaterra, uno de los países mas avanzados de su época. Además desde 1870, Antonio Canovas del Castillo, político liberal y conservador había ido tejiendo una hábil propaganda a favor del joven rey, que le presentaba ante la opinión pública española como un hombre actual, comprometido con el orden y la seguridad, con el progreso económico y social, y respetuoso con la legalidad y los avances políticos del Sexenio. Solo era cuestión de paciencia. Y Canovas, su mentor la tuvo.

En 1875, la situación en España era desquiciante, con la republica sumida en el caos, y Castelar, su último presidente, escorado a la derecha para mantener el orden. Un golpe de estado de Serrano y Pavia había acabado con el régimen e instaurado un gobierno provisional sin definición ni ideología. En esas circunstancias Canovas se dirige a Sandhurst, la prestigiosa academia militar inglesa donde estudia el joven príncipe y le expone que el país esta maduro para aceptarle, proponiéndole que asuma el cargo de rey y reinstaura la monarquía.

Así nace el manifiesto de Sandhurst, en el que el rey acepta la corona. Pero debemos entender el documento no solo como una aceptación, sino como un manifiesto tendente a presentar al rey con una imagen determinada ante el pueblo. No es el típico monarca autoritario y doctrinario que España ha padecido. El manifiesto, redactado por Canovas le presenta como un hombre moderno, flexible, liberal y que acepta las conquistas de los últimos años. Es además un compromiso con la nación, de restablecer el orden y la monarquía y de respetar la legalidad y los procedimientos parlamentarios. Un compromiso de gobernar con firmeza, sin aceptar mas desordenes y con una ácida critica a un sistema representativo que no había impedido tanta guerra y rebelión. Pero con una aceptación expresa a la moderación, el dialogo, la integración de las fuerzas políticas y la modernización. Quien quiera participar en este sistema será bien recibido, quien se oponga, no tendrá cabida en el país. Es por tanto el programa político que dibuja los 50 siguientes años de la vida española.

  1. El inicio de la Restauración.

El reinado de Alfonso XII tomo cuerpo en 1874, ante la crítica situación del país (insurrección cantonal, radicalismo obrero, aislamiento internacional, división de los partidos republicanos y oposición de alfonsinos, carlistas y la iglesia. Un grupo de militares disolvió el congreso y proclamo un gobierno (aun teóricamente republicano) dirigido por el general Serrano y formado por políticos demócratas y radicales. El gobierno se esforzó en controlar la rebelión cantonal, obrera y carlista y se centro en el restablecimiento del orden.

Mientras tanto Canovas agrupaba cada vez más voluntades. Estaba claro que la republica no era la solución, pero Canovas tuvo que emplearse a fondo para convencer a las clases dirigentes y a los propietarios que el pasado tampoco. Era necesario buscar un punto intermedio que garantizase el dominio oligárquico, pero evitase los viejos vicios de los años anteriores: golpes de estado, revueltas y marginación del poder de la oposición burguesa. Por eso Canovas pretendía la aceptación del nuevo rey, y su regreso por petición pacifica de las cortes.

El período isabelino había significado la hegemonía del partido moderado, que defendía el liberalismo surgido tras la crisis del Antiguo Régimen, pero en sentido restrictivo, siguiendo lo que se conoce como liberalismo doctrinario.

Este régimen había significado el predominio político de los propietarios agrarios beneficiados por la desamortización y las clases conservadoras, bloqueaba el acceso al poder de los partidos de oposición, para quienes no quedaba otro recurso que el pronunciamiento o la revolución.

Esta situación se quebró en 1868, dando paso a una agitada etapa que duro seis años, en los que intentaron ponerse los cimientos de un país democrático.

La profundización de los principios liberales en sentido democrático, la defensa de las libertades y el peso político que adquirieron pequeña burguesía y clases populares no eran aceptables para quienes habían controlado el poder en las décadas anteriores. La agitación y los conflictos que hemos citado impulsaron a las clases conservadoras a apostar por la Restauración de la monarquía. ¿Pero de que modelo, moderada o moderna y constitucional?.

Sin embargo, el pronunciamiento militar del general Martínez Campos a favor de la monarquía aceleraría los acontecimientos y provocaría el regreso de Alfonso tal como Canovas no quería, sin legitimación, sino por una intervención militar. Un mes después, Alfonso aceptaba el trono y llegaba a España para sumir el poder.

 

Antonio Canovas del Castillo, padre de la Restauración

 

 

  1. El marco histórico europeo

Junto a estas circunstancias que explican la Restauración es preciso tener en cuenta otras, de carácter internacional que justifican el regreso monárquico y su nuevo talante. Estamos en los años posteriores a la guerra Franco-prusiana y a la revuelta de la comuna de Paris. Europa sale de la crisis, y la situación internacional, aunque tensa (estamos en los albores de la Primera Guerra mundial) se estabiliza, trasladándose las tensiones del centro de Europa a los Balcanes. La Segunda Revolución Industrial se afianza, y con ella el colonialismo, por lo que las clases dirigentes buscan la necesaria paz que permita el desarrollo de sus negocios. Los estados europeos son mas conservadores y republicas y monarquías han tomado un sesgo moderado. La Primera Internacional ha sucumbido presa de la represión y de las disputas entre marxistas y anarquistas. Hasta que en 1889 nazca la segunda internacional el movimiento obrero español esta huérfano y aislado, y es presa fácil de la represión. Frente al marco negativo de la republica, todo se le pone de cara a Alfonso XII.

  1. Las primeras medidas

Tras acceder al poder, Alfonso XII nombrara como primer ministro a Antonio Canovas, el cual va a actuar en tres grandes campos: Acabar con los últimos focos de rebelión, hacerse con el control, político del país y sentar las bases del nuevo régimen.

4.1.En primer lugar se busco acabar con la violencia y controlar el país.

La movilización masiva de los recursos financieros del estado permitiría derrotar a los carlistas (manifiesto de Somorrostro) en el norte, tras lo que la represión llevaría a la supresión de los fueros vascos, ultimo paso para la unificación administrativa y económica del país.

Tras ello se sofocaron los últimos reductos cantonales y obreros.

Por fin, una acción militar contundente en Cuba concluyo con la Paz de Zanjon, que conseguía la paz en el territorio y la obediencia de la colonia a cambio de promesas de desarrollo, autonomía y libertades de comercio. Pese a contar con todo a favor para una victoria aplastante, el gobierno opto por el dialogo para no provocar la intervención estadounidense. El incumplimiento de estas promesas y la represión sobre los vascos, sembrarían dos graves problemas futuros.

4.2.El control político del país fue la segunda tarea.

Se colocaron al mando de las provincias y ayuntamientos a políticos fieles a la monarquía, se suspendieron o recortaron derechos, creando una situación de excepción, se persiguió con saña a políticos y dirigentes de la izquierda o de los partidos del sexenio no monárquicos, se restableció el Concordato para conseguir el apoyo de la iglesia o se endurecieron los procedimientos judiciales. Pero junto a ello, el gobierno proclamo una amplia amnistía y entro en contacto con líderes del sexenio proclives al restablecimiento de la monarquía. Era cuestión de controlar el país, pero de crear puentes de dialogo para formar un régimen de respaldo amplio, y no caer en los errores del pasado.

4.3. La tercera cuestión era la más importante, crear las bases del régimen.

Canovas acepto a ceder en cosas en las que no creía con una idea clara. El régimen debería nacer de la razón y la legitimidad, y no de la fuerza. Convoco elecciones a cortes constituyentes, por ello la nueva constitución nacería con un claro respaldo legal. Y para mas claridad esas elecciones se convocaron con la ley electoral del sexenio, sufragio universal masculino, y en un clima de cierta libertad, con la única prohibición de los partidos antisistema, los revolucionarios (obreros, federalistas y carlistas). El resultado: nadie podría acusar al régimen de nacer de un golpe. Tampoco era un riesgo, los caciques se emplearon a fondo y los resultados fueron claramente favorables a Canovas. Tras las elecciones el nuevo parlamento sustituyo pacifica y legalmente las leyes del sexenio por otras aprobadas por una comisión de notables formada por antiguos parlamentarios, y en su mayoría conservadores. Junto a esa nueva constitución, un pacto no escrito, una doctrina latente marcaría los siguientes 50 años, lo llamamos las bases de la restauración, estas son, y es muy importante:

  1. Las bases ideológicas del régimen

El ejército: Su misión defender el país, el statu quo establecido y la legalidad. Pero no intervenir en política, los pronunciamientos se habían acabado.

La monarquía: era la forma de estado, sin discusión. Es mas, se dejo sentado el concepto de constitución interna. Antes de las leyes instituidas por los hombres (constituciones) han existido en España las cortes como representación de la nación y la monarquía como constructora de España y ungida por Dios. Por ello, cortes y rey son depositarias de la soberanía, ilegislables y superiores a la constitución. Este es el concepto de constitución interna y es vital.

Los partidos: De lo anterior se infiere que los partidos que no aceptasen la monarquía o estuviesen en contra del poder oligárquico quedaban excluidos del juego político y prohibidos. Por ello el sistema se articulo en torno a dos grandes (bipartidismo) partidos, únicos con capacidad de presentarse a las elecciones. Ellos, los dinásticos, aglutinarían en paz a toda la sociedad. No eran partidos de masas sino grupos de lideres y sus seguidores o clientes, o sea varias facciones. Las diferencias ideológicas y políticas entre ambos partidos eran mínimas: más preocupados por las reformas sociales y por la educación los liberales, y más autoritarios y defensores del orden y los valores establecidos los conservadores.

Conservadores: Era el partido de Canovas. Representaba a los antiguos moderados y unionistas, los alfonsinos. Era heredero del liberalismo doctrinario. Defendía los intereses de la propiedad agraria, la oligarquía y los monárquicos. Eran proteccionistas y poco dados a los cambios sociales. Sus lideres Canovas, Dato y Silvela

Liberales: Tomaron este nombre la unión de los restos del sexenio. Representaban la ideología progresista y demócrata monárquica. Librecambistas, defensores de las libertades, el sufragio universal masculino y la apertura del régimen, defendían los intereses de la burguesía urbana, intelectuales y pequeños propietarios industriales. Sus lideres Sagasta, Canalejas y Romanones.

El turno: El problema anterior había sido que al tomar uno el poder, el otro partido solo podía acceder a el mediante un golpe. Para evitarlo, el rey designaría alternativamente que partido gobernaría según su criterio, tras ello, se amararían las elecciones para dar sensación de legalidad y ese partido accedería al poder. Eso crearía una alternancia pacifica que dotaría al país de una cierta estabilidad.

Caciquismo: seria el arma del régimen para garantizar la paz en el campo, el control del país y el apaño de las elecciones.

Eclecticismo: el régimen intentaría reunir modernidad económica y política y tradición social, seria por tanto una mezcla de las ideas del 45 y del 68.

 

Mateo Praxedes Sagasta, líder del partido liberal

 

La base social: al mando de un rey soldado (como le presento la propaganda) los monárquicos alfonsinos, los hombres de negocios y los militares, empeñados en proteger sus intereses, el orden social y la propiedad.

Todo este espíritu no fue totalmente escrito, pero quedo reflejado en al constitución de la época, la gran obra de Canovas, la constitución de 1876.

Se pretendió un compromiso entre la Constitución moderada de 1845 y la democrática de 1869. Pretendía dar cabida en ella a las principales tendencias políticas del país, evitando las exclusiones de cualquier grupo que aceptara el sistema.

La declaración de derechos individuales coincidía en muchos aspectos con la Constitución de 1869, lo que le daba una configuración liberal progresista y reafirmaba el deseo del rey manifestado en Sandhurst de proteger los logros del sexenio (seguridad personal, inviolabilidad del domicilio, libertad de residencia, de conciencia, de reunión, de enseñanza, etc). El pero estaba en la protección de estos derechos, regulados (recortados) en leyes posteriores, y que no citaban siquiera los derechos colectivos. El problema no era doctrinal, sino de garantías, puesto que al tener estas leyes de derechos que ser desarrolladas por leyes posteriores, quedaban completamente a merced de la interpretación del gobierno

El sistema de gobierno era, sin embargo, un calco del de 1845, esto es, muy conservador.

Se concedían grandes atribuciones a la corona (soberanía compartida entre las Cortes y el Rey, el poder ejecutivo recaía en el rey, que lo ejercía a través del gobierno, el poder legislativo recaía en el rey junto con las Cortes, el rey también sancionaba las leyes y poseía veto, también podía convocar y suspender las cortes).

Las Cortes se componían de dos cámaras. El senado era muy conservador al estar formado por minorías privilegiadas. Sus miembros eran elegidos: unos por elección popular, otros eran vitalicios y eran elegidos por la corona, y otros por derecho propio (grandes contribuyentes). El congreso se elegía por sufragio censitario.

En el aspecto religioso, el estado se declaro confesional, ante la presión del Vaticano y las jerarquías eclesiásticas, aunque se permitió la práctica de otros cultos. También se le permitió a la Iglesia ejercer el control de la Educación en la Enseñanza. A cambio el Vaticano apoyo al régimen en el interior y en el exterior presionando a otros estados para defender la posición colonial Española en el Pacifico y en Cuba.

Además, y pese a las promesas a Cuba, el sistema era claramente centralista, como indica la ley de ayuntamientos, que los colocaba al arbitrio del gobierno.

En la practica, y como hemos indicado el sistema político de la Restauración se basaba en el turnismo político, es decir, los partidos dinásticos pactaban el acceso a la Corona. Aunque era un sistema liberal existía un gran fraude electoral.

Los Caciques eran la clave para el sistema, poseían mucho poder sobre mucha gente (que dependía de ellos para vivir y encontrar trabajo). Los Caciques coaccionaban y compraban el voto. Eran los grandes terratenientes. Dominaban la vida social de las zonas rurales y manipulaban los votos de los campesinos.

La oligarquía estaba formada por miembros de la alta burguesía y la aristocracia, que monopolizaban los cargos políticos – administrativos y los escaños de las Cortes.

Mecanismo para las elecciones:

Cada cierto tiempo el gobiemo establecía qué partido tenia que gobemar. La elección se hacia de arriba a abajo. El gobiemo elegía y elaboraba una lista con los diputados que tenían que salir elegidos en cada distrito o circunscripción (el Encasillado) y además, otros nombres de la oposición. En las zonas rurales, las tablillas eran mandadas al cacique, que obligaba a votar a cierta gente. En las ciudades se amañaban los resultados electorales.

  1. La evolución

Hasta 1890, el sistema funcionó. Mayoritariamente gobierno Canovas y su partido y no se plantearon grandes problemas.

El capitalismo español siguió su desarrollo amparado por una legislación que no dejaba defensa al obrero, y que podía ser ampliamente explotado. España se convirtió así en un paraíso de la inversión. La política librecambista de muchos estados favoreció la exportación española. La ruina de los viñedos franceses abrió mercado y fue un ciclo de buenas cosechas. Además el estado consiguió el equilibrio fiscal y el saneamiento financiero.

Fueron años de desarrollo de la textil algodonera, de la minería y de la siderurgia. Los ferrocarriles florecieron y mejoraron servicios públicos como correos, energía eléctrica o carreteras. Sin embargo los problemas tradicionales de la economía nacional (tecnología, consumo interno, capitalización, diferencias de renta) no se solventaron.

A nivel social, los anarquistas intentaron reorganizarse en el campo del sur (mano negra) y los obreros industriales, amparados por el naciente partido socialista pretendieron forzar cambios constitucionales. la represión acabo con todo.

 

Imagen Rtve, “El ministerio del tiempo”.

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