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India,
historia de un gigante
Ines
Soldevila, Madrid
Fuente, Fundación Educativa Hector Garcia, fotos,
El mundo

Sesenta años de independencia moderna esconden, en el caso de
la India, una tradición milenaria, la de una de las civilizaciones
más antiguas de la tierra, forjada de manera mestiza mediante
una mezcla continúa impulsada por colonizadores y conquistadores.
Los orígenes de la Civilización India se remontan al 3000
a.C., en que se desarrolló, en torno al río Indo una brillante
civilización que recibe el nombre de Civilización de Harappa.
Esta cultura neolítica es similar a la Mesopotámica, naciendo
en ella parte de los rasgos tradicionales de esta civilización
y cultos como shaktismo y al tantra. Es la época del primer urbanismo
representado por ciudades como Harappa y Mohenjodaro.
Pero el verdadero origen de la India actual nacería en torno
al 1200 a.C., tras las invasiones arias. Así se mezclarían
la tradición local neolítica, agraria y matriarcal, con
el elemento ganadero y masculino de los invasores. El mundo resultante
se divide en dos grandes ciclos, el Período Védico y el
Período Brahmánico, en los que se escribieron las grandes
obras religiosas y las epopeyas indias, tales como los Vedas, el Mahabharata
y el Ramayana. Nacerían entonces el sistema social de las castas
y las dos grandes religiones, que surgieron como reacción al
brahmanismo: el budismo y el jainismo. El final de este periodo estaría
marcado por el contacto con Persia, y después, con el mundo helenístico
de Alejandro Magno, que dejaría un importante legado cultural
y urbano.
El budismo fue la religión dominante en India desde el siglo
III a.C. hasta el siglo V d.C. En este periodo, la India, independiente,
estaría bajo el poder de varias dinastías, que impulsarían
las ciencias y las artes. Es el caso de los Maurya (322-187a.C), Shunga-Andhra
(187 a.C.- 150 d.C.), Kushana (siglo I a.C.- 319 d.C.) y la dinastía
Gupta (319-490 d.C.).
A partir del siglo V d.C. el budismo dejó de ser la religión
dominante en India y se produjo un espectacular renacimiento de la religión
brahmánica y de los cultos populares, que desde entonces recibió
el nombre de hinduismo. Tras la derrota gupta, ante la invasión
de los hunos heftalitas en el año 490 d.C., India se fragmenta
en varios reinos independientes gobernados por dinastías de muy
distinto origen, destacando los reinos drávidas del sur.

Nerhu y Gandi, los
artifices de la independencia. Nerhu seria el primer presidente indio
Este periodo tocaría a su fin con la influencia islámica
desde el siglo VIII, creándose en 1193 el primer sultanato independiente
en Delhi. El mayor apogeo de este período indo musulmán
tendría lugar bajo el reinado de los Grandes Mogoles, los seis
primeros monarcas de la dinastía Mogol (1519-1857) entre los
que se encuentra Shah Jahan, el constructor del Taj Mahal.
Desde el siglo XVI, con la llegada del explorador portugués Vasco
de Gama, y la creación de la colonia portuguesa de Goa, el Imperio
Timurida o Mogol quedo sometido a la influencia holandesa, portuguesa
y británica, que ambicionaban las grandes riquezas y la posición
geoestratégica de la península. El lento deterioro de
la autoridad central india, permitió a los ingleses negociar
y obtener permisos de las autoridades locales (caso de los nababs de
Bengala. Es el momento en que el Reino Unido crea la East India Company,
encargada de comerciar el azúcar, la sal y los tejidos aportados
por los navíos ingleses, infiltrándose en la economía
india. Tras ello, y eliminada la competencia de otras potencias, Inglaterra
inicia su dominio colonial en 1757, colocando bajo su protección
a los reyezuelos locales y controlando con tropas los enclaves estratégicos
del país (caso de Peshawar y Quetta).
La política expansiva de la Emperatriz Victoria, y la necesidad
de frenar a los rusos, ocupando Beluchistan y Afganistán determinarían
el dominio colonial, sancionado mediante los tratados de Gandamak y
Simla. La rebelión indígena, liderada por las tropas auxiliares
indias (cipayos) determino al gobierno británico a una ocupación
total, que acabaría en 1858 con la creación del virreinato.
El cambio de siglo planteo a los ingleses un nuevo problema, al quedar
su poder comprometido por los movimientos nacionalistas, que se traducirían
en la formación de dos partidos políticos que más
tarde encabezarían la lucha por la Independencia: el partido
del Congreso Nacional Indio y la Liga Musulmana.
Ambos grupos presionarían progresivamente al poder colonial,
a la vez que iniciaban una dura competencia entre ellos. El Congreso
Nacional, aspira al autogobierno dentro de la Commonwealth, exaltando
los valores nacionales de raíz hindú, lo que inquieta
a la amplia población musulmana. El mal gobierno del virrey lord
Curzon agudizaría las tensiones en el principio del siglo XX,
al dividir Bengala en 1905 en dos zonas (oriental y occidental). Aunque
la división pretendía identificar cada región con
una comunidad, los hindúes vieron una argucia realizada para
estrangular el nacionalismo bengalí, al dividirle. Al tiempo,
la comunidad hindú ve con recelo el apoyo ingles a la Liga musulmana,
dirigida por los grandes latifundistas islamizados y pro británicos)
y cuyo objetivo es crear un estado solo musulmán, lo que dividiría
la India histórica.

Loer Mounbaten, segundo por la izquierda en los
actos de la independencia.
Durante el transcurso de la I Guerra mundial, el pacto de Lucknow (1916)
unió a ambas comunidades en su lucha contra los ingleses. Pero
el liderazgo de Gandhi, defensor de una India democrática y unida,
levanta la oposición de los grandes abogados y terratenientes
musulmanes del partido del Congreso. La tensión, en el momento
en que Inglaterra inicia su decadencia por el desgaste bélico
en la gran guerra y la crisis económica posterior, se agudiza
en 1926, estallando en Calcuta luchas raciales, sociales y religiosas
entre ambas comunidades.
En
el campo, los grandes terratenientes musulmanes explotan la mano de
obra hindú, mientras en los núcleos urbanos las clases
dirigentes (industriales, comerciantes, administrativos) son casi siempre
hindúes. Conscientes de que están en minoría numérica
frente a estos últimos y de que su injusto status sociopolítico
puede verse agravado si el unionismo hindú triunfa, los musulmanes
inician un camino llamado a la independencia en solitario, de la mano
de un nuevo líder Muhammad 'Ali Jinnah, el hombre que a partir
de 1930 se enfrenta a Gandhi defendiendo la creación de un Estado
musulmán independiente, el futuro Paquistan.
Las
repercusiones de las dos guerras mundiales fueron clave para el desmoronamiento
del imperio del Reino Unido. Tras la primera gran contienda, el poder
de la nación india crecía, los ingleses lo sabían
y su única salida era ceder, eso sí, muy poco a poco.
Uno de los logros que marcó un antes y un después en la
lucha contra los colonizadores fue la firma del Acta para el Gobierno
de la India (1935). En este documento se pactó un sistema federal
y unas elecciones que dotarían a cada una de las provincias de
su propio Gobierno, siempre bajo supervisión de gobernadores
británicos. Las elecciones celebradas en 1937 se decantaron claramente
por el Congreso Nacional Indio, mientras que la Liga Musulmana fracasó,
la división estaba servida.

Actos de celebración
del aniversario de la independencia, agosto de 2007
Pero
el momento crucial llegó con la II Guerra Mundial. A su término,
y tras haber luchado en ella de forma autónoma contra Japón,
y en casos, a su favor, el pueblo se sublevó con Gandhi y Nehru
a la cabeza, iniciando una rebelión pacífica que acabó
con los principales líderes nacionalistas en la cárcel.
Pese a la negativa inicial de Winston Churchill a dar la libertad a
la colonia, la deslealtad de muchos soldados del Ejército Nacional
Indio en el campo de batalla y la resistencia pasiva de la población
coloco a Churchill en una situación insostenible.
El escenario político cambio con la victoria de los laboristas
en 1945. Con Attlee como líder, la situación dio un giro.
Inglaterra aceptaría la independencia si la Liga Musulmana y
el partido del Congreso pactaban un reparto de poderes. Ante la imposibilidad
del acuerdo, el admirado ultimo virrey, Mountbatten anunciaba que los
ingleses abandonarían el país antes de agosto de 1947.
La India consiguió su ansiada libertad, pero la falta de entendimiento
entre las dos comunidades y la creación de Pakistán trajo
consigo una complicada delimitación de fronteras, los desplazamientos
de millones de refugiados de un país a otro (más de 14
millones de personas se quedaron sin hogar), matanzas perpetradas por
grupos radicales (Gandhi fue asesinado por un extremista hindú
por su empeño de conciliar ambos países). Y finalmente,
una contienda que acabó con la vida de millones de personas.
A esta guerra le han seguido dos más en Cachemira, territorio
indio reclamado por Pakistán, a una guerra con China por las
fronteras comunes y a numerosos problemas internos. En el interior llevó
a cabo una reforma de tipo socialista, con importantes éxitos
en la política agraria, y en el exterior se convirtió
en el líder de los países No Alineados. A la muerte de
Nrehu, primer presidente, en 1964, el partido del Congreso siguió
gobernando, y a partir de 1966, la hija de Nehru, Indira Gandhi, fue
elegida Primera Ministra. Indira llevó a cabo importantes reformas
en el país entre las que se incluyen: una reforma agraria llamada
Revolución Verde, una reforma social llamada Gharibi Hatao ("vencer
la pobreza") y una estricta política de control de la natalidad;
tuvo que enfrentarse a graves problemas internos entre los que destacaron
el problema de Cachemira, de mayoría musulmana, que había
quedado pendiente tras la partición, y el problema del radicalismo
de la secta de los sikh en el Punjab, que tuvo como resultados una sangrienta
matanza llevada a cabo por parte del ejército contra los rebeldes,
que se encerraron en el Templo de Oro de Amristar, en 1984. Tras la
muerte, asesinada por radicales sikh, su hijo, Rajiv, la sucedería
en el gobierno de la Unión India, siendo también asesinado
en 1991.
Actualmente India y Pakistan están en medio de un 'Proceso de
paz' y de una paz nuclear, sometida a contentes interrupciones y marchas
atrás, ante el acoso de los grupos mas extremistas.
Hoy, y a pesar de esos problemas, y de los derivados de su férrea
estructura social de castas y sus bolsas de pobreza, India esta emergiendo
como una gran potencia económica. Pese a ello, Pratibha Patil,
la primera presidenta en la historia de la India, se en frenta a la
realidad de que su pais es uno de los primeros del mundo en pobreza
y en mortalidad infantil.

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