Científicos de la agencia
espacial europea han confirmado que
los estudios desarrollados en los
últimos años, y la información
aportada por los centros de observación
terrestre, no dejan lugar a dudas
sobre el hecho de que uno de cada
tres planetas conocidos más
allá del Sistema Solar contienen
todas las condiciones necesarias para
albergar formas de vida.
El hallazgo es espacialmente aplicable
a casi una tercera parte de los sistemas
de planetas gigantes descubiertos
más allá del Sistema
Solar, y que, todo parece indicar,
esconden planetas parecidos a la Tierra,
con profundos océanos con potencial
para albergar vida. Los datos han
sido expuestos por cientificos de
la Aagencia Espacial Europea, y corroboran
las afirmaciones realizadas antes
del verano por miembros de las Universides
de Colorado y Pensilvania, y que publico
este verano la revista 'Science'.
El estudio se centra en un tipo de
sistema planetario distinto a nuestro
Sistema Solar que contiene planetas
gigantes conocidos como "Júpiter
calientes", con una órbita
muy cerca de sus estrellas , tanto
o mas que el mercurio de nuestro sistema.

En la actualidad se cree, que estos
planetas gigantes emigraron desde
orbitas iniciales, hacia las orbitas
estelares actuales al tiempo que se
iba formando el sistema, modificando
el entorno espacial y desencadenando
la formación de océanos
cubiertos que podrían ser propicios
para la evolución de la vida.
Asimismo, los 'Júpiter calientes'
empujan y atraen material protoplanetario
durante su recorrido, arrojando rocas
y matgeria inorgánica, mientras
que las orbitas de los planetas que
les circundan crean poderosas turbulencias
y fuerzas gravitatorias que hacen
disminuir la velocidad orbital de
pequeños cuerpos helados en
el tramo exterior del disco. Esto
provocaría espirales internas
que arrojarían agua a dichos
planetas.
Los investigadores también
añadieron que estos planetas
ricos en agua podrían probablemente
contener un bajo porcentaje de hierro,
que puede ser importante para la creación
de atmósferas desarrolladas,
ricas en oxigeno