proyecto ABP de estudiantes

Morir de olvido

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Es con mucho, la gran epidemia del siglo, de este, del otro, y del de más allá. En esta lenta carrera que jalonamos para ayudar a quienes la padecen, devolviéndoles la vida y la dignidad que en ocasiones les roba el bichito, y a ratos nosotros con nuestra ignorancia, el primer día de diciembre tiene un significado especial. Conmemoramos en este día, y desde 1988, la necesidad de evangelizar a quienes el corazón no les deja ver a un ser humano, detrás de la mascara de la muerte rosa. Esa es la importancia de este día. Luchar en el campo de la medicina, si, pero sobre todo extender compasión, esperanza, solidaridad y comprensión con quienes, no lo olvidemos, no se han querido quedar a merced de la enfermedad.

La significación de este día nació en la Conferencia Mundial de Ministros de Salud sobre Programas de Prevención del SIDA, celebrada en Londres en enero de 1988, una conferencia en la que delegados de más de 140 naciones declararon por unanimidad a 1988 como el año de divulgación sobre el VIH. La idea fue adoptada por la OMS, quien la traspasaría a la Asamblea Mundial de la Salud y más tarde de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Es una pieza importante, pero no suficiente en el esfuerzo mundial por afrontar con convicción de éxito una epidemia que no deja de crecer en todo el mundo, y que precisa cada vez más, no solo a los organismos gubernamentales de Salud, sino a las organizaciones de la Sociedad Civil, y a esta misma, para conseguir la victoria.

Este año, las actuaciones en este campo se rigen por el lema ‘Llegar a cero”, un objetivo que será imposible sin una mayor implicación de los líderes y los personajes de referencia de todo el mundo. Una llamada pues de atención a gobiernos y grupos de influencia.

Y es que los últimos años han sido frustrantes. La mayoría de los retos y metas propuestas no se han alcanzado. Las promesas políticas han quedado muy lejos de la realidad, tal como ha denunciado estos días los responsables de la Campaña Mundial, una organización que fue fundada en 1997 por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre VIH/Sida (ONUSIDA) y que desde 2005 es una organización independiente.

Es una situación curiosa sino fuera porque es dramática. Como denunciaban los miembros de esta organización. Un líder es una persona caracterizada por ser innovadora, tener visión de los problemas y estar dotada para la acción. Todo lo que no tienen los responsables de los puestos mundiales de poder.

Solución, fomentar en cada nivel de la vida el liderazgo, por personas normales, en las escuelas y las familias, en los lugares de trabajo y en los centros desde los que la religión determina comportamientos y pule la moral de las gentes.

Y es que recordemos que 5.700 personas mueren cada día por culpa del sida y enfermedades relacionadas y 6.800 individuos se infectan a diario, de los cuales 1.200 son menores de 15 años. Muchos de ellos morirán antes de que los mate la enfermedad. De marginación, de olvido.

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